domingo, 18 de marzo de 2018

Sargento O'Hara


Ya te he preparado lectura para el viaje, Carlos, y aunque vete a saber tú qué aguas andarás abriendo esta próxima Nochevieja, brindaré por ti, por mí y por Fran.

Hoy he contado esa historia que te gustaba tanto sobre Mercedes-Benz y esta tarde he dedicado unas líneas a Daniel. A nuestro gallito de pelea lo dejo para entre semana, que viene fuerte y uno nunca sabe cuándo se va a quedar sin pólvora. En todo caso, ya te aviso que vamos cubriendo la regata según el ritmo previsto. Enero no fue bueno pero febrero resultó más fácil. En marzo navego todavía de ceñida, cambiando de amura pero así y todo, más cómodo...

No he enseñado mis cartas ni pretendo dejar que mi vida se convierta en un cementerio aunque el viejo Nürbu empiece a parecerlo, descuida. No estás pero sí estás, y lo seguirás haciendo mientras el invierno de Gorliz me deje continuar gastando pantalón corto y chancletas, y siga recordando tus aventuras marineras, que conociste a Tabarly, y nuestras largas discusiones sobre McLaren, Ferrari, Lewis y Fernando.

La gente bonita seguirá estando ahí, igual que la mar que siempre llama y a la que tarde o temprano hay que enfrentarse. Pero sea cual sea el océano que decidas amar a partir de ahora, mantenme por favor informado, que el día que me toque partir quiero elegir quién llevará al timón, de quién recibiré órdenes, en qué barco tendré litera y manta, desde dónde escucharé aullar el viento y qué casco protegerá mis huesos de los embates de las olas.

Hasta que ese momento llegue, ¡cuídate, Sgto. O'Hara! Nos vemos...

2 comentarios:

Bertor dijo...

[Aplausos]

fleichié dijo...

Se supera maestro .