jueves, 29 de marzo de 2018

Max y los pontífices


No entiendo muy bien qué mosca les ha picado a los que ya están haciendo sangre con Max Verstappen por su participación en el Gran Premio de Australia.

Resulta bastante cansino, amén de extenuante, repetir una y otra vez que Albert Park no es el circuito más idóneo para sacar conclusiones ni sobre máquinas ni sobre pilotos, por supuesto, o que con los nuevos tamaños de vehículo que ha traído consigo la normativa aplicada el año pasado, lo normal es que quien decida jugársela se la vaya a jugar de verdad [Las cosas del conducir en 2017].

Dicho esto, Max es un fenómeno porque no parece arrugarse ante nada y porque una vez localizada una oportunidad, por pequeña que sea, es prácticamente seguro que irá a por ella. Y eso mismo es lo que sucedió el pasado domingo: el holandés quiere tirar un bocado a Vettel, yerra en la intención y Magnussen le roba la cartera...

¿Es un fallo? Yo diría que no, y sí, parezco bastante tajante al afirmarlo. 

El RB14 todavía no está hecho del todo y las pocas posibilidades que tiene, de momento, pasaban en Melburne porque los pilotos de Red Bull ganaran posiciones en la arrancada, ya que posteriormente se iba a poner muy cara la cosa. En este sentido, Verstappen hace lo que tiene que hacer, ni más ni menos. Ataca en el instante de mayor fragilidad de sus rivales, y si hubiera sacado tajada del lance hoy seguramente estaríamos hablando del asunto en otros términos.

¿Fijo que no crees que se pasa de listo? No, ¡por Dios, no! El hijo de Jos siempre sale como un puñetero dardo de una ballesta, la gestión de los primeros compases de la prueba es uno de sus puntos fuertes. Otra cosa es, como decía más arriba, que las cosas no salieron bien.

Como se vio unas cuantas vueltas más tarde, el RB14 no es, todavía, ni tan dócil ni tan seguro como el RB13 de 2017. De momento es un coche bastante crítico que necesita mucho aire limpio alrededor para funcionar correctamente, circunstancia que nos devuelve a la casilla de salida, nunca mejor dicho, puesto que la ídem era el lugar y el instante para intentar mejorar las expectativas depositadas en la prueba.

Max lo intenta pero se le mete Kevin y eso le va a comprometer el resto de giros porque nadará en aire sucio hasta la vuelta 9, perdiendo terreno con respecto a la cabeza y sin que una entrada en garajes sea posible, por lo tempranera de la solución, vamos. Total, que cuando recibe instrucciones de quitarse al danés de Haas de en medio, ahora sí, se pasa en las estimaciones y mete la pata. Total, pérdida de control, trompo, y consiguiente sacrificio de posiciones.

Y ahora, con vuestro permiso, y quizás pasándome de listo, responderé a tanta pregunta a la gallega: ¿qué coño habríais hecho vosotros...?

Max conoce perfectamente qué echuras tiene su coche. Sabe, por tanto, qué le puede solicitar y qué no. También comprende que su única oportunidad para salvar el Gran Premio pasa por sacar ventaja en la salida. Lo intenta y falla, y a partir de ahí se desencadena todo porque si en vez de Magnussen tiene delante a Bottas, un suponer, seguramente Hamilton, Raikkonen y Vettel no se habrían distanciado tanto.

Yo a esto nunca lo llamo error, o procuro no hacerlo, que ahora mismo no sé si he pecado. Que un individuo cualquiera se ponga las botas de pocero y lo intente en el barro, siempre me merecerá consideración. Por extraño que os parezca, las carreras también se ganan asumiendo riesgos, aunque si la cosa no sale como está prevista es un fijo en la quiniela que te tirarán piedras.

Os leo.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Con Max se hace sangre porque Ricciardo,que lo tenía y lo tiene más difícil,no cometió error de pilotaje.Hamilton cometió dos pero tuvo suerte y la calidad suficiente para no matar la goma y dejar el coche.Vettel ninguno pero rodando solito y con aire limpio nunca los comete.Lo que pasa es que lo quieren equiparar a los Alonso,Vettel o Hamilton y se olvidan de Ricciardo que le está superando como piloto,por eso se le tienen ganas.El otro día se vio cómo Alonso está siete escalones por delante,peleando posiciones,rodando solo y acompañado,y ni un error.¿Alguien duda que con ese pedazo de RB no habría hecho podio?Así que cuando el establishment nos deje de dar la matraca con un piloto que aún está por formarse se le juzgará como tal,mientras tanto el de Heineken no llega si quiera al escalón de la segunda terna que son los Hamilton,Vettel y Ricciardo,que están un escalón por debajo del astur.

Anónimo dijo...

Creo que hai un mal análisis de lo sucedido con Max. Nadie le recrimina que no lo intente en la salida, ni que pierda la posiciones si sale mal. Lo que realmente se le recrimina es que yendo por detrás de magnusen, no aguante la compostura y no se tranquilice; que si que sabemos que le está jodiendo la carrera, pero son lances del juego. Ahí es donde se demuestra cuando un piloto está preparado para ganar un mundial, y cuando un piloto (pese a tener un potencial enorme) no lo conseguiría.Max iba a cuchillo en cada curva, sobrecalentando los neumáticos y cometiendo errores, eso si es lo que se le critica.

Unknown dijo...

OLE. Bien dicho

Cao Wen dijo...

Saltarse una chicane y ganar una posición tiene sanción si no se devuelve la misma, pero si se hace al instante no pasa nada. Adelantar con bandera amarilla tiene sanción sí o sí por resultar una maniobra peligrosa, creo (pero no me voy a levantar ahora a mirarlo). Si es así, ¿cómo es que le permitieron librarse de ella muchas vueltas después haciéndole señas a Alonso de que le adelantara aún con banderas amarillas?

Jose Tellaetxe Isusi [Orroe] dijo...

Buenos días ;)

Si he focalizado la entrada alrededor de los sucesos de la salida es porque creo que ahí está el quid de la cuestión y el descuelgue inevitable con la cabeza de la carrera.

También hablo de error en el asalto a Magnussen y esbozo las presiones del equipo para que se quitara al danés de en medio. Lo que no sabía es lo que no cuenta Marc Surer:

http://www.motorsport-total.com/formel-1/news/experte-marc-surer-nimmt-verstappen-nach-dreher-in-schutz-18032809

La presión de Red Bull sobre Max veni prácticamente de la salida y continuó después... No sé, a lo mejor el que metió bien la pata fue el ingeniero de pista del holandés por no leer bien las posibilidades reales que tenía Max.

Un abrazote ;)

Jose