lunes, 12 de enero de 2026

Que si quieres arroz, Catalina


Por lo que se ve los jubilados siguen haciendo el agosto [Los asaltacunas]. Se acercan las fechas un poquito más que la semana pasada, el runrún crece, y ya hay quien se está ahogando en un vaso medio vacío mientras somete a sus lectores u oyentes a un mayor apremio del que ejerce Duolingo cuando pasas un poco de la aplicación. ¿Dejamos de respirar ya o posponemos el fin de los tiempos para otro día?

Recuerdo la pretemporada de 2014 y las quejas de los agonías cuando vieron a Sebastian Vettel empujando su Red Bull tras haberse jodido la Energy F1 de Renault apenas el coche había rodado unos metros por el pit lane. 

domingo, 11 de enero de 2026

Si no fuera


Que no se me altere nadie, pero estando el periodismo como está, en todos los órdenes de su actividad, parece un poco negligente hacer caso de todo lo que se dice sobre Fernando.

Hombre, alguien acertará, lo doy por descontado. En lo tocante al #14 de Aston Martin, es tan amplia la panoplia de alternativas para este 2026 que seguro habrá quien cante ¡bingo! o ¡ya lo dije! en cuanto nos despistemos un poco. Tampoco es algo de lo que extrañarse. El juego periodístico actual consiste precisamente en cubrir la mayor cantidad de variables posible, con la intención de gritar victoria en cuanto salte la liebre, y de aquí el abuso de los modos condicionales en la casi totalidad del material que sale publicado en medios, independientemente de que estos sean más o menos serios, más o menos profesionales, o más o menos free lance o amateurs.

jueves, 8 de enero de 2026

Enero, ocho


El cauce avanza perezoso hasta encontrarse con el mar, tallando con delicadeza las riberas y los recodos, reflejando la luz del sol, la luna, mientras en Macondo suena el tañido de una campanita que sella el feliz encuentro entre lo reconocido y lo olvidado... 

Así pasen cien años, de soledad no espero, siempre habrá espacio para ti aquí, y los 8 de enero bailaré para ti, y compondré algunas letras para que bailes tú sobre ellas como si fueran brasas en San Juan, y te señalaré una a una las mariposas que van llegando y tiñen con su presencia las tejados, el bosque y el cielo, advirtiendo que Mauricio Babilonia sin duda no debe andar demasiado lejos, y con él la fe del ser humano en que basta pronunciar un nombre, recordar un tacto, unos ojos, una risa, para que el universo se vuelva clemente y nos regale quién sabe si una nueva oportunidad de ser por fin lo que una vez decidimos ser.

miércoles, 7 de enero de 2026

Efecto Petrov


Lo hemos comentado en alguna otra ocasión pero viene bien traerlo de nuevo ahora, cuando, nada más levantarse, vuelve a tocar vestir el chaleco antifragmentación por si las moscas, y mejor colocar el casco de kevlar protegiendo las avellanitas, como hacían los marines en Vietnam cuando, por llevar la democracia hasta los últimos confines del mundo, se hacían acompañar por La Cabalgata de las Valquirias y sobrevolaban las aldeas enemigas montados en sus helicópteros.

Hay mucho ruido ahí fuera, tanto, que si te descuidas te puedes comer un chisme o una esquirla de bulo, que impactarían a lo loco en las partes más delicadas de nuestra anatomía humana, ya me entendéis.

martes, 6 de enero de 2026

Las reglas del juego


Hacía mucho que no invitábamos a don Alfredo a echar el ratito con nosotros y, bueno, he sentido una ligera alteración en La Fuerza y me he dicho: de hoy no pasa...

Lo habíamos dejado en que Patrick Allen, en 2015 Director del Circuito de Silverstone, le dijo entonces a Bernie que la F1 era un producto de mierda y así no había manera de colocarlo [Formula One slammed as «not saleable» and a «shit product» by Silverstone boss Patrick Allen]. Os sonará seguro, ya que, de aquellas declaraciones, he tomado prestada innumerables veces esta frase: «How long is it before the technical director is stood on the top step, not the driver?», premonitoria de narices...

lunes, 5 de enero de 2026

Noche mágica


No corren buenos tiempos ni para un crío que rebosa ilusión ante una noche realmente mágica, ni para ejercer de adulto que pide a la vida poder disfrutarla en paz, pero hay que seguir, toca seguir, si no por uno mismo sí por los que creyeron en ti y, obviamente, por los poquitos que con suerte aún siguen haciéndolo. 

Tampoco es que tuviera previsto iniciar el año desde boxes, esperando pacientemente a que pase este brote de gripe que me tiene bien jodido, cuya cepa no estaba contemplada en la vacuna que me puse en noviembre, pero había que seguir, venía diciendo, tocaba seguir, si no por lograr la victoria sí por tocar las avellanitas en pista a tantos como siguen pensando que las proteínas que nos proporciona Liberty Media son maná del bueno...

No en Twitter


El mes de enero avanza... eso, avanza.

A ver, la contribución de hoy, más que un texto sobre automovilismo, o sobre la vida, como me dicen algunos, es un breve recordatorio de que pasaré a la Historia pero no por inmolarme o dar la batalla cultureta en Twitter, red social que abandoné hace algo más de un año, y con bastantes buenos resultados para mi salud mental, añado.

sábado, 3 de enero de 2026

Los asaltacunas


Habida cuenta de cómo anda de ruidoso el patio, nadie diría que no estemos leyendo la actualidad como leen el levantamiento de un edificio los jubilados que no tienen otro quehacer que vigilar el avance de una obra. En términos generales, y netos, el edificio deberá estar listo para el fin de semana del próximo 8 de marzo —Día Internacional de la Mujer, para más bemoles entre tanta testosterona y sacada de pecho—, pero este matiz resulta irrelevante cuando se busca ser el más listo y el mejor informado de la cuadrilla. 

Yo diría que cumpliremos plazos, vaya por delante. 

viernes, 2 de enero de 2026

Mostrando músculo


No recuerdo el momento en que Dios nos dio la espalda, pero en buena hora...

Confieso que lo último que esperaba de una pretemporada como ésta —en la que se dice que nos jugamos un cambio morrocotudo en cuanto a la definición de un nuevo modelo de espectáculo, ¡yu-ju!—, se nos iba a llenar de ecos y ecos de chuminadas técnicas y luchitas en pasillos y despachos, mientras las pistas permanecen desiertas y silenciosas.

jueves, 1 de enero de 2026

Un largo mañana


Supongo que por estrenar bien 2026, esta mañana he visitado las mazmorras y se me ha cortado la respiración al descubrir entre otras muchas cajas repletas de libros, tesoros y recuerdos, una en cuyo cartón un Koketxu que se comía el mundo escribió París-Dakar a mano y con rotulador grueso, seguramente en previsión de que fuese encontrada más de dos décadas y media después de ser cerrada, por una versión distinta de sí mismo, a la que le sobran en estos instantes tanto las canas como las ganas de perder el tiempo dando explicaciones.

Tampoco habrá Dakar en Nürbu este año pues sigo sin hablar de política, un decir, aunque esta vez curso aviso con antelación, porque, entre otras cosas, en aquel pequeño universo que se formaba entre Amama y yo cuando mi mano sujetaba la suya, huesuda, vieja y sabia sobre el lateral del nórdico blanco, ella me afeaba mi tendencia natural a los portazos, y, claro, prometí arreglarlo así tuviera que despedirme de una prueba que me fascinó desde sus inicios en el 79, pero a la que ahora diría: «Me llamo Íñigo Montoya, tú mataste a mi padre. Prepárate a morir».

Os leo.