Publico a deshoras porque uno nunca sabe si tocará escribir algo antes de cerrar el pupitre hasta mañana. Mark Hughes todavía tiene tiempo de perseguir por el paddock al fantasma de Max Verstappen, blandiendo amenazante una zapatilla y gritando ¡Joshua! con la voz de Jorge Cadaval, y Sky Sports aún puede encontrar una forma todavía más ruín de felicitarnos las Navidades antes de irnos a dormir...
Éste será el último Gran Premio del querubín rubio y me gustaría poder despedirlo sin las urgencias impuestas por la claqueta oficial, pero me temo que no va a poder ser.




