domingo, 5 de julio de 2020

En buenas manos


No parece mala idea haber dado bola a Lando Norris en Spielberg. Ayer se ganó el derecho a liderar el equipo en Austria, su carrera ha sido muy buena y sí, posiblemente haya habido alguna instrucción por radio para que Carlos bajara los humos, pero el equipo es lo primero y nadie habría deseado un Interlagos rosso que empañara lo conseguido.

Más allá de las víctimas por pupita y el cacareo de los que se han puesto a gritar ¡lo véis! como si el resto fuésemos gilipollas del culo y no supiésemos de sobra qué calidad tiene el de Brístol, hoy a McLaren le tocaba mostrarse inteligente y bajo mi humilde punto de vista lo ha logrado. 

Dixon da dos veces


Con la doble cita en Road America en el horizonte (se celebran este próximo fin de semana, sábado 11 y domingo 12), el evento en el rutero de Indianápolis nos permitió disfrutar de una carrera rápida con relativas pocas interrupciones, de la que acabó sacando máximo provecho un Scott Dixon que se consolida al frente de la clasificación de la NTT IndyCar Series después de haber ganado (también) la prueba inicial en el óvalo de Fort Worth [Texas de madrugada].

Con Will Power partiendo desde la pole, se demostró rápido que la estrategia general pasaba por imponer un ritmo fuerte con la intención de ir descolgando rivales, lo que originó un temprano peregrinaje por boxes. En el giro 9 entraban Hinchliffe, O'Ward y Pagenaud con la intención de protegerse, y para el 19 habían terminado de entrar los coches de cabeza, ocasión que aprovechó Graham Rahal para hacerse con el liderazgo.

sábado, 4 de julio de 2020

El espíritu de Ali G.


Honestamente, el día que me digáis que podemos llamar gilipollas a Lewis se lo llamo gustosamente, básicamente porque viniendo de mí él no se lo va a tomar a mal.

En fin, el primer Campeón del Mundo de la clase obrera vuelve a salir de rositas de un lance claro y otro dudoso, seguramente porque es negro —«Me persiguen como le pasaba a Senna. Será porque soy negro. Ya lo dice Ali G...» [Será porque soy negro]—, pues en plena vorágine de defensa de los derechos raciales a ver quién es el guapo que pone en su sitio al idiota. Vettel no tuvo tanta suerte en Canadá 2019. El alemán metió la pata y el reglamento le cayó encima con todo su peso, seguramente porque es blanco, nos ha jodido mayo con las flores.

La contingencia


La ausencia de público en el Gran Premio de Austria me lleva a recordar aquello de «¡Alcalde, nosotros somos contingentes pero tú eres necesario!», lo que en su sentido filosófico viene a significar que el gentío (por sí mismo) siempre ha importado un pimiento y existen cosas que prevalecen y deben prevalecer por siempre jamás.

Liberty Media tenía prisa —bueno, aquí tenía prisa hasta el Tato, para qué engañarnos—, y con tal de arrancar de una puñetera vez, la dueña del FOM ha sacrificado el flanco prescindible del espectáculo. No hay espectadores en el Red Bull Ring, y el caso es que la falta del jugador número 12 se nota, y mira que Spielberg es grande y abierto, hasta el punto de que el show de este fin de semana cojea mucho y se asemeja al que ofrecen unos vulgares entrenamientos a puerta cerrada, un filming day de esos. Pero no importa, fundamentalmente por la contingencia filosófica y porque el aficionado es, en líneas generales, un ser domesticado de los que le han gustado siempre a Bernie y los que dirigen el cotarro: masa que no levanta la voz, que no profiere una palabra más alta que otra, que no monta bulla, que acepta mansamente ser comparsa y sólo cuando toca, of course!

Os leo.

viernes, 3 de julio de 2020

Ballad of a law abiding sophisticate


Qué bien entra Colter Wall a estas horas...

Será que no soy futbolero, que no busco trabajo o que no aspiro a que Roma me pague como traidor, pero este estado de exaltación que viven algunos observando cómo Mercedes AMG sigue haciendo lo mismo que desde 2014, ni me sorprende ni me eleva el ánimo ni me lleva a dar grititos orgásmicos, más bien me inclina a todo lo contrario.

El futuro de Williams [18-06-2020]


Cuando faltan faros y la actualidad da justito para lo que da, nuestro deporte mantiene viva la tradición de recurrir al espacio mercantil para mantener viva la llama —a mí sigue pareciéndome un sindiós, pero la afición responde y aquí cabe poco que decir—. El caso es que Williams puede cambiar de manos y llevamos suficientes semanas con el asunto a cuestas como para rechazar dedicarle unas líneas por ver si sirven de algo. Así las cosas, hace un par de semanas reflexionaba en mi espacio en Graining.es sobre esta serpiente primaveral y veraniega, y hoy toca compartir aquel texto, más que nada por evitar que alguien pierda el sueño. Pasen y lean...


Aunque suene a perogrullada, el futuro de Williams pasa inevitablemente por superar a la mayor brevedad posible la grave situación que atraviesa en estos instantes, que no es sino fruto de una delicada deriva que se comenzó a torcer a partir de la ruptura con BMW a finales de 2005, que continuó errática unas temporadas más y se complicó con los vaivenes normativos que rodearon el estreno en 2009 del KERS (Kinetic Energy Recovery System) y los años siguientes, para terminar recibiendo la puntilla en plena y carísima estapa híbrida, vamos, que el coronavirus sólo ha supuesto el inevitable colofón a una historia que ya venía muy tocada en lo económico y deportivo, y, siendo sinceros, desde muy atrás.

jueves, 2 de julio de 2020

Disfrutas o monetizas


Tiene gracia (mucha), que los que exigían carné para hablar de Fórmula 1 en público, o negaban la voz para criticar a un tetracampeón del mundo a quien no había ganado ningún mundial ni había conducido un F1 (sic), anden ahora desmereciendo a los que escriben sobre nuestro deporte porque escribir escribe cualquiera (sic, sic, pimpampúm). 

Tiene más gracia aún que sus convecinos de cueva se hayan abonado a esta triste idea. En las dictaduras no caen primero los ingenieros ni los hombres de ciencia, sucumben antes que nadie los artistas, los maestros, los escritores, los filósofos y los de letras, porque son esencialmente mucho más peligrosos. 

El capital humano [18-06-2020]


Se nos está echando encima el inicio del campeonato, y puesto que después del Gran Premio de Austria [I] comenzaré mi rutina habitual de colaboración con otros medios, parece que viene que ni al pelo la ocasión de recordar un artículo de opinión que escribí hace un par de semanas para MomentoGP, en cuyas líneas reflexionaba sobre una de las numerosas peculiaridades que adornan nuestra actividad de 2010 a esta parte: no contar con el capital humano por atender antes a las necesidades económicas de los equipos. El conductor cuenta cada vez menos, y es sintomático porque la pieza más golosa a cobrar y con la que más pecho se saca es, precisamente, el Mundial de Pilotos...


Las dudas que hay sobre la continuidad de Sebastian Vettel a partir de finalizar esta temporada —hasta ese instante todavía estará vigente su relación con Ferrari—, han reabierto el debate sobre el desperdicio de capital humano en la Fórmula 1.

miércoles, 1 de julio de 2020

¿Qué tendrá que ver?


Gracias a Dios, Niki fue de esos hombres que no necesitaron liderar grandes movimientos sociales para quedar grabados en el corazón de los aficionados. Le bastaba ser él mismo, construirse alrededor de sí mismo y levantarse cada mañana con fe ciega en que iba a ser el más rápido en pista, su territorio de caza...

El padre de la frase «Happinness is an enemy. It weakens you. Suddenly, you have something to lose», se ha convertido también en el padre putativo del hexacampeón de Lego, por mor, supongo, de que alguien se pasó con la sacarina el pasado 20 de mayo, pues en fechas señaladas, como son los aniversarios, siempre surge quien ve conjunciones de astros al estilo la ex ministra Leire Pajín con Zapatero y Obama.

¿Asalto a La Triple Corona?


Hasta hace nada teníamos coche, una fecha: 23 de agosto, y un hombre dispuesto a vencer en las 500 Millas de Indianápolis para cerrar La Triple Corona. Hoy tenemos el mismo coche, la misma cita, conocemos su decoración definitiva, pero al piloto, me temo, no le importa tanto como en 2017 emular a Graham Hill...

Fernando tiene de especial que es un tipo que se adapta a las circunstancias para superarlas y crear con ellas expectativas renovadas y nuevos retos. No es el mismo individuo de hace tres años, fundamentalmente porque en este intervalo de tiempo ha tomado decisiones bastante graves y ha ido sorteando todos los escollos que han salido a su paso, y con éxito razonable. En este sentido, su primera participación en el óvalo por antonomasia suponía casi una reivindicación, pero después de dos Rolex 24 at Daytona, una de ellas con victoria absoluta, un Supercampeonato Mundial de Resistencia, sus triunfos en el WEC y sus dos triunfos consecutivos en las 24 Horas de Le Mans, amén de su participación en el Dakar 2020, las 500 Millas han dejado de ser una necesidad.