martes, 4 de septiembre de 2018

El podio como indicativo


He tenido día bastante gansote y en vez de arruinarme el estómago con alguna úlcera provocada por ese vettelismo que insiste en que La Scuderia debería ser un clon de Red Bull para que a Sebastian le vuelvan a salir las cuentas, he cogido prestada la línea esbozada ayer por Pay [dentro enlace], pero en vez de comparar la cantidad de diferentes ganadores que había antes con los que hay en la actualidad, he tomado el podio como referencia, porque, a fin y a cuentas, es una circunstancia que no admite demasiadas vueltas ni se abre a estériles debates como los que están sacudiendo a mi amigo.

El podio es un buen indicativo, o me lo parece, porque su variedad materializa lo entretenida que ha estado la temporada, o, en su caso, lo sosangas que ha sido. 

lunes, 3 de septiembre de 2018

Purpose


Años escuchando el mantra de que Kimi disfrutaba de idéntico coche que Sebastian y que en Ferrari había igualdad de la buena entre sus pilotos, y llega el Gran Premio de Italia y sin tiempo para pestañear descubrimos que el de Espoo es efectivamente el segundo piloto del tetracampeón y, además, un tipo desleal con su equipo porque no le quiso hacer los deberes a Vettel en Monza...

He llegado a leer que Raikkonen es «temperamental». Así, con dos cojones y sin arrugarse. Él, a quien apodaron Iceman porque parece tallado en un bloque de hielo. Uno de los pilotos más grandes que tenemos porque incluso para ser segundo hay que valer, y mucho. El último campeón de la rossa, mi querubín rubio, el tipo que sigue acariciando las curvas como si las sujetara en brazos y las estuviera besando como hace con Minttu en las noches de invierno, mientras Robin y Rianna Angelia Milana duermen.

¡Gracias, Stoffel!


No sé qué me produce más tristeza, que Stoffel sea el segundo piloto que arruina esta Fórmula 1 en lo que llevamos de campaña o las películas que se montan algunos con tal de que no se les escape que esta Fórmula 1 de ingenieros (crap, Bernie dixit), se está llevando por delante pilotos que ni siquiera han tenido una miserable oportunidad de demostrar lo que valen.

Se mire como se mire, no se puede tener a un piloto que supuestamente está entre los 20 mejores del mundo, rodando y rodando para obtener datos y datos y conseguir la inalcanzable fiabilidad, y así una temporada tras otra... Bueno, en realidad sí se puede, y desgraciadamente así nos va.

¿Está rota McLaren?


Aprovechando la mutua confianza que nos tenemos os diré en las primeras líneas de este texto que no, que no creo que McLaren esté tan rota como parece en estos instantes, mayormente porque así os ahorro el agobio de tener que leer en diagonal por ver cómo acaba la entrada. Y ya os advierto que tampoco se trata de un mal entendido optimismo, como comprenderéis a partir del párrafo siguiente.

A principios de julio pasado, después de la salida de Éric Boullier y el inminente ingreso de Gil de Ferran en las filas de Woking, Zak Brown nos informaba de que la salida del túnel podía llevar algunos años. Como os pasó a muchos de vosotros, yo también pensé que el californiano estaba exagerando [Alonso y la nueva McLaren (09-07-2018)], aunque a tenor de los acontecimientos posteriores se ha visto que nos estaba contando la verdad aunque costaba digerirla.

domingo, 2 de septiembre de 2018

El coco


Como escribía el otro día [Salvando los muebles], al terminar el de Bélgica quedaba por ver que efectivamente Maranello había ganado el Gran Premio de Italia, que ha sido que no, obviamente.

De todas formas, de la misma manera que solicitaba el lunes pasado un poco de serenidad a la familia Ferrari, quiero recordarle esta tarde que sólo se ha mordido el polvo en casa, que quedan siete pruebas por delante y que por muchas milongas que nos cuenten, este campeonato va de quién comete menos errores. Nos ha tocado en Monza, evidentemente, pero como decía antes: quedan siete oportunidades para que Lewis también nos muestre su lado menos vistoso porque de momento está lejos de ser el coco que nos están pintando.

La hora de los querubines


Ahora que estamos todos, incluso los que niegan en Twitter que me leen, vamos a echar unas líneas sobre la tontuna que nos acogota el alma.

Es broma, prefiero hablar sobre el tipo que ha roto el récord de velocidad establecido por Juancho Montoya en 2004. Kimi, el último campeón mundial de la rossa, un individuo acabado, vago, incapaz de superar a Vettel (sic), que seguramente a estas horas está más fuera que dentro de Ferrari...

sábado, 1 de septiembre de 2018

Tonto, que eres tonto...


Apuntaros esta frase: un imbécil jamás se recupera de un éxito, un inteligente siempre lo hará de un fracaso...

A Magnussen le pasa que no le han cortado las alas y continúa originando incidentes con quien cree que está en peor posición que él. Pocos cojones tiene para hacerse una primera plana habiéndoles montado el pollo a un Hamilton o un Vettel. Ahí no, ahí no se mete. Lo hace con ese enemigo imaginario que todos teníamos cuando éramos críos. Y que tampoco os extrañe demasiado que los que están cuestionando en estos momentos la reacción de Alonso, sean los mismos que justificaban a Vettel cuando decidió hacerse el machote con Hamilton en Bakú 2017. La mierda va siempre en el mismo paquete.

¡Es Monza, amigo!


La tarde promete y vamos a estrenarla hablando del jugador número 12 de la rossa, su público, esos tifosi que empujan como un quintal de caballos de potencia, que esta tarde han jaleado a Sebastian y Kimi como si no hubiera mañana en el Templo de la Velocidad.

Monza sin ellos no sería lo mismo, y Ferrari tampoco. No han olvidado qué ha supuesto Fernando para La Scuderia ni se han tomado cautas vacaciones de su ferrarismo cuando el ovetense defendía los colores de Il Cavallino. Son tan generosos que incluso admiten en la famiglia al hombre que les flageló de 2010 a 2013. Quizás comprendieron antes, y mejor que otros, que Maranello luchaba entonces contra Adrian Newey y la FIA...

El pollo sin cabeza


Que Daniil pueda volver a Toro Rosso entra dentro de lo normal, no nos equivoquemos. El de Ufá no es un conductor que pueda elegir y tocará volante a la menor oportunidad que tenga. En Ferrari no había manera, así que si ha de ser en Faenza, en Faenza será.

Kvyat es un racer de los de toda la vida. De los del montón, que la máxima disciplina es tan cruda que por cada cincuenta que lo intentan, sólo uno o dos copan titulares. En todo caso, que es a lo que vamos, el nombre del ruso se baraja como posible en uno de los asientos del futuro STR14 y, como vengo diciendo, hasta aquí todo normal. Nada que objetar, en serio lo digo.

Marcos [@Markinios11]


Comenzamos septiembre y en Nürbu pretendo estrenar mes recalando en una de esas personas que hacen las redes sociales mucho más humanas y amables, y la Fórmula 1, un lugar donde se siguen compartiendo cosas, hazañas y opiniones, en vez de un sitio donde se enseña paquete prácticamente a todas horas.

El autor de Curvone F1, Marcos, tiene esa fascinante habilidad para escribir y trasladar a sus lectores la sensación de que al otro lado, desde el blog, su bitácora, hay alguien vivo que siente, padece, y piensa parecido a sus lectores. Que sintoniza con ellos, en una palabra.