Podría ser que con el transcurso del tiempo la palabra leyenda haya adquirido un significado totalmente diferente al que me enseñaron o al que recoge nuestra Real Academia de la lengua Española...
Ya me sucedió cuando carreteaba en las páginas de Diariomotor. México, en mi tierna adolescencia y primera juventud era país centroamericano, y uno, al que le han visitado los años como el granizo azota los campos en invierno, a pocos, pero muy fuerte y violento, no tuvo mejor idea que referirse a los mexicanos como centroamericanos, para que en un abrir y cerrar de ojos se le echara encima un montón de gente reclamando el rango de norteamericana que dicen que tiene ahorita mismo ¡guey! la nación azteca.









