martes, 8 de julio de 2014

¡A la mierda!


Basta tirar de hemeroteca y revisar en pretérito determinados blogs para comprobar el alborozo que produjo en algunos la irrupción del DRS (Drag Reduction System), y cómo aquí mismo, por ejemplo, no tardamos lo que se dice nada en echarnos el rifle de tumbar elefantes a la cara.

El invento no nos convencía en absoluto. No nos gustaba eso de que un piloto tuviera que venderse a un atacante que gozaba de una ventaja tan descomunal como la que otorga el artificio del diablo. No nos parecía deportivo ni que favoreciera el espectáculo porque los adelantamientos en Fórmula 1 siempre han sido caros de conseguir, muy caros, y quizas por ello tan esencialmente hermosos.

lunes, 7 de julio de 2014

Siempre nos quedará Yas Marina


Quizás la prueba definitiva para demostrar que a la FIA y los equipos les ha salido el tiro por la culata quede demasiado lejos todavía, pero no por ello debemos desmerecerla.

Esta temporada se prometía apretadita en lo técnico y lo competitivo, pero solo se prometía, porque para ser sinceros había demasiadas dudas al respecto, tanto es así que mantener el interés hasta el último suspiro se estimó necesario dar una puntuación especial a la prueba de cierre del vigente campeonato. Voy más lejos: los aficionados nos salvamos por el canto de un antiguo duro, del que valía cinco pesetas de las de antes, de que las tres últimas carreras de la sesión valieran el doble que el resto de las que componen el calendario.

La espalda de Bottas


Voy a abandonar momentáneamente el dircurso oficial al que nos obliga el Gran Premio de Gran Bretaña, porque al paso que vamos, tanto Red Bull, tanta FIA y tanto Vettel me van a terminar provocando alitosis.

En fin, el british Grand Prix nos ofreció un montón de cosas más, por fortuna, y entre ellas, la estupenda actuación de Valtteri Bottas.

domingo, 6 de julio de 2014

¡Que te comas el pollo, coño!


Aunque lo parezca, la imagen no recoge el momento en que Morpheo ofrece a Neo la posibilidad de escoger color de pastillita alucinógena, sino el instante en que con un cabreo monumental, la Esteban ordena a Jaime que rebañe el plato y no deje ni una miserable migaja.

Si no fuese real como la vida misma, nadie diría que no supone una estampa cargada de un profundo dramatismo ya que Helmut Marko, el encargado de velar por las excelencias del programa de jóvenes pilotos de Red Bull, está sentenciando al cadalso a uno de los mejores exponentes del trabajo realizado: Jaime Alguersuari, y nada menos que en el interior de una escuadra teóricamente diferente a la austriaca, concretamente en la mamporrera de Milton Keynes: Toro Rosso.

Calendar girls [Silverstone]


Disculpadme ante todo la fotografía de entre pecho y espalda que abre esta entrada. Ando jacarandoso desde ayer tarde y en vez de recurrir a la típica imagen alusiva o evocadora al texto que estoy esbozando, o incluso para teñirlo de color, tirar de alguna estampa de mis amigos los bomberos de Bilbao y sus míticos bíceps, pectorales y tabletas de chocolate, me he dicho: ¿por qué no nos refrescamos un poco?

Gorliz anda tristón mientras la lluvia lo moja y entre tanto, sigo con Paolo Conte en la oreja y en el corazón (Via con me). En fin, hace unas horas, los agoreros y las plañideras nos martirizaban con sus presagios y hace poquito, la famiglia les amargaba la merienda.

sábado, 5 de julio de 2014

Sijmadichandhapajiee


Si creyera en otro tipo de cosas, seguramente me iría mucho mejor de cómo me va. El otro día, alguien muy cercano me insinuaba que tal vez debería hacérmelo mirar porque al parecer no es muy normal lo que me sucede. Y el caso es que hay muchos más a los que les ocurre parecido y uno piensa si no será culpa de este mundo que promueve la mediocridad, que a tantos nos vaya en apariencia tan y tan torcido.

Ha asomado las orejas Turrini y con él los que apuestan siempre sobre seguro, para resaltar que a Fernando no le han salido bien las cosas en Silverstone y afearle después que se haya ferrarizado por admitir que Maranello no lucha por el campeonato, cuando los ferrarizados son ellos, pero no en base a la Ferrari real sino en cuanto a esa otra que viene sobreimpresa en la derrota perpetua y en la claudicación preventiva, que por no entender no entiende de luchas ni de superaciones, porque, dicen, sin un coche abrumadoramente superior es imposible incluso disfrutar conduciendo, y para eso, como McLaren, nada.

¡Forza, sempre forza!


Hay días en que nadie diría que hubiese merecido la pena haberse levantado y tal vez sean los mejores, porque basta pintarse la cara con guiones de colores, mirarse al espejo y decir para tus adentros que entre eso turbio que hay delante y aquello en lo que crees solo estás tú, para que el mañana se empape de adrenalina.

Nos han dado hasta el cielo del paladar, mañana nos pasarán por encima. Nada podremos hacer contra las ametralladoras con nuestros caballos, sables y katanas, pero si doblamos la rodilla ahora, a buen seguro nos perderemos una bonita oportunidad para sondear hasta dónde somos capaces de aguantar y llegar.

jueves, 3 de julio de 2014

Go, you chicken fat, go!


Ahora que se ha puesto de moda depender de una app incluso para hacer correctamente pipí sin salirse de la taza, echo en falta una aplicación para móvil que evite que el bendito cacharro resulte tan demasiado útil y necesario que no haya quien se desprenda de él.

Ahí lo dejo por ver si algún maestro de taichí electrónico recoge el guante y reconoce de una puñetera vez que nos iba mejor como especie, cuando merendábamos pan con un poco de azúcar espolvoreado sobre una mantequilla de aquellas que hoy nos producirían una úlcera, y que el frugal alimento nos bastaba para olvidar la escuela y tirar horas y horas dando patadas a un balón o indagando en la vida con ahínco inquisidor y celestial hasta que a una hora concertada, se acaba el solaz y comenzaba el espacio reservado a la familia.

miércoles, 2 de julio de 2014

¡A que mola?


Algo debo tener que no alcanzo a ver, digo yo, cuando un perturbado se pasa una hora intentado sortear el antispam de Blogger como si yo hubiera estado entretenido el mismo plazo de tiempo borrando uno a uno sus mensajes.

La entrada anterior a esta tenía esta mañana 37 comentarios y ahora que he vuelto a mirarlo, 38. Solo aparecen 3 porque los 35 restantes pertenecen a esa idiocia que corresponde íntegramente al estatus anónimo que ofrece Internet a los dinamitadores de lo ajeno, a esos individuos que en vez de comprarse una vida y disfrutarla plenamente, pretenden obtener un minuto de gloria satisfaciendo sus impudicias y obsesiones.

martes, 1 de julio de 2014

No está mal para ser el segundo piloto


Notas cómo se quiebra la voz, cómo has herido sin pretenderlo y descubres otra vez, de nuevo, que si no categorizas lo que hay a tu alrededor apenas pasarás de ser un puñetero quejica. Dos personas en el mundo saben cómo de profundo me duelen las adversidades. Tan solo dos, pero mientras ambas no comprendan cuánto las necesito y cuán esenciales me resultan, mi guerra por hacerme entender estará garantizadamente perdida.

Siempre me quedará el recurso de pasar de todo, de reducir el binario a un valor unitario o concluirlo todo en el cero absoluto, pero eso, seamos sinceros, ahora que ando un poco Heideggeriano, Oteiziano y bastante descolocado, para qué evitar mencionarlo, me puede suponer enredarme con aquello del valor germinal que tiene el no y cómo del no pragmático, del vacío, para que nos entendamos, puede surgir una poiesis cuyas lindes resultan evidentemente incalculables.