Hace nada, Álex publicó el último programa grabado de Stop & Go, en el que ambos nos despeinamos a pesar de mostrar más cartón que pelo en nuestras cabezas, con el afán generoso de que nuestros escuchantes entiendan mejor cómo actúa la voz del amo, amo que es el nuestro, obviamente, y al que debemos todo, pero del que debemos cuidarnos como se cuidaba Cenicienta de su madrastra.
Nos quedó un episodio bastante vistoso, para qué voy a engatusaros con falsas humildades. Un guión de apenas tres ideas abocetadas, el micrófono y el abismo cuando se pulsa el botón «record». ¿Qué nos dan?, ¿en base a qué promesa pagamos por el contenido? ¿Por qué Liberty abusa tanto de los recursos narrativos que aluden a un pasado que no ha de volver...?
Vivimos tiempos extraños donde nada es lo que parece, y la Fórmula 1 no es ajena a esta vorágine, de manera que considero, con la aprobación del Director, un suponer, que venía bien hablar de placebos, de crecepelos milagrosos, o de curaciones sin contraste empírico, que nos permiten disfrutar de nuestro deporte como si fuésemos recién llegados y no supiéramos nada de política, mercado, intereses y fuerzas mayores de obligado cumplimiento.
Bueno, alguien tenía que mencionarlo y Álex y yo estábamos de guardia esa tarde, y nos tocó, claro.
Lo tenéis en el siguiente enlace [#270 Homeopatía y otras terapias alternativas]. Y eso, disfrutadlo al menos tanto como nosotros confeccionándolo.
Os leo.

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