martes, 7 de agosto de 2012

El veneno de Sebastian


A pesar de lo que nos quieren vender, ser alemán en la vida no supone un horizonte al que aspirar, y si no que se lo pregunten a nuestro más reciente bicampeón del mundo, que anda tan alicaído y falto de mordiente que no cambia tanto de yelmo como acostumbraba hace unos meses —o me parece a mí que no cambia tanto de casco, que podría ser—, y que por no atinar, no ha acertado este año ni con el nombre de pilingui que pone a sus vehículos.

Reconozco que he tenido que recurrir a Wikipedia para enterarme de cuál había elegido para el RB8, y ha sido leerlo y comprender inmediatamente que Sebastian se está haciendo mayor en nuestros brazos, razón por la cual intuyo que le ha pasado como a Sansón cuando le raparon la melena, pues ha sido abandonar sus costumbres de adolescente germano machote hecho y derecho, y empezar a dar trompicones sobre el asfalto.

miércoles, 1 de agosto de 2012

La cabra tira al monte


Hay dos formas de hacer más resistentes los compuestos utilizados en una carrera: endureciéndolos realmente o trasladando la elección de gomas hacia la zona más dura de la gama.

Pirelli, que parecía un protagonista inocente hasta Hungría, nos está resultando un cómplice necesario de las tropelías de la FIA. De tapadillo, anunciando que iba a probar neumáticos más duros en Silverstone por ver si eran del gusto de las escuderías —cosa que no pudo ser por problemas meteorológicos, trasladándose la cata de gomas a Hockenheim—, sin saber a estas horas si el asunto satisface o no a los equipos, comenzaba a aplicar la comprensión del espectáculo de quien sujeta el collar de la milanesa desde el pasado domingo, elevando la dureza de los compuestos por el artículo 33, o sea, alterando la gama utilizada el año pasado, como quien dice anteayer, vamos.

martes, 31 de julio de 2012

#elalmaF1


No quiero decir adiós a julio sin dedicar unas líneas a ese imperio del espectáculo que vela por nosotros pero que no nos atiende. Mientras escribía la entrada de esta mañana y reflexionaba ante vosotros y por enésima vez, sobre la extrema importancia que tienen las ruedas en un deporte en el que son lo de menos porque hasta hace nada iba de mecánica y de cabezas y manos de pilotos, he recordado el precioso vídeo que nos regaló Red Bull sobre el circuito de Terramar, en el que el introductor y narrador principal decía cosas como éstas: «El ser humano es quien implanta la norma y el motor responde. El coche tiene que tener el alma del ser humano, si no, es una máquina que no vibra. [...] Los circuitos actuales han perdido humanidad…» 

Dentro de nada este blog cumplirá cinco años de vida (ésta hace la entrada número 1.352), y a pesar del cansancio que a veces me sacude y que ha empapado algunos de sus textos, puedo decir honestamente que siempre que he podido he escrito sobre el ser humano que conduce los monoplazas, ese tipo sobre cuyas espaldas se levantan las silly seasons, pero que al poco de iniciarse la temporada —ésta, la otra y la de más allá—, desaparece para ser arrinconado por la aerodinámica, las prestaciones, los balances en orden de marcha, las suspensiones, los mapa/motor y por supuesto, los neumáticos, quedando desterrado por la omnipresencia de los ingenieros, su magia y sus mil y una maravillas, auténtico abrevadero de los medios que nos alimentan, sencillamente porque vivimos tiempos en los que el hombre no importa.

Son molinos, Sancho... [Hungaroring]


Comprendo perfectamente a los proveedores, he trabajado más de media vida con ellos y sé perfectamente que hay momentos en los que hay que plegarse a los dictados de la carne. Así, Pirelli, que ha endurecido ligeramente sus compuestos con respecto a los usados el año pasado, nos venía al G.P. de Hungría con una elección de gomas más dura aún que la usada en 2011.

La temporada pasada la firma italiana llevó a la cita magiar los superblandos y los blandos (vitolas roja y amarilla), elección bastante adecuada para un circuito con firme sucio, deslizante y bacheado, que precisa de buen desgaste si se quiere obtener a cambio buena tracción.

lunes, 30 de julio de 2012

Amigo Míjael


Valorar lo que sucede en Mercedes AMG se me hace harto complicado. Se rescataron a sí mismos del olvido para recordarnos a todos que hubo un tiempo en el cual la estrella de tres puntas infundía aunténtico miedo. Tardaron algunos años en labrar la rotundidad de su eco con una guerra mundial en medio, cincuenta en mantenerlos vivo y apenas tres en hacerlo añicos, todo un récord.

Las silberpfeile carecen de punta en la actualidad, y si nos ponemos, también de brillo. Brawn y Haug, o Haug y Brawn, que tanto monta el uno como el otro, han conseguido convertir a Mercedes en una pantomima sobre los circuitos de F1. Nada parece funcionar en la escudería de Brackley, y si lo hace, chuta durante un tiempo tan breve que al poco la hazaña se evapora en el recuerdo. Segundona, pastosa, errática y demasiadas veces inane, la otrora cuna de leyendas del automovilismo, se deshace sobre los asfaltos de Bernie sin que nadie parezca poder o querer remediarlo.

domingo, 29 de julio de 2012

La sombra del tutor


Hace una calor peregrina —que viene, que viene; que va, que va; sin saber ni de dónde ni adónde, claro está—, total, que antes de meterme en harina con la crónica del G.P. de Hungría para Diariomotor, me ha dado por echar un ratito mientras hago la digestión, escribiendo sobre esa cosa tan rara que le está sucediendo a Red Bull.

Vale, si no fuera por lo grave que parece, podría ser incluso que la autriaca estuviera pasando por un bache pasajero, aunque más que un socavón, ésto que sufre parece un agujero negro ya que hubo imperios que si mal no recuerdo, tardaron más en venirse al suelo, porque el caso es que estamos hablando de la escudería que ha dominado las tres temporadas anteriores y de forma consecutiva (2009 también entra porque Ross les dio palpelo con cartas marcadas), y el desinfle que está escenificando no encaja en el cuadro ni con calzador.

Barriendo para casa


Por alguna extraña razón me encuentro bien, y hoy, domingo como todos los domingos, he comprado antes de tomar el café los diferentes diarios para que se entretenga la familia, y me he dado de bruces en la portada del Magazine de El Mundo con nada menos que Gunilla Von Bismarck, la que fuera musa verbenera de don Gil y Gil, afirmando «Los españoles tienen que gastar menos, no tantas fiestas y trabajar más.»

Inocentemente he pensado nada más leer la frase, que la bisnieta de don Otto le estaba lanzando algún tipo de mensaje subliminal a su compañero de toda la vida, don Luis Ortiz, pero mi cabeza ha rechazado tan elevado pensamiento para viajar hacia el pasado y dar con el tipo de la imagen que decora esta entrada, el manús que disfrazado de camuflaje urbano y sombrero negro, aderezó con su atimbrada voz los prolegómenos del G.P. de Alemania desde su improvisado altar a pie de pista, unos metros por delante del juguete de Maylander.

sábado, 28 de julio de 2012

Lewis en el espejo


No había que ser un lince para vislumbrar que Hamilton iba a intentar ganar el G.P. de Hungría desde la misma calificación. Va con su temperamento, y este año 2012 que vamos corriendo como pesadas cortinas de plomo, habiendo podido ser la oportunidad que necesitaba el británico para borrar aquél estúpido renglón torcido que supuso 2008, la temporada se abría en canal bajo sus pies tras el abandono en Hockenheim, como un abismo negro.

Si algo tengo claro es que Lewis no va a cambiar, que así lo aten a un cepo seguirá siendo tan voraz como lo era cuando se dejó los dientes luchando con ventaja desde el interior de esa malasangre que era la McLaren de Dennis. Desde aquello ha mejorado, es indudable, se ha aquilatado ganando densidad y peligro, y como admitía no hace tanto, no muestro ningún rubor en decir que es rematadamente bueno y que no se merece la F1 que le está tocando vivir. Otra cosa es que no le había visto en una coyuntura como la que le envuelve en estos momentos, y que ello me lleve a valorarlo aún más si cabe, y me explico.

viernes, 27 de julio de 2012

El señor de la noche


No hace falta que Fernando se vista de Batman para que su capa se despliegue desde mañana en calificación hasta el domingo al finalizar la carrera… El factor sicológico es uno de los más complicados de gestionar en F1, y por suerte para los seguidores del Nano, el de Asturias lo domina desde el pasado fin de semana.

34 puntos de ventaja sobre su inmediato perseguidor es un saldo bastante interesante, no tanto por lo que supone en valor numérico (apenas una carrera y un tercio largo), sino porque ha sido conseguido en un territorio aparentemente inadecuado para el F2012, cuestión que suma algunos enteros al asunto. Así las cosas, el golpe de mano que dio el ovetense en Valencia dio inicio a una sinergia tremendamente positiva que se rubricó en Hockenheim, y en la que obviamente no podemos dejar de lado el segundo puesto labrado a base de calculadora en Silverstone, lo que nos pone en que nuestro bicampeón se enfrenta a un futuro bastante halagüeño que seguro que no va a desperdiciar.

jueves, 26 de julio de 2012

Arrogatio non petita, accusatio manifesta


Red Bull, integrante de El Circo que se ha beneficiado en temporadas pasadas de la permisividad federativa para poder interpretar a Houdini con el reglamento, anda ahora a la greña con los que considera falsacas compañeros de viaje, total, por la minucia ésa de que no la dejan ponerse el mundo por montera una vez más.

En un mundo de trileros como es nuestro deporte, en el que ejercer de tal no está mal visto, siempre y cuando el mayor de todos no te señale con el dedo y los que le rodean te digan que estás haciendo trampas —momento crucial como pocos, que llega tarde o temprano y ante el cual conviene poner cara de póquer—, la austriaca está demostrando una vez más que la F1 le viene grande, que está acostumbrada a enlatar bebidas energéticas, que no sabe lidiar en territorio de tiburones, que no es una escudería como el Altísimo manda, vamos.