lunes, 23 de julio de 2012

As if to nothing [Hockenheim]


Llevo tiempo mostrándome algo reventón y errático, lo sé. Fue ver ganar a Fernando en Valencia y sentir que las campanas comenzaban a tañir por mí, que mi tiempo aquí estaba tocando a su fin ahora que este blog está a punto de cumplir sus cinco años de vida, de manera que  tengo que buscar fuerzas donde no las tengo para ponerme a escribir cuando antes todo resultaba tan fácil, y total porque los adalides de la gomina y los caminos fáciles nos lo han puesto tan difícil, que en vez de casco de kevlar sobre la cabeza, toca ponerse las viejas orejeras de cuero y tirar para adelante sin hacer caso a nada más, como los soviéticos en la defensa de Stalingrado, cuando corrían bajo el zumbido de las balas nazis sabiendo que detrás les esperaban las de los amigos que no admitían rendiciones ni vueltas atrás.

Pero esto va de F1 y no voy a perder la oportunidad de ciscarme en el mundo que nos rodea, porque yer tarde, en un Hochenheim al servicio de las cámaras, capado en su bosque y en su épica, estaba cantado que el DRS iba a servir de poco, que las Pirelli iban a queda en nada, porque todo quisque ha empezado a comprender que están al servicio de un espectáculo huero y estúpido que hace tiempo que ha vuelto la espalda a sus raíces, y que por tanto navega hacia la nada más absoluta. En la que estaba cantado, además, que los viejos modelos iban a naufragar frente a la única idea fresca que nos ha dado este año…

viernes, 20 de julio de 2012

Piojos resucitados


¿Dónde están el glamour y los V.I.P. cuando hacen falta? Me lo pregunto a menudo, sobre todo cuando en épocas de sequía la F1 cae a peso porque no hay Dios que la sostenga, sea dicho con todos mis respetos, como ésta que estamos sufriendo, que entre primas de riesgo, eurocopas pasadas y juegos olímpicos que se inauguran en nada, la cosa de escribir sobre nuestro amado deporte pasa por aceptar que te leerán la luna y los cuatro gatos que la rondan.

¿Dónde andan los que afirman que la auténtica F1 no se celebra en el asfalto, sino en los pasillos y despachos del paddock, aunque babean con lo hermoso que resulta el negocio cuando las masas enardecidas desbordan las vallas del circuito para jalear a sus pilotos y bólidos, en santuarios como Monza? ¿Dónde se ocultan ahora que se les necesita?

miércoles, 18 de julio de 2012

La forja


El año pasado por estas fechas habría dado mi reino y lo que no tengo, por ver a Sebastian Vettel sudando la camiseta sobre el asfalto y no yendo sobre patines en una San Silvestre de fin de año. Éste me conformo con verlo serio.

El RB7 era demasiado coche incluso para el alemán. Bien equilibrado, afinado hasta niveles indescriptibles, el misil azul de los de las bebidas energéticas le habría dado el título incluso a un párvulo. Resultaba sumamente sencillo de conducir y por ello se hizo necesario adornarlo con una aureloa de esfuerzo humano que cansó a los más pacientes rebaños de ovejas, hasta el punto de que era ver al de Heppenheim enfilando la victoria desde los primeros metros de una prueba cualquiera, y las cámaras se ponían a recitarnos versos sobre lo que ocurría en la lucha por los segundos y terceros puestos con tal de mantener al respetable pegado al televisor.

martes, 17 de julio de 2012

La bella y la bestia


Nos acercamos a la décima prueba de este mundial planteado a 20 carreras, y lo hacemos volviendo a Hockenheim, un circuito de los setenta del siglo pasado que ha pasado (valga la redundancia) por el taller de chapa y pintura que con la excusa del espectáculo y la seguridad, va desterrando nuestros viejos dinosaurios de la memoria esa que compartimos, para ser sustituidos por silenciosos agujeros negros.

Tranquilos, hoy no pretendo meterme con las tijeras ni con las manos que las manejan para cortarnos el pelo a la taza, en aras de que seamos iguales, simétricos, cívicos y limpios aunque no queramos, políticamente correctos, que diría aquél, y el otro, y el de más allá, en definitiva, cualquiera de los que tuvimos la fortuna de sentir la libertad cuando éramos chiquillos y la reconocemos todavía. No, hoy se trata de reflexionar sobre los bosques y lo que representan cuando los atraviesa una carretera. Mejor aún, cuando lo que les abre las entrañas es la pista de un trazado y por ella pueden insinuarse monoplazas o bólidos nacidos para volar sobre el asfalto.

sábado, 14 de julio de 2012

¡Puedes hacerlo, Mark!


Si no me fallan las cuentas, esta entrada se la lleva enterita el mismo tipo engominado que dijo que los emprendedores viviríamos mejor cuando llegaran al poder los que como él, estaban mejor preparados que los tontos de antes, y sabían por tanto cuál era el camino de salida de este embrollo que montaron tipos tan engominados y preparados como los recién llegados y el listo a quien estoy aludiendo, a quien Dios confunda, quienes sea dicho de paso, se lo han llevado crudo mientras corremos con los gastos de su orgía, los que pisamos la tablazón oscura por la sangre inútil de esta galera nuestra que navega sin gobierno en mitad de las nieblas del anochecer, y rodeada por la armada turca.

Por fortuna la mar está hoy tranquila y la proa prende con su espolón los huevos del único horizonte posible, sin querer soltarlo porque somos un pueblo difícil que ha vivido por encima de sus posibilidades, fundamentalmente tolerando a tanto idiota como nos ha salido al paso para decir que conocía la ruta adecuada. Los remos roncan abajo, en las maromas que los sujetan a las chumaceras, y arriba nos apretamos oliendo el aire por si percibimos acaso esas diferencias que dice la capitanía que nos hacen tan diferentes. Y así estaremos, gélidos, quietos como figuras de cera hasta que se nos pase el miedo que nos atenaza y entendamos que el hombro que nos cubre a diestra o siniestra, o la espalda que nos protege desde detrás, lo mismo dará que sea roja encarnada o amarilla, o azul, o violeta, con tal de que quiebre al enemigo que quiere hacernos daño y tenga redaños suficientes como para acercarse e intentarlo. 

San Felipe y diéresis


Massa, el pasado domingo destacaba sobre sí mismo consiguiendo una meritoria cuarta plaza, detrás de Sebastian Vettel. 

El brasileño es un piloto de La Scuderia y a nadie debería sorprender que obtuviera un cuarto, un quinto, o dos terceros puestos si fuese capaz de desdoblarse. Tampoco que quedara segundo, o primero, o sabiendo cómo suele ir la de Maranello, que no pasara del nono o del décimo... Pero el domingo y como decía, la hazaña de Felipe adquiría ribetes de gesta porque suponía la victoria de su cara iluminada sobre su propia sombra, sin que en la escaramuza quedara sitio para su equipo, entre otras cosas, porque hace tiempo que esa negrura mediática que lo envuelve de día y de noche, sólo usa el nombre de Ferrari como excusa para seguir repartiendo sobre el paulista toneladas de mala baba.

viernes, 13 de julio de 2012

Yo tuve tres maridos [Silverstone]


Esta debe ser, y de lejos, la crónica sobre una carrera que más tarde realizo. Fue dejarlo el domingo para un momento más reposado y no haberlo encontrado hasta hoy, y mira que quise ponerme a ello ayer por la tarde, pero confieso que no hubo manera. Total, que ya saben ustedes la película de sobra, y conocen la mayoría de sus ingredientes, y no sé si a estas alturas les servirá de algo que diga que me aburrí el pasado domingo a pesar de que la realización televisiva del G.P. de Gran Bretaña es la mejor del calendario —de no haber sido por las tomas altas con cámara móvil, de las bajas a pie de hierba, de la abundancia de planos cortos, largos y de todas las maneras y profundidades de campo, posiblemente me habría aburrido aún más—. 

Pero bueno, toca hacer el pertinente resumen antes de que se me evapore la semana y me ha venido a la cabeza la canción de Massiel que comenzaba con aquello de «Yo tuve tres maridos, y a los tres envenené...», porque la F1, insaciable hasta decir basta, nos obligaba a despertar y a que nos frotásemos los ojos hasta olvidar el episodio que disfrutamos en Valencia, recordándonos quién manda en todo esto.

jueves, 12 de julio de 2012

Huída hacia adelante


El pasado G.P. de Gran Bretaña nos ha permitido observar cómo el F2012 de Ferrari o el RB8 de red Bull siguen sobreviviendo en los océanos de la evolución técnicaámbito espinoso y de difícil definición, en el cual, los vehículos deben saber desenvolverse a la perfección si quiere prosperar más allá de destacar en una o dos carrreras—, proponiéndose en la actualidad como las dos apuestas más firmes para luchar por el campeonato, toda vez que el MP4/27 de McLaren parece estar sufriendo lo suyo para encontrar algo de luz al final del túnel que atraviesa desde el G.P. de España, el W03 de Mercedes AMG sigue pareciendo el Guadiana y el E20 de Lotus sigue sin concretar.

A comienzos de temporada parecía complicado entrever las posibilidades que está mostrando ahora mismo la máquina de Maranello, pero tras nueve carreras resulta indiscutible que aunque en apariencia no comenzó con buen pie, en realidad lo hizo con el adecuado: dotado de un amplio espacio donde crecer. Curiosamente, el vehículo de Milton Keynes, un cacharro que aunque nominalmente parecía disponer de un diseño expirado o a punto de hacerlo, ha dado muestras de ser capaz de sobreponerse a los achaques creando precisamente, un espacio propio para seguir evolucionando…

domingo, 8 de julio de 2012

Entre pan y pan [Embudo II]


Siguiendo con lo que decía el otro día, y una vez establecidos los cimientos para el edificio que quiero levantar, vamos a seguir avanzando por los procelosos mares de la creatividad aplicada.

Comentábamos que la aerodinámica interna de un vehículo se las trae con abalorios, y que un tipo como Newey, que no da puntada sin hilo, ha organizado las entrañas del RB8 al menos con el mismo cuidado con que lo viste. Dicho esto, y volviendo a las imágenes de anteayer, una vez sospechamos por dónde salen los caudales de aire y calor, tanto superiores como medios, conviene recalcar que queda una zona que parece ha sido tocada poco o muy poco desde que iniciamos la temporada.

sábado, 7 de julio de 2012

Pasados por agua


El agua es uno de los ingredientes que más espectáculo ofrece en una carrera, pero como aparezca cuando no conviene, se convierte en un enemigo temible, pues se lleva por delante cualquier posibilidad de probar nada, como sucedió ayer, durante los primeros entrenamientos en Silverstone, y si Dios no lo remedia, como volverá a ocurrir hoy en la segunda jornada de los mismos.

El asunto tiene su origen en la serie de restricciones que acometió en 2008 la FIA con la aquiescencia de los equipos, en aras de arañar unos dólares a los abultados presupuestos anuales que manejaba la tropa y que sin querer o queriendo, siguen campando desbocados por sus fueros.