jueves, 5 de junio de 2014

Más allá del azul


Constantemente mostramos tendencias destructivas porque forman parte de nuestro bagaje animal. A lo largo del proceso de socialización los seres humanos aprendemos a controlarlas primero y a utilizarlas en beneficio propio después, siempre bajo las normas del marco de convivencia que nos cobije. Quien falla en este aspecto se convierte en un inadaptado, en un peligro para sí mismo y los demás o incluso podría llegar a mostrarse un ser profundamente autodestructivo.

La piscología me apasiona pero no está muy bien vista que digamos y en lo nuestro aún menos. Sin embargo, muchas veces hablamos de la consistencia de un piloto o la fragilidad de otro si tener en cuenta que más allá de sus manos o cerebro, esa dureza o debilidad que se palpa sobre los trazados hunde sus raíces en la parte innacesible de la personalidad que se define como mente y los más arrojados llaman alma.

Muro malo


Que en una misma frase puedan convivir el circuito Gilles Villeneuve de Montreal y Pastor Maldonado viene a ser como dejar en un ascensor encerrados a Karmele Marchante y Jesús Mariñas, que tarde o temprano surgirá aquello de ¡que te calles, Pastor! entre los restos del vehículo del de Maracay.

Dios quiera que me equivoque de plano y que de suceder lo que parece un seguro en las quinielas, el tozudo piloto de Lotus se mantenga en pie el próximo lunes para decirnos que en el Red Bull Ring vendrá la buena. Cruzo los dedos por ello.

miércoles, 4 de junio de 2014

Untitled hidden track


Vivimos tiempos convulsos que sin embargo no me perdería por nada del mundo. Hoy, por ejemplo, ha sido un día profundamente ajetreado que he comenzado a las cuatro de la madrugada y aún estoy estirando como puedo. Así y todo, confieso que me siento cansado pero satisfecho, aunque también algo inquieto porque inevitablemente se me amontonan las cosas sobre las que pretendía hablar.

Una de ellas, quizás la más llamativa de todas y por ello la primera que pretendo quitarme de encima, tiene que ver con esa dicotomía entre puristas y quejicas, que habiendo surgido de manera totalmente artificial desde el inicio mismo de la temporada, debería haber quedado zanjada ayer mismo al conocer por boca de David Coulthard que los pilotos están descontentos con la Fórmula 1 que les ha tocado vivir con el cambio de normativa.

martes, 3 de junio de 2014

Que se adapte Mark


Mark Webber tiene algo de Vigo Mortensen en Eastern Promises. Lo digo en la primera línea porque si algún advenedizo que afirme haberme leído desde siempre, osase recriminarme lo que viene a continuación, tendré que recordarle que el aussie me era querido mucho antes de que Sebastian lo señalara como objetivo de sus chiquilladas en Turquía 2010; que por defender su estilo a la vieja usanza, me gané más de un chorreo proviniente de esos pata negras que abundan en nuestra guardería; y que me reafirmaré siempre en que la afición no sabe lo que se ha perdido ahora que el australiano buena gente se ha ido al WEC.

La historia, que siempre ha sido muy ramera porque la escribe quien la paga mejor, nos dirá que el motivo de esta entrada apenas existe; que fue el compañero de Vettel cuando este conseguía sus cuatro títulos consecutivos; que las estadísticas lo enmarcan como un tipo mediocre que sucumbió ante el de Heppenheim en base a comparar esos feos números que ahora alteran con su frialdad a los que defienden que el niñato sufre en 2014 de mala suerte, porque muerde el polvo constantemente frente a Ricciardo...

Daños y prejuicios


Renault lo sigue haciendo con el culo aunque hace unos meses quedaba fatal decirlo, pero es así o así lo parece, ya que incluso Red Bull podría estar reclamando a la gala algún tipo de compensación en calidad de daños y perjuicios.

Y el caso es que si un equipo se siente defraudado con el chisme por el que ha pagado una costalada de dólares, se hace lógico pensar que como cliente tenga algún derecho a quedar resarcido, y recalco este aspecto porque Renault en este caso no solo ha entregado a las escuderías a las que suministra material un producto muy por debajo de las expectativas, sino que lisa y llanamente, les ha jodido el campeonato de este año.

domingo, 1 de junio de 2014

¿Para qué te trajeron?


Ser lobo en montañas extranjeras tiene de bueno que observas su aurora con ojos distintos, que hueles las mismas montañas destilando aromas que quizás se pasaron por alto, que ves una realidad que a poco que la acaricias con la yema de los dedos, te ofrece como compensación un sabor quién sabe si más amargo pero en todo caso, reconocible porque sellaste las páginas donde quedó escrito en otro lugar y en otro tiempo.

Como sabéis llevo tiempo dando vueltas a por qué Lewis levantó las perdices antes del Gran Premio de Mónaco pidiéndose el papel de Ayrton en una pieza de teatro que aún no había sido escrita, contando aquello de que tenía más hambre que Nico. Reivindicándose fuera de tiempo, en una palabra.

sábado, 31 de mayo de 2014

Todo recto


Se acaba mayo y la carretera permanece limpia, tanto que nadie diría que hace unas pocas horas han pasado por ella camiones repartiendo barro. 

Ya sabéis, no conviene intentar que la competición se adapte a ti sino que lo pertinente es hacer caso a JFK y preguntarse qué podemos hacer nosotros por ella; y si no has entendido que la rivalidad de Nico y Lewis es legendaria porque sí y no puedes disfrutarla porque no son ni Alain ni Ayrton, es que tienes un serio problema; el mismo que te señala como idiota porque no has disfrutado con el Gran Premio Mónaco o iluso por recordar tiempos mejores que no encajan con ese soberbio marco que destila pata negras y no iniciados a cascoporro, sencillamente porque los segundos osan mostrar una miserable queja ante lo poco que reciben por lo mucho que creen haber pagado.

El muro de los campeones


Esta tarde me iba a poner a escribir sobre Daniel Ricciardo pero he preferido dejarlo para mejor momento, que las aguas que rodean a Sebastian bajan un poco alteradas y no es cuestión de granjearme más enemigos de los que ya tengo por centímetro cuadrado, sencillamente por opinar, que a fin y a cuentas es lo que vengo haciendo desde va para siete años.

Comprendo que con tanto gurú y análisis como hay suelto a alguno se le atragante que siga opinando sin pretensiones ni ganas de sentar cátedra y por supuesto, sin tener en el punto de mira generar corrientes o sinergias; que lo haga sencillamente por pasarlo bien, por seguir aprendiendo y por enterrar entre letras mis ratos muertos. Pero es lo que hay y como ya os he confesado en más de una ocasión, estoy bastante mayor como para aflojar ahora.

viernes, 30 de mayo de 2014

¿Realmente es cosa de dos?


Estoy mayor para que según qué tipo de coincidencias me produzcan sorpresa, y tal vez por ello me muestre reacio a participar en ciertas revisitas al pasado que por reiterativas lo cierto es que me dan bastante grima.

El tema Senna vs. Prost ya surgió en 2007 cuando el Nano militaba en aquel nido de víboras que dirigía Ron Dennis. Obviamente a Hamilton le tocaba el papel de Ayrton porque era el recién llegado al equipo que plantaba cara al bicampeón del mundo con sus manos como única garantía y defensa, y al asturiano le tocaba el del francés ya que ni sabíamos si hablaba con Dios ni puñetera falta que nos hacía conocerlo.

jueves, 29 de mayo de 2014

Sea dreamer


El orgasmo turriniano que comentaba en la entrada anterior, me ha recordado la estulticia que nos rodea y lo barato que se venden algunos a esas atmósferas celestes que envuelven los paquetes de calconzillos que la familia nos regala una Navidad sí y la siguiente también.

Le tengo ganas a Sebastian y ni lo he ocultado ni intención que tengo de hacerlo. Me había prometido apuntarle con la mira telescópica de mi rifle de letras en Silverstone, pero al paso que vamos me veo dándole tregua y vidilla extra porque Vettel lleva encima algo peor que una mala racha, como dicen por ahí.