lunes, 13 de mayo de 2013

What becomes of the brokenhearted


Los anticonspiranoicos, acostumbrados a buscar tres pies al gato con mayor celo y arrojo que los conspiranoicos de pura cepa, llevan desde ayer intentando cuestionar esa presunta relación que existe entre que Red Bull pidió por su boquita que endurecieran las gomas y Pirelli obraba el milagro de endurecerlas, en base a que con los compuestos new hard de la italiana, la que ganó fue Ferrari y la malparada en el Gran Premio de España fue precisamente la austriaca.

Tampoco le fue bien a Mercedes AMG (otra de las promotoras del cambio), hay que admitirlo, pero sincerémonos, al paso que vamos, la de Brackley necesita algo más que un poco de apoyo externo para remontar el vuelo. En fin, visto así, linealmente, como lo he escrito en el primer párrafo, hasta yo, que me las gasto de sospechar de todo lo que se menea, creería a pie juntillas que los descreídos nos fuimos de baretas conjugando la posibilidad de que el artificio de la milanesa beneficiara a los chicos de Milton Keynes, aunque una mirada al detalle de la prueba de hace unas hora me anima a reafirmar mis ideas preliminares.

domingo, 12 de mayo de 2013

Un día grande [Montmeló]


A la FIA se le ha pasado por alto que a Fernando le nombraron hace poco Embajador Honorífico de la Marca España, y por ello, por puro desconocimiento, le han llamado a declarar por haber recogido una bandera patria para pasearla al viento mientras daba la vuelta de honor tras haber vencido en Montmeló, símbolo que ha posado delicadamente sobre el atril con el número 1 después de aparcar su coche. Es decir que ni ha pasado por el pesaje del vehículo con ella ni se le ha ocurrido al asturiano meterla en el habitáculo para ganar con ella algo de peso.

Adviértase el matiz, porque la FIA no entiende de estas cosas tan sutiles. Regula con el culo para luego ajustarse a norma y pasar por estrictamente legal y puntillosa, y celosa, cuando dicta sentencia. Como ayer, que a Felipe y a Esteban les caían tres puestos de sanción en la parrilla por entorpecer a Mark y Kimi respectivamente, cuando a este último le caían cinco de penalización por haber entorpecido a Nico en China.

Demasiado barullo


Lo que hace casi un año era una simple sospecha [Pues va a ser que no] es a día de hoy una certeza incontestable. La calificación ha perdido importancia en la disputa de una prueba y cada vez es más habitual ver cómo durante los sábados los pilotos se limitan (es un decir), a jugar la primera mano de la partida sin que importe tanto quién es realmente el más rápido en pista.

Este nuevo valor estratégico de la fase de calificación se ha ido abriendo paso como de puntillas, pero en la actualidad supone un elemento clave para leer las carreras… si se pudiera leer algo, porque lamentablemente son demasiados los valores que cabe integrar en la ecuación para sacar en claro una estimación con sustancia y visos de acercarse a la realidad, y todo ello, gracias a un componente que antaño era una simple herramienta y hoy se ha posicionado como la diva de las pruebas.

sábado, 11 de mayo de 2013

Pisando huevos


Noam Chomsky, uno de mis más queridos interlocutores, tiene dicho que si algo, lo que sea, vale para comprender un escenario concreto, para ser aceptado como veraz o cierto, tiene que servir igualmente a un escenario diferente aunque sujeto a los mismos condicionantes. Así las cosas, imagino a Ayrton Senna rompiendo récords y logrando poles con las Pirelli, y no le veo ni por asomo. 

Juro por Dios que no soy capaz de vislumbrar al paulista controlándose para llegar a atemperar su instinto hasta el punto de cuidar unas gomas que lo único que hacen es poner bridas a lo que ha sido estímulo y aliento en todo esto desde tiempo inmemorial: ser el más rápido.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Con un pitillo en la boca


Creo que es Nuvolari sobre un Cisitalia y sé que hoy se rememora la desaparición de Gilles, no lo he olvidado, pero prefiero hablar del cigarro que lleva entre los labios el piloto de la foto mientras controla su monoposto como si la cosa no fuera con él, porque en el fondo hablaré también de él, del canadiense, y por supuesto de todos esos ídolos que tengo desperdigados en el baúl de mis recuerdos vivos y muertos. Sospecho que también de mí.

Ese pitillo me trae a mal andar desde que atrapé la foto en uno de mis habituales rastreos por Internet. Es prácticamente una minúscula anécdota en la imagen, ¡qué coño, es la anécdota de la instantánea!, pero cobra un significado casi mágico (no me digáis que no), como si pulverizara la liturgia que rodea a los héroes en los que he creído desde el abismo de mi propio tiempo, convirtiéndolos en seres humanos que aceptan subirse a un monstruo para jugarse la vida en él.

martes, 7 de mayo de 2013

Apología de la conspiración


Moverse significa que Stalin te quite de la foto y te sustituya por un anagrama bonito que lo mismo saluda al público que rinde pleitesía a la nada. Nos movemos al amparo de un decorado de cartulina que no aguanta ni el viento ni la lluvia. Pasas 10 minutos ante un telediario y hasta Montoro te parece un tipo majo; desperdicias otros 10 de tu tiempo en otro canal, y don Cristobal a quien Dios confunda, aparece ornado con cuernos y rabo…

¿Qué es la verdad, cómo podemos cuantificarla o calibrarla? No se puede, lo afirmo honestamente, y os lo digo desde la pequeña experiencia que atesoro y los muchos libros leídos por cuestiones de trabajo sobre el asunto de las coño conspiraciones que haberlas haylas, pero siempre parecen no existir. El suceso del golfo de Tonkin, por ejemplo, os recuerdo que supuso el desencadenante oficial de un conflicto como la guerra de Vietnam con sus miles de víctimas, pero a día de hoy está tan ampliamente cuestionado que se considera una vulgar patraña. La red Echelon y el programa Carnivore, otro ejemplo. Ambos eran bulos o incluso insidias propiciadas por indeseados a decir de los expertos, hasta que tras el 11 de septiembre de 2001 se pusieron en funcionamiento y ayudaron a pillar a los malos

lunes, 6 de mayo de 2013

Mejor no bajar la guardia


La muerte de Ayrton Senna se dice que supuso un antes y un después en la Fórmula 1. Es un lugar común que yo mismo he utilizado infinidad de veces, que pone de acuerdo a los aficionados (¡mira que es difícil!) y especialistas, en que tras aquel luctuoso suceso el prisma de acercamiento a la seguridad en los circuitos cambió radicalmente. Aunque la realidad es otra, ya que el deceso del paulista sólo supuso un negro colofón para un fin de semana rebosante de desgracias que escenificó el enorme riesgo que corrían los pilotos de carreras en aquella época.

Rubens Barrichello preludiaba el viernes la que se venía encima, cuando se salió del trazado con su Jordan en la Variante Baja del circuito de Imola (Autodromo Internazionale Enzo e Dino Ferrari), despegando literalmente al rozar el peralte exterior de la pista y golpear posteriormente las protecciones, para aterrizar boca abajo después de haber dado varias vueltas de campana. Al día siguiente, ya sábado, Roland Ratzenberg perdía adherencia en su Simtek y salía recto de la curva Villeneuve para empotrarse contra el muro y morir en el acto. Aquel mismo domingo, como es de sobra conocido, Ayrton Senna se estrellaba con desastrosas consecuencias en Tamburello, habiendo perdido previamente el control de su Williams…

sábado, 4 de mayo de 2013

No queda sino batirnos


Decía Francisco de Quevedo que «donde hay poca justicia es un peligro tener razón» y cabe aplicar la frase a nuestro entorno inmediato, concretamente a eso que llamamos deporte aunque no deje de airear sus mimbres más hediondos conforme van pasando los años, y el espectáculo ése que se busca con tanto ahínco desde hace siglos, ni asoma el morro ni las orejas, salvo que interceda en el milagro algún artificio que ingenió en su día un diablo cojuelo.

Total, que entre pitos y flautas se nos ha instalado el miedo en el cuerpo porque de aquí a que termine la temporada, las piedras de Pirelli se van a conjurar con Red Bull como la troika con Mariano, y ya se huele en el horizonte que podemos pasarlas bastante canutas.

jueves, 2 de mayo de 2013

United colors of Pirelli


Soy la niña de Poltergeist y me creo incluso que entre el ruido blanco del televisor, Paul Hembery me diga personalmente y jurándolo por su madre, que Pirelli no ha endurecido ningún compuesto salvo el duro de los cogieron, el que no había dado problemas hasta ahora ni los dará a partir de ya mismo, porque ya era más duro que en 2012 y ya se sabe lo que ocurre cuando se da VIAGRA a algo que no lo necesita...

Como soy testarudo como una mula y además de Portugalete, aunque ande en la actualidad de gorlitzotarra por la vida, me ha dado por juguetear como hiciera el año pasdo, por ver si a la milanesa no le ha dado la tentación de volver a jugárnosla como a partir de Hungría 2012, y hete aquí que sospecho que lo ha vuelto a hacer como si nos tomase por tontos o realmente lo fuéramos.

miércoles, 1 de mayo de 2013

I'm going slightly mad


Farrokh Bomi Bulsara, una caja de resonancia con forma de hombre, me acompàña en esta aventura. Si el SIDA no se lo hubiera llevado a él hace ya 21 años y unos meses, y yo me sintiera un poco menos cansado, disfrutaríamos juntos de esa huída hacia adelante sobre un Bentley que enmarca a Jeremy en la imagen que abre esta entrada.

¡Canta, Freddy, canta. Que yo, aferrado al volante con más miedo que vergüenza, intentaré que el tiranosuario no nos devore! ¡Canta, Farrokh, canta I'm going slightly mad con esa voz indescriptible y sonora que tienes; que yo extenderé mis alas negras sobre el acantilado mientras ponemos pie en polvorosa ante esta realidad que nos viene pisando los talones!