Confieso que me había hecho algunas cábalas y que el resultado me ha decepcionado un poco, porque gracias al madrugón de la escudería inglesa Williams podemos apreciar ya en qué consisten las líneas maestras de los vehículos que correrán el año que viene, y tengo que decir que su aspecto me recuerda a lo que ya vimos a principios de los 90: slicks (en la foto intermedios), grandes alerones delanteros y los traseros reducidos y elevados.
Obviando que el trasto es un mero boceto sobre el que se pretende trabajar, y que por tanto puede existir un mundo entre él y el que correrá definitivamente con los colores de Sir Frank en marzo próximo, tengo que admitir que a primera vista sus líneas no me parecen tan limpias como las había imaginado.









