sábado, 18 de octubre de 2008

¿Dónde coño está Mercedes?


A veces ocurre que los acontecimientos te engullen hasta nublarte el sentido. Si el año pasado acostumbraba a mirar con lupa lo que ocurría en el seno de McLaren, por aquello de que nuestro asturiano naufragaba en su interior, éste me he conformado con apuntar algunos datos reseñables y tragarme lo que la frágil ley de la apariencia dictaba.

Es de sobra conocido que la familia y amigos de Heikki Kovalainen buscan amparo y refugio en el box de Renault para disfrutar de las carreras. Me he cansado de decir que el finlandés ejerce de liebre para su compañero en calificación, y que sobrevive como puede con un vehículo no apto para ganar carreras, ni siquiera para terminarlas en puestos honrosos. Denuncié la docilidad con que se dejó pasar por su colega en Hockenheim, y que el uso del motor comodín en Singapur sacrificaba cualquier posibilidad de que hiciera algo en Interlagos pues sólo servía para paliar las carencias del hijo de Anthony Hamilton en la prueba nocturna. Le acusé de bienpagado cuando le renovaron el contrato… Y para colmo he admitido publicamente, durante el pequeño debate abierto tras la disputa del G.P. de Japón, que hace tiempo que me ha desilusionado.

viernes, 17 de octubre de 2008

G.P. de China [Shanghai]


La idea de celebrar el Gran Premio de China se gesta a principios de la década de los 90 del siglo pasado. El gobierno chino escogió la ciudad de Zhuhai (provincia de Guangdong, al sur del país) como sede de su circuito de F1. Así pues, el Circuito Internacional de Zhuhai fue diseñado, construido, y añadido provisionalmente al calendario de la temporada 1991, pero la pista no logró superar algunos estándares de la FIA. A pesar del contratiempo, las autoridades no se rindieron, y con la ayuda eventual de los organizadores del Gran Premio de Macau, lograron presentar el primer Gran Premio de China en el año 2004, que fue anunciado dos años antes, en 2002, momento en que la dirección del Circuito Internacional de Shanghai anuncia la firma de un contrato por siete años con la FOM (2004 a 2011). 

El estreno del primer Gran Premio de China se celebra el 26 de Septiembre de 2004 y la prueba sería ganada por Rubens Barrichello (Ferrari). Al año siguiente (2005), el trazado asiático cerraba la temporada, por lo que en sus instalaciones tuvo lugar la coronación de Fernando Alonso como el campeón mundial más joven de la historia, después de haber logrado la victoria en el segundo G.P. de China, y cosechando el mundial de constructores para su equipo: Renault. En 2006 la prueba fue ganada por Michael Schumacher (Ferrari), y supuso su última victoria en la F1 antes de su retirada. En 2007, sería el finlandés Kimi Raikkonen (Ferrari) quien lograría alzarse hasta lo más alto del cajón.

jueves, 16 de octubre de 2008

El comodín de la llamada [reset]


Fernando Alonso no se equivocaba el domingo pasado cuando al explicar la tonta maniobra de desdoble protagonizada por el insigne hijo de Anthony Hamilton, refirió que con ella lo único que había conseguido el piloto número 22 era tener que llegar a Shanghai con una vuelta más (a alto régimen, se entiende) sobre su propulsor, porque amparándose en el artículo 28-4/f del reglamento (permite un cambio de motor arbitrario y no sancionable, salvo en la última carrera), McLaren había decidido cambiárselo para el G.P. de Japón, permitiendo que termine ciclo en China y estrenar así nuevo cachivache en Interlagos… Obviamente, el que se equivocaba ayer era yo.

Aunque la sustancia de lo comentado hace apenas 24 horas no cambia, puesto que Heikki llegará a Brasil sin posibilidades, ya que su motor no podrá competir con los que lleven su compañero, los Ferrari, Fernando o incluso los BMW (el comportamiento del último propulsor, a diferencia de los que deben sobrevivir dos, por estar previsto para una sola carrera va mucho más desahogado), el escenario abierto tras mi desliz resulta incluso más atractivo que el propuesto ayer.

miércoles, 15 de octubre de 2008

El comodín de la llamada


Fernando Alonso se equivocaba el domingo pasado cuando al explicar la tonta maniobra de desdoble protagonizada por el insigne hijo de Anthony Hamilton, refirió que con ella lo único que había conseguido el piloto número 22 era tener que llegar a Shanghai con una vuelta más sobre su propulsor (a alto régimen, se entiende) —si las cuentas no me fallan, el británico no ha roto en ninguna de las pruebas disputadas, lo que nos pone en que su vehículo inicia ciclo en las carreras impares y lo cierra en las pares (vamos, como todo pichichi, salvo incidencias). Pues bien, China es la 17ª prueba del calendario, y por tanto toca estrenar cachivache—.

Ahora bien, como el bueno de Dennis, no hace mucho, tuvo a bien poner en duda la estrategia de Ferrari por ampararse en la norma 28-4/f (que permite un cambio de motor arbitrario y no sancionable), para salvar los trastos de Massa en Monza, cuando aún había dudas sobre la auténtica causa que había originado las roturas de motor en Hungría (Felipe) y Valencia (Kimi), la actitud de su equipo en este final de campeonato me suscita algunas interrogantes, y la más reseñable atañe a Heikki Kovalainen, pues su monoplaza cambió de motor en Singapur al amparo de esta bendita norma y sin que hiciera puñetera falta.

martes, 14 de octubre de 2008

La ley del embudo


El hijo de Anthony Hamilton anda que se sale. No contento con mantener la cabeza de la clasificación a golpe de errores de sus contrarios, con 23 puntos menos que los que tenía el año pasado a la misma altura de campeonato, con un nuevo contrincante a las espaldas (Kubica), conviviendo en el asfalto con un excompañero al que despreció pero al que hoy ni siquiera dobla en saldo (y eso que Fernando va a bordo de un troncomóvil), apenas unas semanas después de decir a los cuatro vientos que era como Senna (¡tranquilo, Ayrton, que sólo le creen los bobos!), ahora ha decidido reducir su perfil público admitiendo que es humano.

Humano sí, pero también un poco jeta, porque es el mismo tipo que asaltó a Kimi en Spa y se defendió luego diciendo que el finlandés no tenía pelotas para frenar más tarde, y que le había obligado a cruzar por la chicane de Bus Stop originando que le penalizaran; y es el mismo, también, que en Monza sacó a Glock en un adelantamiento, que obligó a frenar a Alonso en otro, y que mandó a Webber a hacer puñetas en una defensa; y el mismo que al comienzo del G.P. de Japón por poco la lía parda, y al final citaba a Fernando Alonso por ver si había suerte y el asturiano terminaba como Kimi en Spa. Y lo recuerdo porque sobre lo sucedido en Fuji no ha tenido mejor ocurrencia que acusar a Massa de no haber jugado limpio cuando éste le golpeó a la salida de Dunlop Corner.

lunes, 13 de octubre de 2008

La gran aliada


No me cansaré de decir que la suerte es un factor determinante en toda carrera de F1, y que no hay nada malo en saber aprovecharla. Otra cosa es que se utilice como argumento recurrente para minimizar o relativizar una victoria como la de ayer, como he leído ya en tres ocasiones.

Es cierto que de no haberse originado la montonera que se montó al comienzo del G.P. de Japón, las cosas podrían haberse desencadenado de otra manera. Es cierto, también, que en circunstancias normales, tanto Kubica como Alonso tenían pocas posibilidades de alzarse hasta lo más alto del podio. Pero también lo es que la primera premisa no admite componendas, porque efectivamente se dio un comienzo de prueba que condicionó su desarrollo. Y la segunda tampoco, porque el polaco y el español supieron sobrevivir, saliendo ilesos y ocupando las primeras posiciones. ¿Suerte? Bueno, la misma suerte que ha beneficiado a otros pilotos en otras situaciones, y no miro a nadie.

domingo, 12 de octubre de 2008

Regreso al futuro [Fuji]


Hoy me lo he pasado bomba, y no sólo por lo ocurrido en la carrera, que también, sino porque me he ido a desayunar al Novelty sabiendo que bajo mi brazo descansaban un montón de tonterías que ya eran papel mojado —es lo bueno que tiene que un tipo como el hijo de Anthony Hamilton lograra ayer la pole, y hoy haya naufragado como un novato—. Lo dicho, los principales diarios del País Vasco, rezumaban madurez, solvencia, y triunfo adelantado en el mundial gracias a la calculadora, en lo tocante al susodicho…

Y me he reído, porque por un lado, el chaval ha demostrado que su templado comportamiento de Monza y Singapur no se debió a la calculadora, sino a la falta de zapatos, y por otro, que no sabe conducir como un campeón, por mucho que nos lo vendan como un crack.

sábado, 11 de octubre de 2008

G.P. de Japón [Fuji]


Fuji Speedway es el circuito de F1 que alberga el G.P. de Japón. Se encuentra en Shizuoka, al pie del Monte Fuji, y lo compró Toyota Motor Corporation en el año 2000. Desde 2007 ha retornado a la F1, después de 30 años de ausencia. La prueba en su trazado se realiza a finales de septiembre, bajo el nombre de «2007 FIA Formula One World Championship Fuji Television Japanese Grand Prix».

La pista fue diseñada originalmente con una longitud total de 33,3 kms., con una recta de 10, pero no hubo suficiente presupuesto para completar el proyecto y solo fue posible realizar una octava parte. Se inauguró en diciembre de 1965, y pronto se demostró que era un trazado peligroso, ya que se produjeron numerosos accidentes. Con ánimo de resolver la situación se construyó una parte totalmente nueva, quedando finalmente el trazado con una longitud de 4,359 Km, y ofreciendo unas condiciones sensiblemente mejores.

viernes, 10 de octubre de 2008

¡Vaya semanita!


Lo malo de ser autónomo (que lo soy, y a mucha honra) es que cuando coges una gripe piensas que es un catarro por aquello de seguir dale que dale. Lo peor es que por mucho que te empeñes, la gripe tiende a ser gripe así la llames constipado, y si no la cuidas (no lo he hecho), y sigues con el dale que dale, acabas por terminar hecho unos puñeteros zorros, y con el agravante de que lo que podía haber sido remediado con uno o dos días de reposo, se convierte en casi cinco días de andar tirado, moqueando, tosiendo, con un dolor de cabeza de no menearse, y con el ánimo por los suelos.

Vaya por delante que no soy demasiado pupas, vamos, que soy de los que caen una vez cada tres o cuatro años, por término medio, pero esta vez lo he hecho, y ¡de qué manera! A lo que iba. Esta semana pasada me he quedado sin gasolina, y eso que la cosa iba bastante bien.

miércoles, 1 de octubre de 2008

La pole de Mayländer


La norma que regula la aparición del Safety Car es de las más impopulares de la F1. Por no gustar, no gusta ni a pilotos, ni a constructores, ni a aficionados.

El asunto, en sí mismo tiene mucho de arbitrario, pues como hemos podido ver estas dos temporadas que lleva vigente (creo), nadie sabe a ciencia cierta cuáles son los varemos o criterios que se utilizan para sacarlo a pista (en algunas carreras ha habido demasiados y en otras, aparentemente haciendo falta, ni siquiera ha aparecido); pero en lo que se logra total consenso es en que convierte las carreras en una lotería, lo que sin querer vuelve a redundar en lo de arbitrario, pues en más de una ocasión se ha percibido que su uso o ausencia podía redundar en beneficio de un piloto concreto (¡Ay, Charlie, Charlie!).