viernes, 6 de marzo de 2026

Azarías en Albert Park


Tenemos a la prensa, y eso que no es prensa aunque quiera parecerlo, defendiéndose de sus propios fantasmas como gato panza arriba, y, francamente, resulta un espectáculo dantesco que, no por ampliamente conocido, deja de continuar poniendo los pelos de punta.

Apostados todos los huevos a la cesta del merecidísimo triunfo de Norris en 2025 y a que la Normativa 2026 iba a traernos aires renovados, el asunto no da en estos momentos ni para tortilla de sobras de frigorífico. Queda, eso sí, defenderse pie en pared desde el academicismo más barato, rebosante de frases hechas sobre periodismo y la profesión que merece un respetito. Perdemos pie, es un hecho. El abismo de Nietzsche nos engulle, nadie recuerda a Lando porque todos sabemos que no valía tanto, y ante el nuevo paquete de reglas sólo unos pocos nos preguntamos cuándo acabarán las excusas y Azarías ahorcará al Señorito Iván por haber matado a la Milana bonita.

Os leo.

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