jueves, 29 de enero de 2026

¡No me jodas!


En días como el de hoy bajo a la playa después de almorzar y me dejo acariciar por la llovizna y los tirabuzones de aire que vienen de la bahía, y cerrando los ojos, de pie sobre la arena, acostumbro a recitar algunas estrofas del Dame tu Amor de Vainica Doble que acompañó con su voz Alejandro Sanz, pero en la versión de Luz Casal (Lo eres todo), más densa y más de arrancarse las venas.

Mi norte y mi guía, mi perdición...

Ya de vuelta en el estudio, después de secarme y adecentarme un poco, me he dado de bruces con una noticia vieja que me abrazaba pegajosa como si hubiese sido redactada este mismo mediodía: F1 The movie ha sido propuesta para los Oscar de este año, ahí, con dos avellanitas y un palo. 

En realidad no sé de que me extraño, tonto de mí. Debería estar escarmentado, pero entre el Nobel de la Paz cuya medalla ha acabado en manos de Trump, la idea esa loca del FIFA de la Paz otorgada al mismo fenómeno, el Premio Planeta que ha caído a la sombra de Juan de Val y la Autosport, que le ha dado un no sé qué a Ross Brawn por los servicios prestados, no imaginaba que tenía más calzoncillos que sujetar a la cintura.

Pero me quedaban, al menos un juego, que se me ha ido pata p'abajo en cuanto he conocido que el bodriete de Joseph Kosinski ha resultado acreedor a optar a uno de los más altos galardones de la industria cinematográfica, al menos en el plano mediático.

Ariel me tiene dicho que creer es el primer síntoma de la derrota, y le he dado la razón hace escasamente un par de horas, porque se lo debía a mi buen amigo, porque es de bien nacido ser agradecido y porque, entre compadres, claudicar jamás significa flaqueza.

Dame tu alegría, tu buen humor; dame tu melancolía, tu pena y dolor... Y las olas como si nada.

Pero vamos a ver, ¡no me jodas! Una película de domingo por la tarde, dicho sea de paso: como cada uno de los Grandes Premios que gracias a Liberty Media configuran nuestro calendario, candidata nada menos que a los Oscar. ¿En qué mundo vivimos?

Eres mi muerte y mi resurrección. Eres mi aliento y mi agonía, de noche y de día... Y el recuerdo del mar desoyendo mis plegarias. Es un desasosiego, ¡una cosa!

Os leo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

En los Oscars celebrados en el 95 (relativos al 94) compitieron por la Mejor Película: "Forrest Gump", "Pulp Fiction", "Quiz Show" y "Cuatro bodas y un funeral". También se estrenaron "León, El Profesional", "El Rey León", "Seven", "Heat", "Ed Wood", "Pena de muerte" entre otras que seguramente sea un sacrilegio dejarme. En el ámbito literario, el Planeta se asociaba a Cela (que tampoco es que fuera un talento, pero no era un analfabeto al menos) y, en el ámbito musical, sonaba: "Streets of Philadelphia" de Springsteen, "Sleeping in my car" de Roxette, "Zombie", "All for Love" de Bryan Adams, Rod Stewart y Sting, la versión "Without you" de Mariah Carey... y cómo no, ese pedazo de tema de Luz Casual que te trae la marea... Lo malo de los recuerdos es sí que hacen prisioneros. Te lo dice uno de ellos. ;)

ivano dijo...

Qué envidia me das Jose, yo me conformaría con bombardear Malmasín para tener más horas de sol y de paso Sidenor, y hacer un lago jaja