miércoles, 17 de abril de 2024

Perdida la fe


No hay más que tener un poquito de vida a cuestas y algo de memoria, para comprobar una vez abres la puerta del portal o te sumerges en la ruidosa vorágine de cualquier ciudad, que los coches han crecido de tamaño incluso llevando idénticas denominaciones que antaño. 

Iconos como el Mini o el FIAT 500 han pasado por el gimnasio y es notorio el crecimiento de su volumen corporal, y sí, hay mucho de marketing en ello, también razones de habitabilidad, confort y espacio interior disponibles, pero, sobre todo, hay mucha aerodinámica interviniendo, aunque no se aprecie. 

Jero os lo puede explicar mejor, obviamente, pero podemos acotarlo en que, dentro de unos límites razonables, el comportamiento de los flujos que baten la carrocería se controla mejor en una superficie amplia que en una pequeña, lo que, en un utilitario, por ejemplo, repercute en una menor resistencia al avance y, en consecuencia, en consumos comedidos y mejores prestaciones.

La ecuación es sencilla y aplicable a todos los vehículos, también a los de competición, de manera que el crecimiento se ha hecho extensivo a la práctica totalidad del parque automovilístico que sale de fábrica, y nos afecta como actividad en Fórmula 1 quizás un poquito más que en otras disciplinas, ya que, y no es por nada, un Formula E mide tan sólo sólo 40 centímetros menos que un F1 aunque es algo más estrecho.

«Eficiencia» es la palabra, y por mor del bendito concepto los monoplazas actuales parecen trasatlánticos y lo van a seguir pareciendo, me temo, ya que no veo a los ingenieros F1 renunciando a una de sus mayores conquistas por mucho que la FIA y Liberty pretendan tamaños más razonables y más alegría en pista. 

De momento ya se habla de que los trastos de 2026 dispondrán de un alerón anterior también dotado con incidencia variable, mientras Newey corrobora que aún no hay definición del chasis aunque, a priori, las estimaciones que se barajan le parecen demasiado cortas [Interview: Newey's vision on what F1 should be] —el Mago de Milton Keynes ha sido quién más influencia ha tenido en el aumento de peso y dimensiones en el transcurso de las temporadas, no lo olvidemos, ni perdamos de vista el gigantesco tirón que mantiene entre sus colegas...

El año pasado Motorsport publicó un bonito ejercicio comparativo: monoplazas de 2003 bajo normas de seguridad y técnicas de 2023 [¿Y si los monoplazas de F1 volvieran al tamaño de los años 2000?], pero yo he perdido la fe y casi juraría que, en 2026, no bajamos de los 5'20 metros de largura y el 1'90 de ancho. Trasatlánticos más pequeños, eso sí, pero trasatlánticos al fin.

Os leo.

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