domingo, 23 de julio de 2017

Hombres, Mujeres y Motores [Neubauer y Rowe]


Esta reseña hace la número 20 desde que empecé esta pequeña aventura de compartir lecturas, allá como un lejano 13 de agosto de 2015, jornada en que os animaba a leer el libro que nos había dejado como legado María de Villota.

Ha llovido lo suyo desde entonces pero me he dicho nada más levantarme: ¿por qué no hablar del comienzo? Sí, ¿por qué no hablar del comienzo...?

Creo que os he contado más de una vez que aterricé mayorcito en esto de los ordenadores y que la era digital me pilló bastante a desmano. Llevaba tiempo consumiendo revistas y libros de motor pero internet ejerció sobre mí ese poder magnético que más o menos conocemos todos, y cuando me puse a buscar material con el que abastecerme, el primer texto que cayó en mis manos en formato PDF fue Hombres, Mujeres y Motores; Recuerdos del Director de carreras Alfred Neubauer (Luis de Caralt, 1962).

Fue un acto de piratería en toda regla que posteriormente sería paliado, en parte, con la adquisición de un ejemplar en alemán —como lo léeis— que viste muy bien en mi biblioteca y se titula Männer, Frauen und Motoren; Die Erinnerungen des Mercedes-Rennleiters Alfred Neubauer (Motorbuch, 1997).

Bueno, a lo que vamos. Hombres, Mujeres y Motores es un libro elaborado por el periodista Harvey T. Rowe en base a una serie de conversaciones con Alfred Neubauer. Es decir, en sentido estricto no es una autobiografía del de Ostrava, es, más bien, una biografía novelada del hombre que hizo grande a Mercedes-Benz, que visita su figura como director deportivo desde 1926 a 1955, y está escrita, además, en un momento en que el mundo del automovilismo todavía recordaba con una mezcla de melancolía, devoción y cariño, la figura de «El Gordo».

Y así es, tras la trágica muerte de Pierre Levegh y un centenar de espectadores en la edición de 1955 de las 24 Horas de Le Mans, Stuttgart decide retirar sus coches de todas las competiciones, ocasión que servirá a Rowe para dibujar a Alfred Neubauer ante los lectores envuelto todavía en las glorias de un pasado muy reciente.

Maese (Carlos Castellá) llegó a detectar algunas incoherencias en el texto, y es nomal que las haya porque el checo-germano y el británico están hablando de la aventura del primero como capitán de Mercedes-Benz y resulta comprensible que uno y otro, o ambos, pusieran toneladas de granitos de arena que sin ser totalmente falsas, desvirtuaban la verdad o la edulcoraban, aunque sólo fuese un poquito.

En todo caso el libro es una joyita incluso a pesar de sus pecados. Hombres, Mujeres y Motores es el comienzo de lo que conocemos actualmente como competición de automovilismo moderna, y lo es porque la personalidad de Nuebauer, tan inteligente como puntillosa, ordenada y creativa, sabe sacar provecho de las debilidades para terminar imponiéndose a los rivales, incluso inventando recursos que nadie más había imaginado: entrenamiento para los cambios de gomas o repostajes, comunicación con los pilotos una vez estaban en pista circulando a alta velocidad, etcétera.

No pretendo destriparlo. Alfred Neubauer es un tipo único en todos los sentidos que bien merece que compartamos con él una agradable y amena lectura de casi 500 páginas, en la que gracias a la habilidad literaria de Rowe, podremos poner cara y corazón a una actividad en la que todavía había espacio para héroes y hazañas.

La propuesta es deliciosa, lo prometo.

Os leo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No se si legal o no.... pero bueno, el pdf del libro....
http://rt002mek.eresmas.net/articulos/hmm_crt.pdf

Cao Wen dijo...

Anónimo de las 12:31, gracias por el aporte. La fruta prohibida tiene un sabor más intenso. Jose, el de Caracciola me pareció inmenso; supongo que éste es la otra cara de la moneda. Gracias también por el de Paul Frere, aunque éste aún no lo he empezado.

evasèe dijo...

Un libro mágico, épico y majestuoso, fiel reflejo no sólo de una manera de ver la competición sino de su época, del periodo de entreguerras, de los viajes, las fiestas y en definitiva cómo se vivía en aquellos años.

Enhorabuena una vez más por la recomendación. (sigo buscando mi copia en papel para poder añadir a la biblioteca)

Saludos.