domingo, 30 de junio de 2019

Qué bien se vive...


... cuando se vive bien.

Partamos de la base que mi legendario alonsismo no tiene nada que ver en esto porque Max ni ha puesto ni quitado méritos a Fernando, ni tengo, por tanto, razón oficial ni extraoficial para odiarle o tenerle entre ceja y ceja. Es más, si tenéis tiempo para desperdiciar, podéis pasaros por la etiqueta que lleva su apellido en Nürbu y comprobar, de primera mano, que lo considero una de nuestras mejores figuras aunque tampoco me cortaría un pelo en darle un par de collejas, o alguna más, lisa y llanamente porque se las merece.

Los vicios del FOM


Cuando los Mercedes AMG dejan campo libre para que los de Segunda División jueguen libremente, ocurren cosas como las de esta tarde: el espectáculo vuelve por sus fueros y con esto de los cochecitos de colores se divierte hasta el Tato. 

Por la razón que sea —no es un Expediente X que me atraiga especialmente—, Brackley ha decidido hacer mutis por el foro en Spielberg, cosa que es de agradecer —básicamente porque soy humano y estoy a rebosar de debilidades—, y lo ha hecho con gallardía y savoir faire, no como en el Gran Premio de España de 2016, ni mucho menos como aquí mismo el año pasado, cuando los dos coches de la estrella de tres puntas sufrieron uno de esos incompresibles fallos dobles que no les afectaban desde hacía decádas.

El gallo recurrente


En cualquier deporte suele ser mala idea andar trazando comparaciones entre la actualidad y cualquier etapa pretérita. Hay quien quien se anima a hacerlo incluso jugándosela a hacer el ridículo, porque a ver, cualquiera de nuestros futbolistas más filigraneros sería reo de enfermería si tuviera que intentarlo ahora en aquellos campos gloriosos de los cincuenta del siglo pasado, pateando una piedra que pesaba lo que no está escrito en cuanto llovía y el cuero se empapaba.

Quien habla de fútbol también puede mencionar las bicicletas, ¿hace intentar un Col de Tourmalet con aquellas míticas configuraciones de 55×42 y 11×23...?

sábado, 29 de junio de 2019

Home Of The Whale [5.000]


Con ésta suman 5.000 las ocasiones en las cuales hemos podido coincidir en Nürbu. La imagen corresponde a un conocido spot publicitario pero estoy escuchando a Caroline Lavelle poniendo voz a la canción (versión Massive Attack) que presta título a este texto, que hizo de pista en la banda sonora de una magnífica película que va de obsesiones, Eye of the Beholder...

El próximo 3 de agosto Nürbu cumplirá 13 años de vida y ni siquiera me preocupa si se portará bien como preadolescente ni qué le regalará la vida cuando se haga mayor del todo. Bien pensado, si he llegado hasta aquí podría continuar o dejarlo en este mismo instante, aunque va a ser más lo primero que lo segundo porque sigo disfrutando cuando me pongo a un teclado al que ya se le han borrado seis teclas y hay otras cinco que, acogotadas por los años de leal servicio, empiezan a ser meros rastros de lo que fueron. 

¡Liberad a Willy!


La imagen recoge a Charles en pleno baño de multitudes en Canadá pero sirve igual para encabezar una entrada sobre lo sucedido esta tarde en Spielberg...

Al chaval se le quiere, y no sólo por parte de los tifosi. Siempre queda el recurso a que el odio a Vettel hace que todo el mundo se haya decantado por el monegasco, pero el argumento resulta de tan cortito recorrido que se acabará cayendo sólo, básicamente porque eso de odiar es un planteamiento profundamente infantil (Tadeo dixit), en el que sólo caben buenos y malos, indios y vaqueros, mamá o papá, japoneses y norteamericanos en el Frente del Pacífico, ya sabéis.

Sólo era eso


He pasado unos días alejado del mundanal ruido pero observando por el rabillo del ojo lo que sucedía en esto que llamamos Fórmula 1. Estoy razonablemente contento. He conseguido lo que me había propuesto y sólo queda cerrar los pocos pespuntes que le quedan al texto y terminar unos dibujos y un par de planos, uno de ellos de un palazzo veneciano. A partir de dentro de unos días, me centraré en terminar la primera novela de las seis que tengo contratadas y desempolvaré mi libro por ver si lo podemos tener listo para estas Navidades. 

No prometo nada. Cuando falleció mi suegra a primeros del mes pasado ya os dije que todo iba a ser diferente aunque no sabía si sería mejor o peor que estos últimos dos años. Y bueno, hay más tiempo pero también más ocupaciones, y sé que esto sólo lo entenderán los que tienen algún «dependiente» en casa, que manda un poco de narices que llamemos así a la gente de carne y hueso que necesita de nuestros cuidados. 

martes, 25 de junio de 2019

Estados de opinión


Esta entrada va en plan Jack Daniels doble a pesar de que parece pronto para un homenaje de este calibre. 

Por un lado me apetece recalcar que, tal y como hemos ido dibujando estos días pasados, la crisis abierta en Maranello y la orfandad del Mundial 2019 convierten a Fernando Alonso en una perita en dulce que nadie está dispuesto a dejar escapar por aquello de mantener viva la llama y el número de clics por supuesta noticia, o el de seguidores en redes, que tanto da. Y aquí peca hasta el más tonto, vaya por delante, que a lo peor sufrimos un patatús el día que el respetable se ponga a pensar (en serio), cómo es posible que eso que llamamos pensamiento propio saliera publicado jornadas atrás en los medios especialistas...

Recital Rossi


Con la de Austin, la carrera de este domingo pasado en el Road America me ha parecido la más sosanga de lo que llevamos de calendario NTT IndyCar Series, aunque haciendo honor a la verdad, también he de decir en esta sensación tuvo mucho que ver el dominio de Mercedes AMG tanto en nuestro campeonato como en el Gran Premio de Francia, y que para cuando pude sentarme a verla con tranquilidad, mi cuerpo no estaba para demasiadas fiestas.

El caso es que el Kohler Grand Prix supuso un enorme recital de Alexander Rossi, quien una vez se desembarazó de Colton Herta durante el primer giro no tuvo más complicaciones que gestionar la ventaja y arrear camino de la meta porque la prueba careció de periodos de caution, circunstancia que explica la generosa distancia (casi 30 segundos) que impuso el californiano al segundo clasificado, Will Power.

Telemetría en Fórmula 1 [Abel Caro]


No es que el reciclaje sea una de mis prioridades a pesar de que siempre procuro mantenerme al día en la medida de mis posibilidades. 

Y bien, la telemetría era una de mis asignaturas más pendientes porque en líneas generales entiendo de qué va y para que sirve, como casi todo el mundo, pero ni por asomo se me había ocurrido profundizar en ella. El caso es que conozco a Abel Caro de redes sociales, leo sus artículos y contribuciones, y en uno de esos rastreos tontos por Amazon buscando lectura para este verano, la plataforma me recomienda un libro que se titula Telemetría en Fórmula 1, a 4'99 Euros en versión Kindle, que había sido escrito por él...

lunes, 24 de junio de 2019

¿A quién engañas?


Os confieso que pagaría lo que no tengo por ver a Toto en el papel de Mattia Binotto, por ejemplo. No, no os enfadéis tan pronto conmigo ni me llaméis anormal: Niki y él llegan a ser territorio Mercedes AMG cuando los cimientos, incluso el Pirelligate, los ha puesto Ross Brawn, que luego se va a pescar truchas para volver como CEO de Liberty Media.

Wolff, como Hamilton, jamas ha jugado a la contra en la etapa más reciente de nuestro deporte. En fútbol lo desestimaríamos inmediatamente, un tipo que sólo sabe salir desde la pole y rematar la faena de otro entrenador, poquito juego puede dar a su equipo. Pero bueno, Toto es mucho Toto y va por la vida como si hubiese conquistado las Termópilas al mismísimo Leónidas, que no está mal, entendámonos, aunque queda demasiado machote poligonero que luego hace anuncios para Old Spice.