jueves, 4 de octubre de 2018

Mission Winnow


Me han caído suficientes boinazos por defender que Ferrari mantiene opciones, como para que no se me haya escapado una sonrisa al comprobar que Philip Morris International estrena publicidad sobre los coches rojos.

No me preocupa demasiado que la tabacalera esté presente en todos los saraos de Maranello desde hace algo más de dos décadas, mientras al potro de Baracca no le pongan un pitillo en la boca. Esto son bussines al fin y al cabo, y el dinero empuja más que la gasolina en Formula 1. Todo normal, aunque lo jocoso del asunto está el tempo y en el lema de la campaña.

miércoles, 3 de octubre de 2018

¿Salvar a Lewis?


Nunca he comprado la teoría del Lewis velociraptor, porque sus afilados dientes sólo brillan cuando no hay riesgo de que le devuelvan la dentellada. 

Por increíble que parezca, de las once temporadas del británico en Fórmula 1 sólo ha superado a su compañero en el tú a tú sin intervenciones ajenas, en dos miserables ocasiones: 2010 y 2012.

Q4 y el Correcaminos


La Fórmula 1 necesita bastante más que una ampliación de la clasificación (Q4), reflexionar urgente y seriamente sobre dónde esta metiendo la pata hasta el zancarrón, por no decir lisa y llanamente: dónde se está cavando su tumba.

Mal que queramos, la filosofía de nuestro deporte es profundamente amarrategi y esto hace que lo sea también la fase más espectacular del fin de semana, ésa donde se dice que los pilotos van al límite y consiguen llevar sus máquinas al límite y más alla, pero que al final se queda donde se queda porque luego viene todo lo demás: dependencia de penalizaciones en parrilla por cambio de componentes, subordinación a la estrategia de carrera en cuanto a gomas se refiere, por no hablar de que los sábados siguen vigentes todas las moñeces que facultan que las pruebas suelan resultar un puñetero truño.

¡Size Zero! [#McHonda 04.1]


Durante 2015 Honda todavía no se había vuelto impermeable a la cultura occidental ni tonta del culo ni, por supuesto, había olvidado cómo hacer motores, de forma que el runrún mediático de la temporada se inclinó bastante temprano por criticar el diseño del MP4/30. El buenismo es así y no cabe cambiarlo.

Lejos de valorar la auténtica importancia que tenía la lobera en que los equipos y FIA habían metido a la japonesa con el asunto de la supuesta ventaja jamás demostrada, la anulación de las ventajas reales del primer año, la aplicación de normativa de segundo año y la reducción de tokens a mínimos para evolución y desarrollo, amén de los dos únicos vehículos para sacar adelante el proyecto, a la prensa anglosajona y alemana, y a su mamporreros de aquí, sólo les quedaba tratar de encontrar la cuadratura del círculo en el agresivo trabajo aerodinámico propuesto por Peter Prodromou, la llamada talla cero (Size Zero philosophy), un recurso que ni era nuevo ni tan radical como se insinuaba entonces.

Cosworth y Ferrari


Los anhelados refuerzos no van a llegar y Honda y Renault son dos fabricantes que no pretenden pedir peras al olmo antes de 2020, lo que nos pone en que la etapa híbrida posiblemente sea la más idiota que ha sufrido la Fórmula 1 en toda su historia, porque como el perro del hortelano: ni come ni deja comer.

En realidad es peor que eso, y mucho más grave. El chucho de la huerta era un egoísta de tomo y lomo pero en su versión actual está enfermo y no puede dejar de comer, lo que impide que otros coman, evidentemente. Estamos, por tanto, ante un problema de obesidad mórbida que no tiene tratamiento en el corto plazo. Así las cosas, me apetece echar el ratito matizando las duras palabras de Bruce Wood (Cosworth) contra Ferrari [Cosworth destapa el bloqueo de Ferrari en la reunión de motores para 2021], recordando con vuestro permiso, tres párrafos de un texto que escribí en noviembre de 2017, hace casi un año:

martes, 2 de octubre de 2018

Las horas contadas


Hay momentos en que la paz se adueña de ti aunque casi preferirías que no fuese así. Si me preguntaba en Monza qué oscura prisa existía para romper la armonía en Maranello anunciando el fichaje de Charles Leclerc, ahora sé la respuesta. También entiendo la falta de punch del SF71H en Singapur y Rusia, y por qué se apunta a que el futuro de Maurizio pasa por presidir la Juventus de Cristiano Ronaldo, y, desde luego, ahora comprendo la tristeza de Sebastian...

Os confieso que por un momento sentí que me caía de la silla al oír hablar del tema de la Juventus por primera vez. Por un momento pensé que Arrivabene iba a entrenar al equipo —sí, sí, ya sé, ¿en que cabeza cabe?—, pero me calmé inmediatamente al pensar que el balompié tendrá miles de defectos pero no acostumbra a poner al frente de un vestuario a nadie que no haya mamado bien mamado el deporte.

El Halo... de nuevo


Para una vez que el Halo no ha tenido nada que salvar porque no estaba previsto que resolviera ninguna contingencia como la que le sucedió a Pierre Gasly el domingo pasado, van la prensa y los aficionados cool y casi pasan de puntillas sobre el asunto.

Es broma. No hay materia ni épica subyacente, no hay drama, ergo no hay historia; aunque eso sí, al francés no le quita nadie el susto de haber vivido en propias carnes un percance muy similar al que sufrió Felipe Massa en Hungaroring hace nueve años.

Navegantes sin agua


Un piloto que se va, otro que no renueva... Ni siquiera las pocas luces que planean en la actualidad sobre el futuro de McLaren hace más llevadero el mal trago de llegar a Abu Dhabi y terminar de una santa vez con esta larga tortura. En Woking está fallando lo esencial: la comunicación, y el responsable es el mismo que perdió el culo con tal de mostrarnos en vídeo cómo la situación con Honda resultaba insostenible.

Me mostré crítico con aquel ejercicio de cinismo enlatado [GP2 Engine! Arghhhh!], seguramente porque durante 2017 tampoco había comprado que el chasis del MCL32 estuviera enmascarando las carencias de la unidad de potencia japonesa [Informe de Daños]. Este año, aunque he escrito muy poquito sobre ello, me ha sucedido tres cuartos de lo mismo: el MCL33 no me ha parecido tan de tirar a la basura como pregonaban los agoreros que esperaban que cambiando de propulsor se iba a solucionar todo.

lunes, 1 de octubre de 2018

Órdenes de equipo


No me lo toméis demasiado a mal pero percibo en el ambiente un tufillo dictatorial que me lleva los demonios. Que existan las órdenes de equipo como herramienta de gestión de la escudería no significa que no me parezca una soberana mierda que «se ordene que ceda su posición» a un tipo como Bottas, que consigue la pole en clasificación y lidera la carrera hasta que le dicen: ¡Hala, majete, ya está bien por hoy...!

No, no estamos hablando de un Valtteri, Ham is faster than you! —otro día os cuento mi última conversación con uno que sólo vio ese momento y se quedó con la copla y el ruido—, estamos hablando de un parche para una pésima planificación del Gran Premio de Rusia en su edición 2018 [Toto «Bienqueda»], en el que Lewis no fue más rápido que su compañero ni el sábado ni el domingo, pero gracias a la intervención de Wolff, cuenta hoy como victoria en el zurrón del británico, agrandando así su deslumbrante figura y tal.

1 de octubre


Me vais a disculpar que comience el día, la semana y el mes, tratando de encontrar un poco de calma. Ahí fuera está la cosa muy revuelta. Las estridencias de la prensa británica y alemana con respecto a la excelencia de Hamilton y Mercedes AMG parece que han dado carpetazo definitivo a todo aquello que se dijo sobre Ferrari, sus trampas y su tremenda ventaja...

En realidad, esta figura retórica no es en absoluto nueva. Todo lo que pone en riesgo su incontestable dominio acaba teñido de sombras y dudas, o directamente manchado de porquería.