Muchos saben de dónde surge esta historia —imagino que Peggy pantorrillas también conoce el origen de tan extraño deseo de suerte, la edad tiene estas cosas, aunque dudo mucho que Gustavo el batracio sepa del asunto. Nunca lo ha tratado Nolan, ergo no existe—. En todo caso, os cuento que la cosa viene de cuando se iba a los espectáculos en calesas, berlinas o landós, de forma que a mayor afluencia de carruajes, y por consiguiente, de animales de tiro, también era mayor la cantidad de boñiga que se almacenaba sobre el piso de las inmediaciones del teatro...
Una cosa lleva a la otra y saludar a la gente de la farándula con el susodicho ¡mucha mierda!, viene a ser en la actualidad como hacer un guiño a su profesión y tradición, deseándoles de paso la mejor de las suertes.
Una cosa lleva a la otra y saludar a la gente de la farándula con el susodicho ¡mucha mierda!, viene a ser en la actualidad como hacer un guiño a su profesión y tradición, deseándoles de paso la mejor de las suertes.









