Aunque parezca increíble, existe un tipo que ganó tres campeonatos mundiales con McLaren en la categoría de pilotos y no se apellida Senna.
Es más, el piloto del que estoy hablando estuvo en Ferrari y acabó a hostias con Maranello para recalar posteriormente en Williams y lograr su cuarto entorchado, y luego retirarse, y más tarde convertirse en leyenda viva cuando metafóricamente hablando, más le valdría haber quedado maltrecho en una cuneta, ya que como es de sobra conocido, la plebe siempre se muestra infinitamente más generosa con los muertos que con los vivos.









