martes, 6 de enero de 2015

Alain Prost y el tres en raya


Aunque parezca increíble, existe un tipo que ganó tres campeonatos mundiales con McLaren en la categoría de pilotos y no se apellida Senna.

Es más, el piloto del que estoy hablando estuvo en Ferrari y acabó a hostias con Maranello para recalar posteriormente en Williams y lograr su cuarto entorchado, y luego retirarse, y más tarde convertirse en leyenda viva cuando metafóricamente hablando, más le valdría haber quedado maltrecho en una cuneta, ya que como es de sobra conocido, la plebe siempre se muestra infinitamente más generosa con los muertos que con los vivos.

Brackley affaire


Algo no anda bien en Brackley. Por mucho que la anglo-germana haya vencido con soberbia autoridad en los mundiales de pilotos y marcas durante la pasada temporada, las sensaciones que transmite el cuartel general de Mercedes AMG no son nada buenas, ya que estar a estas alturas de la película con la prolongación del contrato de Lewis Hamilton sin firmar sobre la mesa, como quien dice a las puertas de que estrenemos la sesión 2015, es cuando menos, sintomático.

El de Stevenage es dueño de su destino. Es también el vigente campeón del mundo y nadie mejor que él para saber qué es lo mejor para su futuro, pero chasquea bastante que siga pensándoselo tanto antes de estampar su firma para ligarse unos añitos más, con la que hoy por hoy es la mejor escudería de la parrilla.

lunes, 5 de enero de 2015

Beltoise y Elías


Corría 1974 y aunque resulte increíble, yo aún llevaba pantalones cortos. Mis piernas, Giorgio, o mejor dicho, la genética paterna, me animaba a seguir persistiendo en preferir llevarlas medio al aire que secuestradas bajo el tergal o la maldita lana que siempre me producía algún que otro quebradero de cabeza, y yo, orgulloso de sacar provecho a aquello de estudiar en un colegio de pago de raigambre francesa en Portugalete, pronunciando Beltuás ante Ramón, Morúa, Norberto o Javier y Poncho, mis compañeros de batallas adolescentes durante aquellas edades ahora tan pretéritas.

Todavía huelo el pan y el chocolate Chobil de las meriendas que preparaba mi madre, y siento el aroma a pescado del puerto de Santurce, y noto en mis pies las caminatas entre mi pueblo de acogida y mi pueblo natal. También recuerdo Santa María y su patio, y los frailes, y aquella envidia sana que sentía por los Levi's 501 que llevaban Montalbán y Mantiñán. Fijo que aquella tela azul no tenía que picar como los coño pantalones heredados de mi hermano mayor. La lana que abrigaba mucho... Giorgio, tú me entiendes.

domingo, 4 de enero de 2015

Dos veces bueno


Tras largos preparativos y una sucesión de notables campañas publicitarias enfocadas al caldeado del ambiente, el raid más famoso del mundo, el Dakar, ha comenzado a rodar en su edición de este año por tierras y desiertos de Sudamérica. Y como suelo hacer todas las temporadas por estas fechas, aprovechando la noticia, me animo a reflexionar esta tarde sobre esa tos profunda y fea que aqueja a la Fórmula 1 desde tiempo inmemorial, que al parecer nadie sabe curar. Aunque esta vez y por fortuna, dispongo de nuevos elementos a la hora de meterme en harina.

Bernie Ecclestone y la curiosa concepción que tiene de su negocio como espectáculo, son esos nuevos elementos de los que hablaba hace un instante. Y es que el británico está muy mayor —sí, lo afirmo aunque en condicional— si lo único que se le ocurre para justificar el ninguneo constante de las redes sociales y el sempiterno dar la espalda a las nuevas generaciones que se permite hacer la F1, es mencionar el soberbio poder adquisitivo de algunos setentones.

sábado, 3 de enero de 2015

Segmento a segmento, Mercedes sigue siendo el rey


Mientras digerimos las uvas, que veo que andamos todavía espesos, quiero aprovechar la ocasión de que apenas nos lee nadie para deciros que aunque tarde, acabo de concluir mi libro en la parte terminable, es decir, en su extensión preliminar, 356 páginas de momento.

Acabada la temporada, metí en cintura el capítulo correspondiente a 2014 y aprovechando que no lo iba a publicar en Navidades ni por el forro de los cogieron, me he permitido leerlo de nuevo de cabo a rabo, buscando las inevitables erratas, matizando algunos aspectos de la literatura y mejorando en lo posible la propia maquetación. Y aquí estamos, a 3 de enero, que diría aquél...

¿Que qué pienso?


Lo bueno de enero es que empieza tarde y lento. A poco que nos descuidemos nos ponemos como quien dice a mediados a la vuelta del segundo fin de semana y como con esto de la recuperación de la crisis, dice Rajoy que los meses ya dan para llegar enteros hasta el 18 —más o menos, no vamos a ser cicateros—, febrero y su cuesta se nos estarán echando encima casi entre que cerramos y abrimos los ojos. Un parpadeo, vamos.

Además, en lo nuestro, parece que viene denso, así que no nos quejemos. 

viernes, 2 de enero de 2015

Se va a liar


Tal y como está el asunto, los neumáticos suponen una bomba de relojería en Fórmula 1, ya que si un vehículo precisa de al menos dos años entre ser diseñado en la mesa de trabajo o el ordenador y su definición, el suministrador único de compuestos trabaja en definir sus productos sobre unos tiempos infinitamente más cortos.

Este notable desfase horario da lugar por un lado, a que se haya elevado a los altares eso tan tonto de «entender los neumáticos» —siempre se ha hecho— y por otro, a que sobrevuele la competición un aroma que huele a improvisación o a algo peor, por los cuatro costados.

jueves, 1 de enero de 2015

Sami en Yas Marina


Tengo dos amiguetes a cuál más peculiar y además, dispongo de algo de tiempo mientras termino de hacer la digestión de la comida de Año Nuevo, que entre pitos y flautas nos hemos levantado de la mesa allá como a las 18:40, así que con vuestro permiso y el suyo, of course!, me dispongo a echar el ratito, que diría aquél.

El caso es que mi amigo uruguayo no tiene dobleces ni tampoco cultura de Fórmula 1, cosa que le importa un pimiento, vaya por delante. Aunque no me lo ha confesado, ambos sabemos que llegó a todo esto en 2007 y eligió bando equivocado, haciéndose de McLaren y Hamilton como se podría haber hecho de McLaren y Alonso. De vez en cuando pasa por aquí para recordarme que opiné un día que Fernando se podía ir pa' Mercedes, pero en general, el chaval tiene buen fondo aunque llame viuda roja a mi amiga Marta, a mí, cabrón con el teclado, y ahora que Toto ha mencionado que como Lewis no renueve su primera opción es el de Oviedo, no sepa dónde meterse.

El síndrome de la princesa encantada


Esta será posiblemente, la última entrada que escriba sobre Ferrari y Fernando juntos, y será así porque quiero correr página ya que otros parecen incapaces de hacerlo.

Entendedlo. Para un tifoso como yo, resulta complicado asimilar que el equipo que está por encima de sus conductores, mecánicos e ingenieros, de todas las personalidades que lo integran, en una palabra, recurra tan fácilmente a echar sus responsabilidades sobre los hombros de aquellos pilotos que no han sabido liderarla como Michael Schumacher, como quien dice, elevando a categoría de canon la experiencia del alemán en Maranello.

Bienvenidos a 2015


Hace unas horas que estoy levantado. El final del segundo tramo cronometrado de las fiestas no terminó tan mal como preveía, ni tampoco tan temprano. En todo caso, he dormido poco pero bien, quizás porque hoy, por fin, es 1 de enero.

Me he entretenido hasta hace un instante oteando el mundo. Comprendiendo en la medida de mis posibilidades cuán de enfermitos estamos y cómo es posible reducir El Quijote desde el interior de un Calibra, a una sola frase: «Loco por leer libros de caballerías, Alonso Quijano se vuelve cuerdo poco antes de morir. El resto es paja...»