¡Qué queréis que os diga! ¡El sábado y domingo me los pasé como un enano viendo este regreso al futuro que parece cada vez más inevitable!
El R28 va de película, y ya empiezo a perder la paciencia con los que opinan lo contrario, porque vamos a ver, en lo que va de temporada ha sufrido dos modificaciones demasiado importantes. Nada de un cacharrito por aquí y otro por allá. No. Afectar al comportamiento del vehículo tan radicalmente como para hacerlo pasar de tener serios problemas en carrera a poder dar la talla delante no sólo de los Red Bull y Williams, sino de un Ferrari (Massa) y un McLaren (Kovalainen), tratando de tú a tú nada menos que a un BMW (Heidfeld), dice mucho del tremendo esfuerzo que se está realizando en Renault, y pone de relieve que al de Oviedo lo que le está faltando es tiempo de rodaje para hacerse a tanta novedad, y al equipo confianza para articular las estrategias correctas para este nuevo botijo amarillo cuyas prestaciones han pillado al personal con el pie cambiado… pero como dijo aquél: ¡todo se andará!









