Utilicé esta misma imagen de encabezamiento al término del Gran Premio de Azerbaiyán 2017, cuando a Valtteri lo liberaron de sus obligaciones contractuales y pudo firmar un recorte con los puestos de cabeza de los que quitan el hipo, básicamente porque le dijeron por radio: ¡al ataque!
Muchos concretaron la hazaña esbozando la raíz del milagro: ¡el coche!, y claro que era el W08, al menos en buena medida, pero como suele suceder en estos casos, también era el piloto, que no es por nada, pero Bakú no es un circuito que permita excesos o machadas salvo que las manos y cabeza del conductor permanezcan en estado de gracia...
Muchos concretaron la hazaña esbozando la raíz del milagro: ¡el coche!, y claro que era el W08, al menos en buena medida, pero como suele suceder en estos casos, también era el piloto, que no es por nada, pero Bakú no es un circuito que permita excesos o machadas salvo que las manos y cabeza del conductor permanezcan en estado de gracia...









