martes, 30 de abril de 2013

El viento que susurra en la colina


On a dark desert highway
Cool wind in my hair
The warm smell of
colitas
Rising up through the air
Up ahead in the distance
I saw a shimmering light
My head grew heavy and my sight grew dim
I had to stop for the night.

Todos los 30 de abril desde 1994, Roland recorre el mismo camino hasta su monoplaza, para ponerse dentro del habitáculo los guantes y el casco. Coge entre sus manos de nuevo el volante y su pie aprieta el acelerador suavemente para comenzar a surcar el piso de Imola camino de ninguna parte, coloreando como una centella el mismo circuito gris oscuro que recorren los que no volverán jamás.

lunes, 29 de abril de 2013

Un año de saldo


A las declaraciones de Kimi Raikkonen de hace unas semanas, en las que el finlandés de Lotus exponía su inquietud ante la posibilidad de que la de Enstone no siguiera evolucionando el E21 más allá del verano, se han sumado recientemente las de Ross Brawn afirmando que más pronto que tarde, Mercedes AMG tiene que comenzar a concentrar sus esfuerzos en el vehículo del año que viene.

Ante este panorama cabría preguntarse qué demonios está sucediendo, o acaso en qué consiste la gracia de una temporada prevista a 19 pruebas que terminará si nadie lo remedia, cuando hayan transcurrido sólo la mitad de ellas, porque el equipo que no haya rascado nada para entonces, lo más seguro es que siga corriendo con lo que tiene y deje de meterse en berenjenales porque la prioridad está puesta en el horizonte y no a pie de pista, en el campeonato.

Seb en el jatetxe


La noticia ha dado la vuelta a medio mundo pero yo me he enterado hace nada, lo juro. Total, que Sebastian Vettel y su colega Helmut Marko se han plantado en el botxo (Bilbao) y en Donosti (San Sebastián), para hacer turismo, realizar unas compras, pasar el rato buenamente y probar la rica gastronomía vasca.

Nada que objetar sobre el asunto. Me parece bien que Seb recobre el aliento y se distraiga, que tome el pulso de la vida con los pies en el suelo y no sobre los pedales de su coche o los del simulador. Incluso me mola ver a Herr Doktor a su lado con cara sonriente. En cierto modo, la imagen resulta tan entrañable que dan ganas de enmarcarla, descontextulizándola, claro: un chicarrón de veintitantos años pasea su tiempo libre por donde y con quien le da la gana, y no de incógnito como acabo de leer, porque sinceramente, con el mono de trabajo y los lemas y decoraciones publicitarias encima, la noticia sería otra, evidentemente.

domingo, 28 de abril de 2013

La tormenta perfecta


La situación de Mercedes AMG en este inicio de temporada está resultando extrañamente convincente. Por primera vez desde que la de Stuttgart volviera a la Fórmula 1 en 2010, previa compra de los bártulos de Brawn GP, el proyecto en su conjunto resulta creíble.

Bien sea por las chocantes salidas (Michael Schumacher y Norbert Haug), por las nuevas incorporaciones (Toto Wolf, Niki Lauda, Lewis Hamilton, etcétera), por los cambios de papeles en su seno (Nick Fry), incluso por todas estas circunstancias juntas, la sensación que ofrece en la actualidad la de las tres puntas es radicalmente diferente a las mostradas en sesiones anteriores, hasta el punto de que se podría hablar perfectamente de milagro.

Jaque al rey


No me gustó la actitud paternalista de Jenson Button en Bahrein, no tanto porque evidencia una incalificable falta de tacto con un compañero que también es china en el zapato, sino porque delata un cierto grado de cansancio que no esperaba en el británico.

Estuvo bien aquello de «decidle a Lewis que no veo por los retrovisores» de hace dos años, pero lo de pedir el otro día por radio que tranquilizasen a Sergio, sonaba a tirita antes de la herida, a algo impropio de un tipo que se presupone lleva los galones de la escudería, a rendición premeditada, a subterfugio de viejo zorro que sabe que la savia nueva no atiende a cauces ni a muros de contención.

O acaso pirellis


Cuando una institución, sea cual sea ésta, permanece siempre en entredicho y bajo los focos gracias a su contrastada ineficacia, debería ser la primera en cuidarse de evitar en la medida de sus posibilidades contratar al cuñado bobo. Y es que soy de la opinión de que uno puede contratar a cualquiera para desempeñar un cargo, a cualquiera, repito, incluso a un pariente, incluso en las administraciones públicas, siempre y cuando éste sea como mínimo, capaz de no dar el cante.

Sea como fuere, la FIA es una institución precisamente de esas que mencionaba al comienzo: ineficaz, lenta, tontorrona, incapaz de evitar los focos; y encima es culpable de su ineficacia, de su lentitud, de su estulticia, y por supuesto, de no ser más cuidadosa con las formas. Y la Federation Internationale de l'Automobile contrató en 2010 a su cuñado más dócil y menos preparado, a Pirelli, y le puso a cargo de una de las zonas más sensibles de la competición moderna: los neumáticos.

miércoles, 24 de abril de 2013

Time lapse


Los que lleváis tiempo conmigo sabéis de sobra que no cumplo años en la fecha que me tiene reservada el calendario sino en días como el de hoy, 24 de abril, marcados a fuego desde que hace ahora 23 exactos sostuve entre mis manos por primera vez una responsabilidad que palpitaba como una frágil mariposa, que hoy me saca una cabeza, a quien echo de menos, pero de quien estoy orgulloso porque navega solo con el sueño entre los dedos de convertirse en ingeniero mecánico, sabiendo que siempre me encontrará a sus cuatro y con los cañones listos para derribar cualquier amenaza...

Me voy quedando sin amigos. Unos mueren y otros me han vuelto la espalda o me han olvidado. Ley de vida, supongo. No me preocupa demasiado las 364 jornadas que adornan todos los 24 de abril habidos desde 1990, pero pesan cuando hago receso (hoy por ejemplo) y asumo que circunnavego 23 talones de Aquiles que pesan como casi 54 toneladas mientras me viene a la cabeza una pregunta que me hizo Martin Herzog en octubre de 2010, a la que contesté: «Fernando es de carne y hueso, tiene días buenos y malos, y le pasan cosas chungas y hermosas que afectan a su trabajo, como le ocurre al resto de seres humanos.»

Y hasta aquí Bahrein [Sakhir]


El Gran Premio de Bahrein, cuarta prueba del calendario de Fórmula 1, comenzó bien y terminó mejor, ¡qué os voy a contar que no sepáis a estas alturas! Nico, quien había conseguido la pole el sábado, pudo defender la primera posición en la arrancada mientras Fernando y Sebastian protagonizaban una salida de las de antes (leáse sin conservantes ni colorantes), a puro músculo, buscando a codazos una segunda plaza que asegurara que cuando el Mercedes AMG del alemán comenzara a mostrar signos de flaqueza, se abriera la puerta para liderar de cabo a rabo la carrera.

Ganó esa baza Vettel y se zampó al hijo de Keke de la misma tacada, y la perdió irremediablemente el Nano cuando se le chafó el DRS de su F138, cuestión que hizo perder aliciente en la cabeza del Gran Premio, hasta el pundo de que la realización dejó de mostrarnos al tricampeón hasta que éste comenzó a dar grititos a lo campeón, porque sincerémonos: el espectáculo, ahí, se había terminado.

sábado, 20 de abril de 2013

The show must go on


En el duro desierto hay prevista carrera para mañana y ya andan los dromedarios recorriendo los últimos metros de una noche barnizada de albaricoque, para estar presentes en ella y ponerse las respectivas vitolas antes de que Sebastian, Nico, Fernando, Felipe, Lewis, etcétera, los agijoneen y jaleen sobre el circuito de Sakhir, que como es de sobra conocido, no existe como no exitía la luna cuando la pisó Neil Armstrong, sino que tiene su domicilio postal en un plató de Antena3, donde se rueda la prueba sobre un Chroma Key con vehículos parados y pilotos despeinados por efecto de un ventilador, en la que no nieva porque daría el cante, sea dicho de paso, para ser posteriormente retransmitida a todo el mundo como la cuarta cita de esta temporada.

Puritito decorado, que diría aquél, porque una carrera en el desierto siempre resulta un poco espejismo y un mucho de infierno impostado. Los bahreinís que cuentan sacan pecho en mitad del espectáculo mientras los bahreinís que no cuentan se dejan lo que no tienen en las callejas y cantones de su tierra, tirando piedras y escupitajos a esas fuerzas de seguridad que si no son capaces de contenerlos siempre pueden llamar a los amigos saudíes para que les echen una mano. Bernie, mientras tanto, está razonablemente contento. Ya se sabe, el británico de cabellos plateados invierte en una olla a presión y cuando ésta pita, recurre a aquello de que no quiere problemas, como si la cosa no fuese con él, y aunque cabe preguntarse sobre qué coño va con él, lo razonable pasa por mirar hacia otro lado, aunque sea por puro cansancio.

miércoles, 17 de abril de 2013

Fighting cock


Si alguien me dice que hay que resolver una ecuación con un tipo que pasa por no cuidar las ruedas en una escudería cuyos coches las destrozan, y me propone un resultado en el que el primero consigue mimar sus neumáticos, sencillamente me caería de la silla. Y el caso es que la ecuación de los demonios no resulta nada descabellada en cuanto miras a Lewis a la cara y comprendes que no es aquél a quien malquisiste endemoniadamente, sino alguien bien distinto ante el cual te quitas el sombrero una vez y otra más, y las que hagan falta, desde hace ya tres años largos.

¡Joder cómo pasa el tiempo! En nada este blog cumplirá seis ciclos solares completos. Era agosto y había sucedido aquello que pasó en Hungaroring 2007 en el seno de McLaren. Y aquel gallito peleón que paseaba orgulloso su cresta y espolones por el paddock, ha ido perdiendo plumas y reponiéndolas, se ha roto el pico y las uñas en infinidad de ocasiones, sufrió heridas y supo restañarlas.