sábado, 14 de septiembre de 2013

Las víctimas


La banalidad con que se ha tomado en algunos ámbitos el «golpe de estado» que ha dado Pirelli a la Fórmula 1 con su donde dije digo digo Diego a partir de Bahrein, contrasta con esa esencia económica de nuestro deporte que tantas veces se desestima a la hora de valorar las cosas como corresponde, y es que los equipos con presupuestos ajustados, los que no han tenido capacidad para remontar la andanada que les han metido en línea de flotación, han perdido una oportunidad de oro que difícilmente volverán a oler siquiera.

Sahara Force India es tal vez el exponente más claro y también hiriente. Hasta la cita del emirato, la india se postulaba como una interesante alternativa en la zona media de la tabla. Adrian Sutil y Paul Di Resta ocupaban plazas impensables otros años y alegraban los domingos a los aficionados. Pero llegó Pirelli con sus tradicionales cambios de rumbo (3 en 3 años) y poco a poco se han ido deshaciendo…

viernes, 13 de septiembre de 2013

De qué demonios hablamos


Aunque pueda parecer extraño, tras más de 60 años de negocio sólo hemos tenido tres tetracampeones en la historia de la Fórmula 1.

Juan Manuel Fangio, el chueco, antes de culminar su brillante carrera con cinco títulos mundiales, obviamentente tuvo cuatro y fue así el primer tetracampeón del mundo. Lo consiguió en 1956, con Ferrari, cinco años después de haberse coronado en 1951 con Alfa Romeo, en una temporada francamente difícil en Maranello después de las dos cómodas anteriores en el seno de Mercedes. El de Balcarce e Il Commendatore no congraciaban. La italiana contrató al argentino porque era ya tricampeón del mundo y andaba huérfano de escudería, pero hubo choque de sensibilidades. Mejor dicho, el chueco manifestaba una sensibilidad que no era del gusto de don Enzo, hombre acostumbrado a que nadie le diera réplica.

Doctor Who and «frankly»


No quiero desperdiciar el tirón que supone referirse aunque sea con calzador, al discurso de la alcaldesa de Madrid, doña Ana Botella, ante esa cosa fea llamada COI que se parece tanto a nuestra apreciada FIA, porque he aprendido que estas cosas hay que aprovecharlas o al final te expones a que nadie entienda nada cuando vas y sueltas la broma. En fin, el ridículo lo hace todo el mundo al menos una vez en la vida, y los políticos, más. Angela Merkel, por ejemplo, no supo situar Berlin en el mapa de Alemania y el señor Sarkozy... bueno, don Nicolas llevaba alzas para ocultar su estatura, consintió en que le redujeran los michelines con Photoshop para pasar a la posteridad haciendo que sabía sostenerse en una piragua, y hubo un momento realmente chusco en su historia como mandatario de Francia, en el que se creyó capaz de llevarse al huerto (políticamente, se entiende) a la que no sabía dónde estaba Berlin...

Podría seguir pero siento que ha llegado la hora de parar, aunque no quiero desperdiciar la oportunidad que me brinda esta soleada tarde, de recordar aquella botadura de una nao en Sevilla 92, que por falta de calado en el charco y por cerrazón de la clase política ante la posibilidad de dañar el apretado horario oficial, derivó en que la nave se varara de lado ante la prensa y espectadores de medio mundo, claro está, a pocos metros de salir de su astillero. ¿A que ya no hace gracia?

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Las dos caras del ángel


Como sabéis de sobra, admiro las creaciones de Adrian y su forma de hacer las cosas. Salvo en las contadas ocasiones en las que he hecho sangre de este artista como la copa de un pino, porque el tifosso que llevo dentro pide a veces algún sacrificio humano por aquello de restañar las heridas infligidas por el rival en el campo de batalla, siento por el ingeniero británico una inconfesable adoración que es ampliamente conocida entre otras cosas, porque no la he ocultado nunca.

Es bueno, grande, y camina como un funambulista por ese filo de la navaja que supone el reglamento FIA, de manera que no debería ofender a nadie si afirmo que está haciendo trampas aunque no quiera, que seguro que quiere, para que nos entendamos, ya que un ángel con alas siempre resulta tramposo entre humanos que a lo sumo, aspiran a elevar sus pies del suelo con ayuda.

Kimi Räiggömen


Mientras las apuestas apuntaban a que Kimi iba a volver a Maranello y mi sueño de acertar los dos órdagos que hice para este otoño se diluía completamente (no fue posible salvar a Felipe aunque todavía está por ver si hago un pleno al 15 con lo de Pirelli), me ha dado por pensar en qué demonios tiene Iceman para resultar tan apetecible a dos escuderías tan distintas como Red Bull y Ferrari.

Resulta obvio que para Lotus también era importante, aunque en esta historia pinte relativamente poco, por lo que con vuestro permiso creo que podemos coincidir en que resulta chocante que un tipo como Raikkonen haya llegado a negociar algo con Milton Keynes y se haya colado por la puerta de atrás, por la misma que salió a finales de 2009, en La Scuderia.

martes, 10 de septiembre de 2013

When our wings are cut, can we still fly?


Me quedo con aquel 2008 que te debemos todos, Felipe, con aquel abrazo fundido a Fernando en el lodo, meses antes de que la mala fortuna se cruzara contigo en Hungaroring para señalarte como un antes y un después en una tarde que acabó oscura entre neumáticos. Tú, marioneta sin hilos y rota y nosotros, como perfectos idiotas, lamentando la mala suerte de un tipo al que más tarde cubriríamos de salibazos porque jamás hemos llegado a entender que del infierno no se vuelve sino marcado de por vida, herido de Norte a Sur en la espalda, con el Este quebrado y el Oeste perpetuamente difuso como horizonte.

Tenías que haber clavado la rodilla en tierra antes, Felipe. Haber rechazado tanto canto de sirena y haber arreado con los márgenes de tu propia historia, aquella que terminó un 25 de julio de 2009 sobre el circuito magiar donde al coche de Rubens se le desprendió un miserable muelle que se convirtió, por azares del destino, en un proyectil capaz de haberte arrancado la vida cuando liderabas la escudería que hoy te ha dado la espalda aunque te haya dejado que interpretes el salmo de despedida.

La cara del lobo


Hay personajes que en cuanto abren la boca sube el pan. Niki Lauda es uno de ellos, y sin dudarlo, diría que Helmut Marko es otro de esos dignos representantes del gremio de inflamadores que apagan incendios echando en ellos benzol.

Terminaba el otro día mi entrada sobre Daniel Ricciardo y su paso a Red Bull [Michibata en Milton Keynes], clamando al cielo en estos términos: «… jurazme que no se nos ha ido la olla de nuevo y que lo de Daniel va en serio. Por él, por su futuro como piloto y por todos nosotros», y han transcurrido tan sólo siete días desde aquello hasta que herr Doktor ha abierto la boca para decir a cuenta del intento de contratación de Kimi Raikkonen por Red Bull que «manejar a dos pilotos como Sebastian y Kimi no habría sido fácil. Cada uno de ellos tendría la obligación de ser el mejor.»

El milagro italiano


Los anglosajones son más listos que el hambre y que los alemanes, por supuesto. No hablo de inteligencia mensurable en percentiles, sino de esa afilada textura mental que permite a los primeros asimilarse a aquello que les gusta, apropiárselo y convertirse así en seres reinventados bajo el barniz de otros. En nuestro país tenemos algunas bonitas muestras: el hispanista Gerald Brenan y el historiador Paul Preston, por ejemplo, o tirando más lejos, el propio Washington Irving, que aunque americano, era escocés por parte de padre.

Hablo fundamentalmente del mundo de las letras porque es en el que mejor me manejo, aunque en otros ámbitos también encontramos hijos e hijas de la pérfida Albión que se han quedado o que no dejan de pasar por aquí ni así los maten. Hace nada han puesto el nombre del ex primer ministro británico John Major a una avenida en Candeleda, Gwyneth Paltrow es hija adoptiva de Talavera de la Reina, Melanie Griffith (americana como Irving) es casi malagueña y Nick Clegg, viceprimer ministro de Cameron, veranea en Olmedo junto a su esposa Miriam González Durantez y seguro que se acaba ganando una calle... Son demasiadas coincidencias como para pensar que no hay más británicos por ahí sueltos, en áreas como la ingeniería, las finanzas o la arquitectura, etcétera.

lunes, 9 de septiembre de 2013

El equinoccio según San Michael


Ahora que he tomado conciencia de que dentro de quince días nos veremos las caras en Singapur, me ha venido a la memoria Michael Schumacher, concretamente la manera que tenía el alemán de implicarse en el circuito asiático que se celebra a la luz de las velas. Si mal no recuerdo, de sus tres intervenciones allí sólo concluyó la primera, la de 2010, porque en 2011 se ponía por montera a Kamui Kobayashi y al año siguiente, a Jean-Éric Vergne.

También recuerdo que en 2008, temporada en que se pensó que el trazado iluminado terminaría contagiando todo el calendario, Mark Webber sufrió algunos poltergeist en la caja de cambios de su RB4 al pasar sobre el tendido de cables de la línea de metro, en la misma carrera en que Piquet Jr. llamaba con la mano al Safety Car, jugándose el tipo como un perfecto cretino.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Il nome della rossa


Si convertir Spa en un fangal tedioso tenía su mérito y se lo arrogué a la FIA, con DRS, neumáticos espectaculares y adornos variopintos, hacer de Monza el segundo truño soporífero y consecutivo que nos hemos metido entre pecho y espalda, sólo puede ser considerado una felonía que cae por su propio peso sobre el costal de esa institución que se dice regente de todo esto.

Soñaba con una victoria de Fernando pero la magia de Red Bull ha sido más poderosa que la de Ferrari en Italia y hemos minimizado daños aunque encajando otros siete puntos. Aquí se han acabado las buenas noticias. Las malas son que nos quedan por delante disputar siete finales y que dependemos de mi Felipe, con lo que iros olvidando de que no lo renueven en Maranello, y asimilad de paso que cuando Stefano Domenicali decía hace poco que contaba con el brasileño para 2014, lejos de ser un imbécil, se postulaba como el más sabio de los hombres sobre la tierra.