El más claro ejemplo de que este año no es necesaria tanta downforce como el pasado —entre otras cosas porque los Pirelli no son las Bridgestone—, aparecía en escena a primeros de temporada acuciado por graves problemas que poco a poco parecen haberse ido solucionando.
Acabamos de verlos volar sobre el asfalto de Monza esta mañana (los tiempos de esta tarde han sido superiores), y me han venido a la cabeza aquellas palabras que dedicó Adrian Newey tanto a Ferrari como a McLaren, menospreciando sus diseños como conservadores, y a pesar de que sólo ha pasado a la historia reciente la parte dispensada por el ingeniero británico a la máquina de Maranello, encerraba más veneno en la parte que tocaba a la de Woking, porque a su cuenta dijo textualmente: «McLaren ha trabajado mucho en los pontones laterales, que también son distintos aunque creo que es un cambio más visual que otra cosa.»









