miércoles, 7 de agosto de 2019

Rozando el cielo


No sé en qué han quedado todas aquellas historias por las que en Honda pasaban cosas, que diría don Mariano Rajoy.

Los japoneses eran raros, no se entendían con los occidentales, habían olvidado hacer motores o permanecido demasiado tiempo lejos de la máxima disciplina del automovilismo deportivo —levántense, damas y caballeros, y hagan una genuflexión en muestra de respeto al tontaina que acuñó esto—, pero el caso es que o la prensa british se ha columpiado mucho, se ha excedido rindiendo pleitesía a quien le proporciona las exclusivas o le paga los pases VIP  y los lunch, no tiene ni pajolera idea, se pasó de frenada o simplemente calculaba mal los riesgos de profanar la herencia de Soichiro Honda y Takeo Fujisawa.

Exonero de culpa a los numerosos mamporreros que han trasladado aquí y allá, y acullá, las patrañas vertidas desde la cuna del motorsport porque bastante tienen con mirarse al espejo y soportarse la mirada, pero pienso que si se ha mentido tanto y con tan pocas consecuencias, por simple profilaxis nos convendría a todos revisar hasta la última coma de lo que nos han contado desde 2000 para acá, si no desde antes.

No sé qué parte de guarda la cartera no hemos comprendido todavía. Leo las cosas esas de don Mariano que se están publicando en la actualidad y alucino en colorines. La gente ha olvidado que los mismos que están alabando el portentoso trabajo de la japonesa en manos de Red Bull fueron los que inclinaron la balanza en 2015 con sus insidias. Honda venía (entonces) con ventaja sobre sus competidores, resultaba razonable (sic) que Mercedes-Benz no proporcionara el mejor material a McLaren durante 2014 porque la nipona podía beneficiarse, era lógico y normal que a la del sol naciente se le aplicara en su temporada de arranque la normativa de segundo año con tokens a la baja porque, a ver, llegaba poco menos que a tomarnos el pelo...

Lo que queda claro de todo esto es que la prensa británica forma parte del engranaje y ha hecho y hace de colaborador necesario en cuantas tropelías adornan nuestra disciplina y, de suyo, produce sarpullido tirar de hemeroteca y comprobar que hay quien sigue dándole bola como si aquí no hubiese pasado nada, ni ahora con el asunto de Honda. 

Somos muy negligentes, mansos de los de badajo al cuello. Podemos elegir a la sombra de qué árbol arrimarnos, pero siempre escogemos mal. Adoptamos un imbécil o dos y de ahí no salimos. Honda está resurgiendo, está rozando el cielo, pero es mejor pensar que ha sido obra de un milagro sólo posible con la austriaca que admitir que aquí ha mentido demasiada gente que tenía la obligación de informar.

Os leo.

2 comentarios:

Tadeo dijo...

Y como decias, todo parte de una mala decisión de Ron Denis, Honda en exclusividad.

En el momento que tuvieron a TR para probar y experimentar, empezaron a subir el nivel del motor.

Dentro de 4 ó 5 años llegarán al nivel de Mercedes, ahora ganan alguna carrera porque el motor no lo es todo, y si no, que se lo pregunten a RB con un motor Renault 2010-2013.

Saludos

Cao Wen dijo...

Cuando RB ganó carreras sueltas en la era Mercedes nada decían del motor Renault. Tan malo no sería.