viernes, 27 de febrero de 2015

Ya llega el sol


Iba a utilizar el título de la canción escrita por George Harrison para el álbum Abbey Road, pero me ha dado el día castizo y mejor lo dejamos así porque las pruebas de pretemporada se acaban, y en un par de semanas, comenzaremos a vernos realmente las caras en Australia.

Y lo digo así de tajante, porque a pesar de que hay quien opina que este tipo de test son muy productivos para el aficionado, sobre todo para el que hace acto de presencia en el circuito donde se celebran, yo, que no niego su interés ni lo negaré nunca, soy de los que piensan que la Fórmula 1 en la actualidad se ha vuelto tan compleja que ante este tipo de eventos, conviene cogérsela con papel de fumar.

¿Compleja, he dicho compleja? Sí, he cometido pecado de lesa complejidad pero no ha sido un desliz ni nada parecido, sino la verbalización de que hoy más que nunca, se barajan tal cantidad de variables en unos entrenamientos libres, que resulta a todas luces precipitado sacar conclusiones.

Por suerte, en Melbourne estará vigente el marco regulador, la normativa, esa tabla más o menos rasa que nos permitirá vislumbrar dónde está cada cuál, porque un coche sobrevirador en pretemporada, se puede volver subvirador en cuanto el caudalímetro deje pasar solo los 100 kilogramos por hora en que está tasado su funcionamiento legal, por ejemplo, o en cuanto los neumáticos comiencen a trabajar en el arco de temperaturas que suelen ser contempladas como normales durante el calendario competitivo.

Y es que sí. Nos pongamos como nos pongamos, las pruebas de inicio del campeonato nos van a ofrecer la luz que ahora nos falta porque en ellas el reglamento será plenamente efectivo, de manera que valorar ahora lo que sucede cuando la normativa no es aplicable y cada equipo hace de su capa un sayo, es cuanto menos, arriesgado.

Dicho lo cual y como mencionaba el otro día, sí tenemos un montón de sensaciones y a ellas deberíamos remitirnos.

En este sentido, Mercedes AMG parece intocable y McLaren parece que está sufriendo más de lo que nadie imaginaba. Ferrari parece que va mucho mejor que el año pasado y Force India parece que puede no llegar viva a Australia, etcétera, etcétera, etcétera...

Todo parece un enorme juego de ilusiones pero con suerte, en un par de semanas brillará el sol sobre Melbourne (metafóricamente hablando) y podremos comenzar a calibrar entonces, todas y cada una de las luces y sombras que nos ofrecen los distintos monoplazas que participarán en el Mundial de 2015.

Os leo.

1 comentario:

Tadeo dijo...

¿Son ganas mías o los coches de este año son mucho más bonitos que los del año pasado?

El Ferrari siempre, o casi siempre, es bonito, pero este año es de los mejores de los últimos años, casi tanto como el del 2008.

Saludos