lunes, 11 de junio de 2012

Perdigonatta rossa [Montreal]


La carrera de ayer fue de ésas en las que te empeñas en pasarlo bien y acabas pasándotelo de cine. No sé si es porque uno ha bajado tanto sus expectativas que se conforma con cualquier cosa, o que el cansancio que produce saber que no se sabe nada ha hecho mella honda en tu forma de ver las cosas, o lo que sea, pero el caso es que me lo pasé estupendamente durante el visionado del G.P. de Canadá desde más de 5.441,629 kilómetros de distancia.

Tanto es así que transigí apaciblemente con una salida en la cual los primeros clasificados la tarde anterior, no lucharon por alcanzar mejor posición como se presupone que hará un piloto de raza, ni se inquietaron entre ellos siquiera, sino que se limitaron a coger el AVE que les llevaría a la victoria o al ocaso...

Signo de los nuevos tiempos, o de que los mayas llevaban razón con aquello de que en 2012 se nos acababa el futuro, las Pirelli, un miserable apósito indispensable de esto que llaman algunos F1, imponían de nuevo su ley, de manera que la prueba se limitaba en sus primeros compases a formalizar un trabajo propio de oficinistas herrumbrosos y sombríos de La Codorniz, de esos que trabajaban de lunes a viernes en los 50 del siglo pasado cumpliendo trámites burocráticos o rellenando estadillos, en vez de una batalla entre auténticos astados...

Pero gracias a Dios existen personajes como Hamilton, Alonso o Vettel, y tengo que reconocer que ellos fueron los que me sacaron de la tristeza inicial para elevarme a la gloria.

Sí, admito que resulta un poco estúpido decir que pueden ofrecer espectáculo tres tipos que en vez de luchar entre ellos pelean con sus ruedas, pero es lo que hay, y para doblegar las Pirelli hay que tener manos y agallas, o te conviertes en un Grosjean o un Pérez, y aquí que Lewis se desataba mostrando lo mejor de sí mismo, y aquí que Fernando nos enseñaba que incluso las calculadoras tienen corazoncito, y aquí que Vettel me obligaba a quitarme el sombrero tras dos años de paciente espera.

Ellos fueron ayer la F1 entera, su síntesis y también su némesis, porque cuando Hamilton devoraba kilómetros a ritmo de timbales de guerra tras su segundo cambio de gomas, pensé inevitablemente en lo que habría supuesto para el espectáculo canadiense que el DRS ni siquiera hubiese sido imaginado. En un Sebastian cerrando cada curva y cerrando cada trazada en recta, poniéndoselo realmente difícil al de McLaren, mostrándonos los mimbres de los que está hecho él y de los que está hecho Lewis; y a un Fernando convertido en Gilles, reteniendo lo que hiciera falta para aguantar hasta llegar a la meta, como hiciera el quebequés en el Jarama, durante el G.P. de España de 1981...

Pero existen el DRS, el KERS, la madre del cordero, y las Pirelli que se degradan a ritmo de samba si vas rápido, pero que mantienen sus constantes vitales si vas como Romain o Sergio... Y pasa lo inevitable, que disfrutas como un bobo sin saber muy bien por qué, ya que los conservadores alcanzan el podio aunque el genio gana, el héroe se pierde en el quinto puesto y el chiquillo al que algunos presuponíamos un hombre consigue in extremis el cuarto puesto.

Pero así se escribe la historia y así os la cuento, porque en un universo dominado por hazañas paupérrimas gracias a Pirelli y la FIA, al parecer sigue habiendo lugar para que las auténticas estrellas asomen el morro a pesar de que haya Marianos que se empeñen en que comulguemos con ruedas de molino.

Os leo.

8 comentarios:

GRING dijo...

Esta carrera fue como la típica película de tensión mantenida en la que parece que no pasa nada, que no hay prisa, pero que poco a poco va mostrando que el desenlace final será una avalancha de acción sin límite que en pocos minutos va a concentrar toda la emoción contenida de la hora y media anterior(Título:"Rush en Montreal").
Coincido en que hay muchas variables artificiales en esta F1 actual, pero no lo vamos a cambiar por mucho que apretemos, asi que tenemos que disfrutar lo que hay, entender el porqué y dejarnos llevar por este mundo de sensaciones cuya ventana se nos abre exultante cada 15 días este 2012 "maya".Gran carrera de estrategia "ajedrecista", donde cada vez más vemos que los equipos conocen mejor las gomas (Ferrari ha recibido la penúltima lección al respecto,la que Lotus había aprendido hace unos pocos GP)y en la que ha quedado muy claro quién es quién en la F1 actual.Yo me lo pasé también muy bien.Un saludo

Gonzalo Fuentes dijo...

Porfin abri mi cuenta Jose. Cada dia tengo menos ganas de escribir en blogs y en twitter.
Estoy completamente de acuerdo de todo lo que dices. Los mundiales del 2010 para atras siempre fueron interesantes y dramaticos. La FIA y Ecleston han jodido todo. Lo dice Alonso, Button Lauda, y varios mas. Mas que ganar interes se va perdiendo las ganas de ver F1 y mas aun, pierde credibilidad y se convierte en algo como la Indy Car o la Nascar..
Categorias aburridas e infames..

Leo todos tus articulos. Coincido casi en todo lo que escribes..
Maldido DRS y maldito Kers..
Las pirelli que se las lleve la zorra que pario a Mosley..

VivaMansell dijo...

Pues yo me uno a la opinión de Gring o de Mansell o de Andretti.

Pese a la artificialidad, que por otra parte siempre ha existido en uno u otro plano, motores, electrónica, etc, Esta F1 me parece tremendamente interesante y abierta.

La vida es así adaptarse o morir y en este caso creo que la evolución es muy positiva.

Solo falta algo mas de libertad en prestaciones para los nuevo V6 turbo.

Saludos!!!

Anónimo dijo...

Es triste, pero así están las cosas: con una dirección del campeonato que cierra las puertas a las innovaciones técnicas que puedan encontrar los equipos aprovechando lagunas/recovecos del reglamento y cuya línea oficial sólo busca unificar cada vez más los monoplazas (a la centralita única, proveedor único de neumáticos, KERS y DRS me remitió), no me extraña el próximo cambio a los V6, ya que total, para que quieres un V8, y no digamos un V10, si no puedes exprimirlo a tope porque si no te quedas sin gomas en muy pocas vueltas.
Yo también coincido en opinar que como esto siga así acabaremos como otros campeonatos que se limitan a ir dando vueltas rapidito, pero sin ir a tope, y que lo importante sea ver como alguno tiene un error de pilotaje y trompea dándose un buen castañazo, y unos cuantos con él. Y contra más mejor. Es lo que tiene convertir una competición en un mero espectáculo.
Menos mal que aún quedan pilotos que se toman las carreras como lo que son, carreras.
Lo ha dicho Paco

J. Arce dijo...

La carrera comenzó realmente en la vuelta 49, hasta ahí fue una procesión. Y se demostró lo diabólico que es el DRS: un tío como Hamilton podría haber adelantado a Alonso en la horquilla pero esperó a a rebasarlo en la recta usando el DRS.
¡Qué pena que Hamilton haya coincidido en el tiempo con el DRS!

Tadeo dijo...

Sigo temiendo Agosto, la parada, el tiempo necesario para cambiar las cosas necesarias y no alterar demasiado pero si lo justo.

Sigo temiendo una manipulación, sinó es así este año se decide entre Alo y Ham, y esperemos que con gloria para ambos.

Saludos

Nico dijo...

Hola a todos, como nadie lo dice lo diré yo, una cagada grande como una catedral de la Scudería Ferrari, le costó a Fernando Alonso el segundo puesto asegurado, si lo que marca el ritmo este año son las Pirelli, entonces no hay más que entenderse con ellas, y si yo en mi sillón (sin live timing) sólo viendo los tiempos que ponían en la tele me di cuenta de que lo iba a pasar hasta el quico, realmento no entiendo cómo todos los espcialistas que deben tener ahí no metieron a ese pobre hombre a cambiar las ruedas, cuando el gap con Grosjeán bajó de 20 segundos. Sublime me pareció Hamilton, que inclusive se arriesgó a tratar de superar a Alonso 2 veces antes de llegar a la recta del DRS, otra vez mal Massa que esta vez con buen ritmo la pifió solito. Que mala suerte la de Schumacher, 5 de 7 y para mi no tuvo nada que ver en ninguno (ni en el de Senna)
Saludos

Interlagos dijo...

Yo creo que intentaron compensar el conservadurismo de Mónaco, cuando entraron a cambiar ruedas siendo el coche más rápido en pista, y efectivamente la pifiaron. Sobre todo, como dice Nico, cuando se vio claro que Hamilton y el resto se lo iban a merendar con patatas.

De todos modos, raro, raro todo. Porque Grosjean, Pérez y compañía estaban luchando por ser cuartos y sólo la incompetencia final les dio el podio.

Lo que de verdad hay que estudiar es porqué ellos sí aguantaron con una parada y Vettel y Alonso no.

Tal vez con unos pocos grados de menos en la pista las ruedas de Alonso hubieran aguantado. Tal vez sea lo que dijo Gené, que los nuevos escapes se dirigen a las ruedas, calentándolas, lo que es bueno al principio del stint, pero claramente horroroso al final.

Así que querido Jose vamos a tener lo que queríamos: carreras donde unos pilotos van a ir a dos paradas (Ham, Vet, Alo) y otros a sólo una (Gro, Per, Mal, etc...). Y la diferencia entre una y otra es muy pequeña, pues no hay que olvidar que sólo tres segundos separaron a Hamilton de Grosjean.

Claro que todo esto es especular, porque con unos compuestos más duros todo cambia. Y llega el verano y el calor. Trabajo tienen los ingenieros y estrategas!!!

Un abrazo!