Las balas silban cada vez más cerca. Me lo tiene dicho mi buen amigo Andoni y razón que lleva. Acojona saber que sólo vas quedando tú porque los que te han acompañado van cediendo uno a uno en la cuneta. Tú frente al mundo y la memoria de todos, que al final es la tuya. Tus recuerdos y tú. Tus quimeras y tú...
Los que no calzáis suficientes años no sabéis de lo que hablo, pero hoy se me ha perdido una voz para siempre, la que relató aquella historia de que un paso de un astronauta al poco de tocar la luna, suponía un gran paso para el ser humano como especie.









