miércoles, 15 de mayo de 2019

Grand Prix of Indianapolis


No nos lastimemos que todavía es muy temprano...

Acumulo un cierto retraso sobre el horario previsto, así que vamos a ir recortando distancias hablando hoy sobre el Grand Prix of Indianapolis celebrado este sábado pasado, la quinta prueba del calendario NTT IndyCar Series que como comentábamos hace unos días [Cada loco con su tema], se desarrolla en la cuerda interior del Indianapolis Motor Speedway y en la misma dirección de las agujas del reloj (las 500 Millas giran en sentido contrario).

Decíamos entonces que la meteorología mostraba intención de ser protagonista y al final lo que hizo fue poner sal y pimienta a una carrera que se iniciaba con Felix Rosenqvist conservando su estatus de poleman después de una largada muy peleada en la que supo imponerse, mientras, atrás, Dixon perdía posición en favor de Harvey, situación que favoreció que el sueco ganara en tranquilidad, al menos en las primeras vueltas.

La lluvia hizo temprano acto de aparición pero liviana, y el accidente de Marcus Ericsson originó el primer periodo de caution, situación que facilitó el correspondiente compactado de la parrilla y que Scott Dixon aprovechara el relanzamiento para propinar un golpe de mano que le dio el liderazgo, posición que supo mantener después de la segunda neutralización que vino después de que el jovencísimo Herta perdiera el control de su monoplaza perjudicando a Harvey, y que Hunter-Reay se llevase por delante a Hinchcliffe.

El cambio de gomas supuso un aliciente extra. El líder de la categoría, Newgarden, se mantenía en pista alargando su relevo, buscando pillar al de Ganassi, pero al final resultó no ser una buena idea aunque la lectura de la situación que había hecho Penske era copiada por otros equipos. Dixon mantenía la primera posición virtual y era cuestión de esperar a que los rivales fuesen desfilando por sus respectivos muros, como así sucedió.

Simon Pagenaud gestionaba su propia carrera en este instante, y aprovechando el totum revolutum que se produjo durante un prolongado periodo de agua ya se postulaba como candidato a amargar la fiesta a Dixon, algo que tuvo que esperar porque Penske no anduvo fina durante la segunda caution. No obstante, en la resalida y a pesar de ser sexto, el francés atacó con todo lo que tenía y jugándosela sobre un asfalto que no permitía demasiadas alegrías. Poco a poco logró ponerse inmediatamente a cola de Scott Dixon cuando a la pueba le faltaban cinco giros. A cuatro del final, era la sombra del de Chip Ganassi y el neozelandés acusaba la presión y cometía un error cuyo desenlace a punto estuvo de acabar también con las expectativas del de Poitiers.

Vencía Pagenaud con Scott Dixon ocupando un amargo segundo puesto y Jack Harvey cerrando el podio.

Nos vemos en las 500 Millas. Os leo.

1 comentario:

Cao Wen dijo...

He vuelto a mi infancia. ¡Esto sí son carreras!