viernes, 16 de octubre de 2015

Alguien tenía que decirlo


No es porque sea Kimi, que a lo mejor sí, pero me parece que se ha hecho demasiada sangre con él esta semana. 

Primero de todo, Mercedes AMG necesitaba sacar 3 puntos de ventaja a Ferrari en Sochi, creo, para calzarse el Mundial de Marcas, y de no haber sido por el incidente del acelerador en el coche de Rosberg, la de Brackley los habría conseguido y de sobra.

Bien, vale, pongámonos en que pintaba estupendamente para Ferrari el abandono del W06 número 6, ¿pero para qué demonios. Para prolongar el supuesto hype hasta Austin en la batalla de constructores o para asentar a Sebastian en la segunda posición en la tabla de pilotos?

Seamos un poquito serios. Maranello sabe perfectamente que su lucha este año es por la segunda plaza en escuderías, y lo menciono en presente por no fastidiar la atmósfera ilusionante y festivalera que se supone que debe embargarnos hasta Abu Dhabi y más allá. Vettel es lo importante ahora y en este sentido, a Kimi no se le puede reprochar nada. Luchó con su compañero alemán mientras le pareció bien, le dejó pasar cuando resultó necesario, y Santas Pascuas, que diría aquél.

Soy consciente de que si en vez el de Espoo y el Heppenheim, las primeras vueltas las hubiésemos vivido con Massa y Alonso como protagonistas, a lo peor la cosa habría acabado mal, pero en este sentido hay que darle a Arrivabene lo que se merece: lleva el equipo como un cronómetro y sus dos pilotos saben perfectamente lo que se espera de ellos, no como en la etapa de Domenicali, cuando mi Felipe corría para sí mismo y nadie se despeinaba en La Scuderia.

Pero volviendo al tema de la entrada. Raikkonen no es el responsable de que Ferrari haya perdido opciones en el Mundial de Marcas porque nos pongamos como nos pongamos, éstas eran practicamente inexistentes antes del Gran Premio de Rusia. De lo que sí es responsable, es de que la distancia entre Maranello y Grove se tase en 139 puntos en estos momentos, porque el finlandés hizo un Schumacher en toda regla.

Fue un poco suicida, o mucho. Quizás no calibró bien que los neumáticos de su SF15-T no servían para mucho en esos instantes terminales de la prueba, pero su acción bastó para que Valtteri no alcanzara el podio y sumara los 15 puntos correspondientes al tercer puesto. Además, clavaba un rejón en la moral de Williams que puede comenzar a rentabilizarse a partir del COTA...

Ya decía al comienzo que no es porque sea Kimi aunque a lo mejor sí lo es, pero nos hemos acostumbrado tanto a las buenas maneras en pista que ya ni nos encaja que el Dr. Ulrich pueda proferir su famoso «Schieb ihn raus!» (¡Sácalo fuera!). No estoy diciendo que ocurriera, ojo, sólo estoy comentando que sin órdenes, Kimi hizo lo posible por minimizar los daños para su equipo, y que con ellas, un suponer, hizo también lo necesario para beneficiar a su escudería.

No estuvo bien lo de Iceman porque al final pareció peor el remedio que la enfermedad, pero el año pasado no nos pusimos tan pesaditos cuando Lewis se abrió espacio en el Gran Premio de Alemania a codazos, zancadillazos o echando a todo pichichi de la pista. Y si para Hamilton valieron este tipo de artimañas, lo menos que puedo hacer hoy, es reclamar para Kimi el mismo trato.

Esto siempre ha sido un deporte de hombres, donde se arriesgaba hasta el último centímetro de asfalto, llegando incluso al contacto entre coches (acordaros de Massa resistiéndose a que le pasara Fernando en Nürburgring 2007). Bien que vale que muchos digan que Raikkonen está sobrevalorado, que no sabe reinventarse, que sólo corre por dinero, pero el domingo pasado nos dio una bonita lección de cómo se hacían las cosas antes. Normal entonces que Maurizio le defienda, él es un tipo duro, como el vaquero de Marlboro.

Os leo.

3 comentarios:

Cao Wen dijo...

Bueno, pues ya que lo comparas con el vaquero de Marlboro, a mí me parece que lo que sufre Kimi es un enfisema mental.

Interlagos dijo...

Seguramente tienes razón, Jose y lo argumentas muy bien. El problema viene de que se ha hecho un mundo de unas comentarios por radio de un piloto al verse rebasado con pasmosa facilidad. Si de aquello se han llenado páginas y páginas qué puede extrañarnos ahora el incidente entre Kimi y Valtteri. Espera, que me parece que esto no ha llenado tantas páginas!!

En fin, que vivimos el mundo al revés y se magnifica la anécdota y se pasa de soslayo por lo importante.

Un abrazo!

Jose Tellaetxe Isusi [Orroe] dijo...

Buenos días ;)

Cao Wen ;) En el mejor de los casos, siempre podremos decir que las gomas no aguantaron un frenazo de ese tipo.

Interlagos ;) Bien dices, el mundo reducido a un anecdotario cada vez más insoportable :P

Un abrazote ;)

Jose