domingo, 27 de octubre de 2013

Donde más duele [Monza]


El Gran Premio de Italia, como el de Bélgica, también amenazaba espectáculo y como aquél, todo se quedó en nada, aunque esta vez el aliciente iba a estar en que Red Bull atizaría a Ferrari donde más le duele a la italiana: en casa.

Bajo una previsión de lluvia que visitó Monza por la mañana y no a la hora pronosticada, con lo que la temperatura del asfalto resultaría a la postre bastante más fría que la adecuada para la elección hecha por Pirelli (medios como option y duros como prime), la carrera daría comienzo con Sebastian Vettel instalado en la pole, a quien cubriría las espaldas su compañero Mark Webber desde la segunda posición. Tras ellos, Nico Hulkenberg ocupaba la tercera plaza, con Felipe Massa y Fernando Alonso en la cuarta y quinta respectivamente.

Los Lotus habían calificado mal el sábado anterior (Raikkonen era undécimo y Grosjean decimotercero) y los Mercedes AMG tampoco habían ido sobrados (sólo Nico Rosberg presentaba alguna amenaza desde la sexta posición), de manera que la prueba se postulaba como un mano a mano entre los chicos de Milton Keynes y los de Maranello, los primeros con la intención de humillar a los segundos en su feudo, y estos, con la de aguar la fiesta a los de la austriaca. Sin embargo, la frialdad de la pista y la elección de compuestos, se iban a confabular para poner las cosas relativamente fáciles al tricampeón del mundo, quien nada más ver el verde del semáforo comenzaba a poner distancia sobre sus rivales inmediatos, aunque esta vez lo haría con un plano en su neumático delantero derecho durante el primer stint, sin consecuencias graves, como siempre.

A las espaldas del alemán, la arrancada había propiciado algunos momentos emocionantes. Massa superaba a Hulkenberg y a Webber y se colocaba segundo. El aussie, en la tercera plaza provisional, sostenía como podía a un Nano que trataba de abrirse paso para no perder la cabeza de la carrera y por supuesto, mantener intactas sus opciones de seguir plantando cara a Sebastian Vettel de cara al título mundial. 

Mark caería relativamente pronto (giro 3) y Fernando alcanzaba a Felipe al inicio de la vuelta número 8 para adelantarlo sin mayores complicaciones, momento en el que la normalidad había retornado a pista después del incidente inicial que originaría el temprano abandono de Paul Di Resta.

Todo seguía su curso. Sebastian arreaba en la primera posición y seguía abriendo hueco a la espera de realizar la única parada prevista, que tuvo lugar en el giro 23, ceciendo momentáneamente la vara de mando a Fernando Alonso, quien aprovechaba el aire limpio para tratar de salir delante del alemán tras su correspondiente paso por garajes, cosa que sólo pudo ser a medias, ya que el asturiano salía delante del de Heppenheim, pero con neumáticos fríos, resultaría una presa demasiado tierna para el vigente campeón del mundo.

Con Vettel delante y circulando con relativa comodidad, la carrera estaba sentenciada y la parrilla al completo se mostraba bastante autocomplaciente con lo logrado hasta ese momento. Aunque cabe destacar el asedio al que sometió el australiano de Red Bull al coche número 3 de Ferrari durante el último tercio de la prueba, y las evoluciones sobre el asfalto de Lewis Hamilton, quien habiendo sufrido un pinchazo lento alrededor de la vuelta 11, se había visto obligado a cambiar de estrategia, con lo que tendría que conformarse con terminar casi al límite de los puntos.

Sebastian Vettel conseguía su tercera victoria en Monza, seguido por Fernando Alonso y Mark Webber, de forma que Red Bull cumplía con creces con sus objetivos y el piloto alemán agrandaba aún más su abultada ventaja sobre el de Oviedo. Felipe Massa acabaría cuarto, con Nico Hulkenberg a la zaga del F138 del paulista, y a continuación, un anodino Nico Rosberg. Daniel Ricciado lograba la séptima posición, con Romain Grosjean en la octava. Lewis Hamilton, como decíamos antes, acabaría siendo nono y cerrando el reparto, Jenson Button.

Os leo.

1 comentario:

rudyBB dijo...

Mil disculpas por el off topic.
Enhorabuena a Vettel y RedBull. Se lo merecen o no es indiscutible un cosa: su constancia y voracidad. Estoy totalmente convencido de que en Interlagos llevarán mejoras. Y con eso lo digo todo en la parte meramente deportiva.
He tenido la sensación al final de carrera que había mucho decorado y attrezo. Como si hubieran metido a Vettel en tráfico para darle un poco más de épica. La que le falta a todo este tinglado.
Ha habido un momento en que parecía que sorprendía que Vettel ganara. Pero no lo sabíamos ya después de Monza y Singapur, precisamente? No sabíamos ya ayer que el ritmo del RedBull era casi un segundo mayor que los demás? No se, pero esto es lo mismo que sí vas a ver El Sexto Sentido por sexta vez y te sorprendes al conocer que Willis esta muerto.
He sentido envidia, porque la celebración me ha parecido fabulosa y me hubiera gustado ver ahí al español vestido de Rojo.
Pero tenemos que seguir esperando, el destino no puede ser tan cruel con Fernando y le deseo que ya sea en Ferrari o en un Seat Panda obtenga su tercer título.

Otra cosa, y aprovechando el título de este post, espero que Ferrari quede cuarta, pero no por resentimiento, por justicia. Porque no es justo que sean segundos después de este último tercio de campeonato. Y que le den donde más duele a Montezwmolo, en la cartera.
A ver si la bofetada es grande y se deja de tonterías, que cuando cambiaron los neumáticos y se calló como una puta también había un Ferrari en la pista, pero el ni estaba en la pista ni en el despacho.