miércoles, 24 de diciembre de 2008

Belleza artificial


La ocasión la pintan calva, y es que viendo tanta esfera de color decorando los árboles navideños no he podido evitar pensar en que 2008 pasará a la historia por las pelotillas de Lewis Hamilton I, y si queréis que os diga la verdad, también he pensado en la última estatua retirada de Franco, y en cómo ambas cosas se relacionan.

No, no me he vuelto loco, o tal vez sí, pero el caso es que en la facultad de Bellas Artes de Sarriko (otro día os hablaré en profundidad de lo que aprendí en ella), se nos machacó con insistencia sobre la necesidad moderna de romper con los cánones de belleza que se han mantenido vigentes desde que los clásicos comenzaran a establecerlos hasta en nueve cabezas proporcionales (la altura del individuo ideal resultaba de la multiplicación de la medida de su cabeza por nueve) cuando el común de los mortales sólo llega a siete y medio, ocho en el mejor de los casos, y que siglos más tarde se rescataron durante el renacimiento llegando incluso a exagerarse (Doménikos Theotokópoulos, El Greco, calzaba a sus figuras nada menos que diez u once cabezas), para ser repescados en el siglo XVIII, durante el periodo neoclásico, e imponerse hasta llegar a nuestros días como tradición cultural poco o nada razonable, porque basta echar un vistazo a nuestro alrededor para comprobar que la naturaleza sigue empeñada en el modelo de siete cabezas y media de altura, mientras que el cine, la publicidad y la moda, sobre todo, siguen vendiéndonos las pocas excepciones que superan las ocho.

Sea como fuere, mido menos que Antonio Lobato, advierto, pero casi alcanzo la estatura de Dustin Hoffman, Al Pacino o Woody Allen (lo he comprobado), y presuponiendo que como varones mienten en algún centímetro (¡nos ha jodido!), doy por válido que tengo la talla de tres de mis iconos cinematográficos, aunque a simple vista resulto cabezón, como ellos, por aquello de que los griegos y los que les han seguido, con tanta búsqueda de la belleza ideal se perdieron hace tiempo en las profundidades inescrutables de Babia.

Hablaba más arriba de Franco y del hijo de Anthony Hamilton, y de su relación, y la cosa viene de que el otro día, viendo en el telediario la retirada de la última estatua del gallego, me sorprendió que siendo canijo pareciera tan alto, y recordé con cariño mi paso por Bellas Artes, y lo del canon, y lo de los griegos, e intuí que el escultor, por aquello de ensalzar la talla moral del militar, había abusado de la regla de proporcionalidad al plantarlo sobre el caballo. Automáticamente pensé en nuestro vigente campeón del mundo (es lo que tiene ser aficionado a la F1), en cómo se han enfatizado sus virtudes y en cómo lo han distorsionado para mejor venderlo.

No me disgusta el británico, pero no disfruto con él. Y no me disgusta por lo que lleva dentro, porque es cabroncete y rápido, porque tiene destellos buenos y malos (con estos últimos me río un rato), y porque cuando abre la boca se convierte en un chorrón del tres al cuarto, vamos, que no me disgusta porque es humano y porque podría llegar a ser un piloto excelente si no fuera porque lo están convirtiendo en un juguete roto. Tanta flecha de plata, tanto Pedro poniéndola a punto, tanto Fernando o Heikki sirviéndole de lanzadera en calificación, tanto equipo vigilando y apoyando cada uno de sus pasos…

Me gustaría verle peleando contra el resto de pilotos, contra todos, no contra ese todos menos uno del que se encarga McLaren desde el año pasado; me encantaría verle superando salidas desde posiciones diferentes a la cabeza, y no como una excepción sino como regla, que estoy seguro de que acabaría pillándole el callo. Sí, me encandilaría verle madurar, con sus siete cabezas y media, al natural, sin artificios, lejos de ese estúpido canon idealizante que lo distorsiona tanto, porque entonces sospecho que disfrutaría, y mucho.


PD: Dondequiera que estéis esta noche, solos o acompañados (mejor así, os lo deseo en el alma), no caigáis en la tentación de sufrirla, no merece la pena. Y cuidado con la carretera o con lo que sea que haya que recorrer para llegar adonde tengáis previsto ir; id y volved, que pasado mañana os espero a todos. ¡Feliz Navidad!

5 comentarios:

Mai dijo...

Feliz Navidad a ti también!!!!
En cuanto al flamante campeón inglés he de decir que ni con tanta propaganda que le hacen consiguen que me guste. Saludos

PiratF1 dijo...

Felices Fiestas desde la orillita del Meno para todos. El curro y la aviación que tienen estas cosas...En Nochevieja espero felicitaros el año nuevo desde la madre patria.

Saludos

CSM dijo...

Jose, ¡Eres un tío majo, caramba!
Ya a salvo de este primer "round", y en espera del segundo que llegará el día 31, os deseo a todos muy felices fiestas. Piratf1, sé de lo que hablas, cuídate y feliz regeso ! Mai, Profesor un beso grande !
Nos leemos !
Concha

PiratF1 dijo...

Hola a todos,

Según As(Efe) Slim ha comprado Honda F1.
http://www.as.com/futbol/articulo/carlos-slim-nuevo-propietario-honda/dasmotfm1/20081227dasdasftb_15/Tes


Saludos Jose.

Orroe dijo...

¡Os quiero!

Jose