martes, 30 de junio de 2020

Al lío


Damas, caballeros, se acabó lo que se daba. Para estas alturas de la película ya deberíamos tener un líder del campeonato y unas expectativas más o menos claras a la hora de entrever lo que podría dar de sí el retorno de la competición después de las vacaciones de verano, pero, en cambio, tenemos un merequetén de la órdiga porque en Melbourne se nos coló el coronavirus y, desde entonces, ni carreras ni vacaciones de agosto ni líder ni pollas en vinagre. 

Vamos con lo puesto y a calzón quitao. Empezamos en Spielberg, no habrá refuerzos ni zona de extracción, y, aunque parezca mentira, prueba que saquemos adelante sin contagiados será considerada una victoria. Los mandos lo tienen claro pero sabemos de sobra qué pasa con nuestras posaderas en condiciones tan halagüeñas. Escriban a sus familias y amigos mientras llega el capitán y les da las últimas instrucciones y les pide que pongan los relojes en hora. 

Algo más que 5 metros [17-06-2020]


Habíamos quedado a mediados de mes [100.029 gracias], que ese mismo miércoles siguiente escribía un texto exclusivo para el Foro Pedro de la Rosa que vosotros podríais disfrutar días después aquí, en Nürbu. Y bien, el momento ha llegado y toca echar una mirada al Gran Premio de Bahrein de 2005 para comprender que lo que hizo nuestro piloto de Barcelona allí no consistió sólo en recorrer 5 metros menos...


La duda, tan emparentada con la envidia y actitudes humanas peores, ha servido muchas veces para empañar la soberbia capacidad de Pedro a la hora de marcar territorio, y quizás sea su récord imbatido en Bahrein el mejor exponente, pues siendo verdad que Sakhir había visto reducida su cuerda en 5 metros entre 2004 y 2005, esto no debería servir para empañar nada pues los cambios reglamentarios habidos de una temporada a otra hacen todavía más sabroso el ya mítico 1'31''447 conseguido por el barcelonés en el emirato árabe.

lunes, 29 de junio de 2020

Una caca pinchada en un palo


Imagino que estábais todo agobiados esperando qué iba a escribir sobre la ocurrencia que ha tenido Mercedes AMG de apuntarse al carro de la lucha contra el racismo pero sólo con la puntita, y ya, relajaros e id a cenar tranquilos, porque, efectivamente, me veo impelido por los acontecimientos a echar el ratito sobre una preciosa librea que huele a marketing por los cuatro costados.

Un rápido vistazo a cualquiera de los observatorios internacionales que se dedican a puntualizar las mil y una maneras de racismo que existen en la actualidad y señalan a sus víctimas, ofrece una primera perspectiva en la que el negro no es representativo de nada ya que, cuantitativamente hablando, existen más etnias de diferente color a éste que sufren el racismo en propias carnes y en pleno siglo XXI, hoy, para que nos entendamos.

Bienvenidos a Jurassic Park


Ha quedado muy buena tarde para sacar los colores a los intransigentes, y es que si molesta tanto la bandera arco iris es seguro que hay que mostrarla más, básicamente para que nos vayamos acostumbrando todos y deje de producir sustitos flanderianos. Luego, ya, que cada uno crezca como mejor le venga en gana, porque nos está quedando un mundo que da bastante por el saco y unas redes sociales en las que empieza a ser imprescindible entrar con traje NBQ.

Os leo.

jueves, 18 de junio de 2020

No, no es el mensajero


Parece temprano para tomarse tanta molestia. El RP20 de Racing Point ni siquiera ha rodado en formación de combate, que será cuando empiecen a caer bombas de 500 kilos a la de Silverstone y se recrudezca el asunto de las similitudes de su vehículo con el W10 de Mercedes AMG...

Y sí, parece temprano para echar la culpa al mensajero de un problema que ha surgido en el propio paddock, ya que no es la prensa, ni mucho menos la que trata de emborronar los logros de la competencia con tal de encumbrar a los afines (sic), quien ha levantado la liebre cuestionando la ética del prodecimiento utilizado por Racing Point a la hora de sacar adelante su monoplaza para este año.

miércoles, 17 de junio de 2020

Carlos y el Princesa de Asturias


A Carlos Sáinz le han otorgado el Princesa de Asturias de los Deportes 2020 y poco se puede decir, la verdad, acaso: ¡ya estábamos tardando!, aunque comprendo que puede quedar muy reiterativo pues, efectivamente, hemos tardado mucho en dar a Matador el reconocimiento público que merece, seguramente demasiado.

Pero como tampoco pretendo marear la perdiz ni liarme la manta a la cabeza recordando todos y cada uno de los logros que hacían a Carlos acreedor a tamaño galardón, permitidme que esta entrada resulte escueta porque lo importante aquí es que el madrileño sigue en forma y con un poco de suerte, el ganador de la próxima edición del Dakar será, precisamente, un Premio Princesa de Asturias, él, el mismo individuo generoso que nos ha hecho partícipes de sus alegrías y tristezas desde que un lejano día decidió que lo suyo era subirse a un coche y conducirlo lo más rápido posible.

¡Felicidades, sr. Sáinz! Os leo.

Texas de madrugada


Vaya por delante que las carreras de madrugada no son mi especialidad, pero puesto que aún andamos de espera hasta que arranque la Fórmula 1 y la Texas Indy 600 quedaba como única prueba de la NTT IndyCar Series durante este mes de junio, me armé de valor y arreé como un jabato con todo lo que nos echaron desde Fort Worth y aún tuve tiempo para escribir un rato antes de invertir la mañana del pasado domingo día 7 literalmente en los brazos de Morfeo.

Como era de sobra conocido, el evento en el Texas Motor Speedway se celebró a una sola jornada —el 6 en los USA y a caballo entre el 6 y el 7 en horario español—, sin público y con fuertes medidas sanitarias para todos los integrantes del tinglado, y con una carrera cuya distancia había sido reducida de 248 giros a 200, lo que en sí resultó un espectáculo pintoresco y fácil de sobrellevar a poco que la ingesta de café se mantuviera en límites razonables. Así las cosas, los entrenamientos terminaron con Scott Dixon habiendo hecho el mejor crono aunque la clasificación colocaría al neozelandés en segunda posición, por detrás de Josef Newgarden.

martes, 16 de junio de 2020

Victoria en Le Mans [Bernard Clavel]


El coche de la imagen de entrada es un Alpine A210 de 1968 como los que participaron en las 24 Horas de Le Mans del año anterior, que quedaron eclipsados por la demostración de poderío de los Ford Mk.IV y su enfrentamiento con los chicos de Ferrari, menos mal que andaba por allí un escritor francés, de nombre Bernard Clavel, quien pretendiendo escribir una novela de ficción sobre la mítica carrera gala, encontró en la acogida del equipo oficial Alpine (Société des Automobiles Alpine) uno de los principales motivos para abandonar su idea inicial y convertirla en una crónica novelada de la participación del coche dorsal número 47 sobre el asfalto de La Sarthe.

No, el de la foto no es el 47, pero no os alarméis demasiado porque Victoire au Mans (Editorial Robert Laffont, 1968) tampoco aparece referenciada entre las numerosas obras escritas por el autor según las diferentes entradas en Wikipedia que he consultado. Enigmas de la vida, como que haya encontrado Victoria en Le Mans (Ediciones Mensajero, 1970) revolviendo cajas en el estudio, días después, precisamente, de haber dedicado un texto a la edición de la carrera gala de 1967 [All american!, 1967 (#24LeMans 35)].

lunes, 15 de junio de 2020

Lewis con la puntita


La relación de la Humanidad con el medio ambiente y los animales me parece un tema tan serio que no me merece demasiada consideración la irrupción de un aspirante a ser de luz, Hamilton, que viene fuerte en sus redes sociales después de que Toto Wolff y Ross Brawn le dieran palmaditas en la espalda por sus opiniones sobre el posicionamiento de la Fórmula 1 en el caso del supremacismo blanco que terminó con la vida de George Floyd, cuando ni fue capaz de dicernir que allí el problema es endémico y va más allá de afirmar o negar que buscas justicia.

En realidad me produce una pereza tremenda tener que hablar sobre Lewis cuando quiere un poquito de caso porque no ha tenido suficiente [¡Hacedme casito, anda!], ya que con estas cosas el que acaba viéndose obligado a dar explicaciones eres tú y el que debería darlas es él, que de puro tirar de estereotipos ha reducido su mensaje a nada (si es que alguna vez existió un discurso). Los norteamericanos comen hamburguesas y mascan chicle, los italianos son tramposos y los españoles bailamos flamenco, amamos las corridas de toros y somos perezosos y vivimos a costa de los de Norte, ya sabéis...

domingo, 14 de junio de 2020

100.029 gracias


A nadie le amarga un dulce y a estas alturas de la vida me conformo con pocas tonterías, entre ellas, que mis textos se sigan leyendo. Os ahorro los números de cada entrada en Nürbu porque sigue habiendo quien no entiende los chistes, pero, el viernes pasado, mi tocayo José Antonio (JADA) me anunciaba [dentro enlace] que las entradas de este blog publicadas en el Foro Pedro de la Rosa habían superado las cien mil visitas, y esto sí merece que no me deje nada en el zurrón.

Supuso una feliz noticia que hace casi tres años Jose me invitara a participar en el foro dedicado al piloto barcelonés, y algo muy especial que me solicitara, un poco más de doce meses después, permiso para compartir allí cosas de aquí, pero no por lo que imagináis a tenor de las cifras que hemos cosechado juntos, sino, más bien, porque formar parte de esa gran familia está siendo una total satisfacción.