jueves, 10 de diciembre de 2015

Previo del Gran Premio de Australia [Spoiler]


Hay días inolvidables y ayer fue uno de ellos. Nos quejamos de que el deporte nos tiene a los aficionados poco menos que arrinconados pero sin embargo, se acuerda de nosotros incluso en vacaciones, como hacen esos vecinos amables que por ausencia de los inquilinos del piso (la propiedad se ha puesto muy cara, y lo sabes), bajan diligente y puntualmente a poner agua en el tiesto si eres geranio, a darte de comer y beber si eres gato o canario, a echarte copos en la pecera si eres pez, o a cambiarte la lechuga si eres grillo.

Venía diciendo que ayer fue un día inolvidable en todos los aspectos, más si cabe, en los nuestros.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

¡Tasca el freno, Maranello!


Mi abuela decía siempre que las prisas son malas consejeras, y ahora que hemos conocido que la de Stuttgart ha demandado a su ingeniero Benjamin Hoyle por robar información confidencial —se supone que con intención de utilizarla en su previsible paso a Ferrari—, quizá sea momento de recapacitar brevemente sobre si los numerosos expedientes X que ha protagonizado Maranello, no serán sino una muestra evidente de que La Scuderia pretende ir demasiado rápido.

No quiero parecer moñas. Mal que nos pese admitirlo, el espionaje industrial y lo que vulgarmente conocemos como tramposeo, forman parte del ADN de la máxima disciplina del automovilismo deportivo desde prácticamente sus inicios como formato de competición. 

martes, 8 de diciembre de 2015

Sísifo en Azerbaiyán


No vi el debate de anoche. He preferido enterarme de quién fue el ganador a través de la prensa, internet y televisión, donde abundan los traductores que trasladan al vulgo lo que se dijo, lo que se quiso decir, lo que se quedó definitivamente en la chistera y lo que se dejó para mejor ocasión. Material, sin duda, que me facilitará la labor de ir a tiro hecho a la mesa electoral, el próximo día 20:

—Por favor. ¿Me indica dónde están las papeletas del vencedor...?

lunes, 7 de diciembre de 2015

Fair and equitable


Resulta curioso el asunto de los tokens durante el primer año de intervención de un fabricante de unidades de potencia. 

En 2014, año de estreno de la normativa vigente en la actualidad, Mercedes-Benz, Ferrari y Renault, únicas fábricas con presencia en el Mundial, sólo podían modificar las unidades homologadas por razones de coste, seguridad o fiabilidad, en 2015 dispondrían de 32 tokens para evolucionarlas. En 2016 serían 25, y 20 en 2017, a los que se sumarían, obviamente, las modificaciones que hubiera que acometer por razones de fiabilidad, coste o seguridad, eso sí, con el parabién de los demás motoristas.

Nadie conoce a nadie


No ha habido suerte. Todos aquellos que se felicitaban por los problemas sufridos por Fernando Alonso durante la pasada temporada, no han tenido agallas para ser originales siquiera una vez en su vida, y la realidad, contumaz como la sequía de Franco, ha terminado por engullirlos como una gigantesca bola de nieve.

Si pusiésemos en una balanza el humo proveniente del paddock y el salido de las afiladas plumas de los que torticeramente, apostaron por sembrar negros augurios, el fiel señalaría claramente que se han distribuido durante 2015, más toneladas de este último que del primero. 

domingo, 6 de diciembre de 2015

«Twister» Max


No me las prometía felices, qué os voy a contar. Que a un tipo que ni siquiera se ha subido a un F1 lo comparen con Senna, no me sabe a buenas credenciales. Si además, es un chaval que apenas tiene tres pelillos entre la barbilla, el bigote, y el ático de la parte esa que todos sabéis, y carece de carné de conducir y parece recién salido de la guardería de la mano de su padre; qué queréis que os diga, a uno, concretamente a mí, le apeteció calzarse a la cara el Dragunov de bolitas para intentar que no acabaran con él antes siquiera de haber echado a andar.

Pasado más de un año de aquella entrada [Yo también me parezco a Senna], me alegro de que este viejo dinosaurio no le hiciera ninguna falta al hijo de Verstappen, y también, de haber dejado escrito en ella: «Me pregunto si no sería más lógico dejarse de tanta chorrada y aspirar a que el hijo de Jos descubra su propio camino y con el tiempo, sea juzgado tan sólo como Max Verstappen.» 

Vieja escuela, nomás


Nuestra rabiosa actualidad pasa por decidir si nos vacunamos ahora o lo dejamos para luego, cuando sea demasiado tarde.

Consumimos el tiempo debatiendo sobre si a Max Verstappen le han dado pocos o muchos premios, merecidos o inmerecidos, o si a Carlos Sáinz le correspondería alguno. Descifrando el arcano de utilización de neumáticos, o entendiendo cómo va realmente eso de que Jean Todt y Bernie Ecclestone dispongan ahora de poderes especiales, que uno no sabe si se ha hecho para que se deje de dar la murga con el exceso de democracia que abunda en El Circo, o porque el futuro pinta tan negro, que los equipos han preferido que el marrón lo lidien ellos.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Mi vida en la Fórmula Uno [Jo Ramírez]


Quien haya tenido la suerte de compartir momentos con «alguien mayor», sabe perfectamente que está expuesto a encontrarse con el pasado de la manera más asombrosa imaginable. 

No se trata sólo de la posibilidad de acercarse a la memoria común desde una perspectiva, digamos que diferente, sino a la cantidad de matices que surgen para enriquecerla, gracias a que en la conversación interviene «alguien» que lo ha vivido. Obviamente, ese «alguien mayor» tiene que tener cosas qué contar y estar dispuesto a hacerlo...

jueves, 3 de diciembre de 2015

Tres veces Lewis


Hoy toca sacrificarse por la causa, recordando que todo esto que nos encandila cada fin de semana de carrera, nació en 1950 con máquinas que fundían sus nombres con el de los héroes que las conducían.

Las marcas pretendían a los mejores conductores desde mucho antes de que en 1958 naciera el Mundial de Constructores. Se peleaban por ellos. Los enarbolaban y paseaban entre las multitudes como sinónimo de excelencia, y se retiraban de los Grandes Premios en señal de duelo cuando fallecían en combate...

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Pero no


Deberíamos estar felices, pero no. 

Stoffel Vandoorne rodaba sin incidencias en la jornada de prueba de Pirelli sobre el circuito de Yas Marina, al volante de un MP4/30, durante 99 vueltas. Calzándose además el mejor crono. Ha sido un año extremadamente duro, pero no, no toca sonreír ni hacer bromas.