sábado, 29 de junio de 2013

Dios protege a los locos


Mi simpatía por Mark Webber viene de lejos. Se empañó un poco, es verdad, con aquel guiño que le hizo al chiquillo, cuando en 2010 le habían sacrificado en Abu Dhabi por el bien del deporte y la competitividad. Sospecho ahora que él, más ingenuo que yo, sin duda, pensaría en aquel instante que con su inmolación se había ganado un lugar en el paraíso de Marko, sin saber que el austriaco, el ganador de Le Mans 1971, no habita en ningún cielo ni cuando va de potes y pintxos por Donosti y Bilbao con su pupilo.

Mark se ha ido quemando lentamente a la par que lo hacían sus ilusiones. En 2011 le vimos triste y en 2012, el australiano se deshacía en nuestras manos como el dulce de carbón que regalan los Reyes Magos a los niños malos cuando es insistentemente sobado…

jueves, 27 de junio de 2013

Tiempo, síntomas y aspirinas


Fernando es consciente de que se le va acabando el tiempo. Con aquellos puntitos en el zurrón que perdimos tontamente en Malasia y de manera más idiota si cabe en Bahrein, a lo mejor el tiempo que queda para el final de temporada sabría a esos días que sin entender muy bien por qué, duran 36 y no 24 horas, pero lleva razón el asturiano: Ferrari está rozando el descuento y tiene el deber de luchar por la prórroga, y luego los penaltis si hace falta.

De momento, McLaren ya ha anunciado que se concentrará en breve en el MP4/29 del año que viene, en lo que viene a ser una decisión bastante razonable, visto lo visto cómo le ha ido a la de Woking esta sesión que va a estrenar su octavo episodio este próximo fin de semana. Vamos, que los británicos se han quedado sin tiempo y lo que es peor, ni siquiera han disfrutado del que han tenido entre manos… En fin, siguiendo el guión previsto, la siguiente en tirar la toalla será Mercedes AMG. Quién sabe si no lo anunciará en Silverstone mismo (me extrañaría) o esperará a Nürburgring para mantener a Lewis como esperanza ante el público de los patrones, los que mandaron a Ross a tomar la colina de la hamburguesa, la 837 ante el Tribunal Internacional de la FIA, pero seguro que para Hungaroring ya hemos despejado también esta duda.

lunes, 24 de junio de 2013

El extraño caso de...


Como en los seriales antiguos, incluso en las obras de Agatha Christie o Arthur Conan Doyle, podríamos hablar del extraño caso de… los monoplazas que corren más con la aerodinámica dañada.

El último representante de esta enigmática y emblemática saga de ejemplares paranormales, forteanos, como diría Iker Jiménez, es el RB9 de Mark Webber, vehículo que tras perder una parte importantísima de su alerón delantero, concretamente la que reparte la baraja de los flujos frontales, el endplate izquierdo para más señas, no sólo no bajó de rendimiento sino que ahí anduvo, bregando a toda máquina, sosteniendo a Fernando hasta que el asturiano lo rebasó finalmente con su F138.

domingo, 23 de junio de 2013

Un pétalo de rosa en Tertre Rouge


No me acostumbro a que los pilotos mueran. Ayer, cuando supe que Allan Simonsen había fallecido se me puso mal cuerpo, y hoy, cuando más apremiado que otros años he podido acercarme sólo a ratos a las 24 Horas, no he dejado de sentirme raro y desganado.

Escribo pronto esta tarde porque no quiero parecer el aguafiestas de turno. Sé que para dentro de unas horas toda Internet estará recordando a Allan, más que ayer si cabe. Quién más y quien menos lo aludirá como estoy haciendo yo mismo, mientras se reseña una carrera dura, tal vez la más dura del mundo, que este año ha quedado coronada por la tragedia. Nos dirán que Simonsen murió haciendo lo que más le gustaba, que va en el sueldo de todo piloto, que resultaba impensable. Unos acusarán a la seguridad del circuito y otros la declararán inocente, o reclamarán mayor seguridad en los coches GT frente a la en apariencia todopoderosa tecnología que rodea a los prototipos. Se hablará de error humano o de fallo mecánico; todos al unísono, lamentarán (lamentaremos) la irreparable pérdida del piloto danés del Aston Martin número 95...

Ross el emprendedor


Según los parámetros de la chirriante neolengua que utilizan quienes nos gobiernan, la figura de Ross Brawn encajaría en ese término tan pintoresco que define a las fuerzas de choque de los mercados: emprendedor, un tipo de personaje duro y curtido en mil batallas al que no hace falta ni darle medallas siquiera, que no llega a empresario aunque dejó de ser trabajador por cuenta ajena para convertirse en esclavo de sí y de su propio trabajo, digno representante de una clase media que anda tal que ahora en caída libre, pero que en algún momento desplegará el paracaídas para gritar Smells like victory! en cuanto pose los pies en el suelo sin haberse roto las piernas.

La economía tiene mucho de bélico en sus turbias entrañas. El arte de la guerra del maestro Sun Tzu se recomienda en las escuelas de negocio (para que luego digan que los de letras no servimos para nada), y aquí que veo a la cabeza visible de Mercedes AMG como un perfecto coronel, un hombre que tiene mando en plaza pero depende de las ideas de los que sin salir de sus despachos, definen las estrategias y qué colina hay que tomar. Un individuo incómodo que jamás llegará a general porque el mucho polvo que acumulan sus botas le impide pisar sin manchar, las finas alfombras de los santuarios del poder. Un personaje, en definitiva, al que este tipo de cosas le importan un pimiento, pues se tiene a sí mismo y la lealtad de las tropas que manda.

jueves, 20 de junio de 2013

La suerte del agua


Todavía es pronto para concretar más, pero lo cierto es que hay una cierta previsión de agua sobre el circuito de Silverstone para el fin de semana en que se disputará el Gran Premio de Gran Bretaña, léase: dentro de 9 días.

El agua acarrea ciertos problemas pero tiene sus notables virtudes, unas más nobles que otras, sobre todo en la Fórmula 1 moderna, ya que supone un terreno abonado para que por encima de las máquinas veamos la capacidad de los hombres que las conducen. Ocurrió en Canadá hace una semana y media, bueno, casi dos, cuando Valtteri Bottas sobre un FW35 que falla más que una escopeta de feria, logró colarse en la Q2 y terminar la Q3 en tercera posición, por detrás de Sebastian Vettel y Lewis Hamilton y por delante de Nico Rosberg y Mark Webber.

miércoles, 19 de junio de 2013

Y yo, que te quiero tanto


No me cansaré de repetirlo, pero esta temporada es una de las peor planificadas que recuerdo. Por un lado tenemos lo del año puente, un intermedio entre 2012 y 2014 que por falta de previsión de la FIA, se ha convertido en un estiramiento del año pasado que dará de sí lo que dé, a la espera eso sí, de que unas escuderías u otras decidan que hasta aquí hemos llegado, y que toca meterse en faena con el coche del año que viene. Y por otro, y no menos importante, los agujeros en el calendario, que son tan abundantes que entre carrera y carrera cabe narrar una pretemporada completa.

Así las cosas, si ya resultaba bastante indigesto el mes de vacaciones que se mete la parrilla por aquello de ahorrar en el chocolate del loro en mitad de verano, esta sesión no hilvanamos mes sin desierto, y esto que digo, lleva pareja la afloración de cualquier chuminada que al poco es elevada a rango de razón de estado con la que los aficionados de uno u otro bando (siempre hay bandos, incluso en ésto), juegan a darse mamporrazos dialécticos por ver quién lleva una razón que en el fondo, no lleva ninguno o la llevan todos.

martes, 18 de junio de 2013

Seguiremos informando


La Fórmula 1 no cambiará nunca. Desde que comencé a escuchar hablar de todo esto, no he dejado de vislumbrar como telón de fondo la sombra de la duda. Algo me dice que es así desde tiempo inmemorial y que ya parece tarde para cambiarlo porque rozar el reglamento —los anglosajones son muy finos con este tipo de cosas como para llamarlas por su nombre—, más que una costumbre, es una tradición inquebrantable y por otro lado totalmente lógica, ya que si la normativa tiene huecos, es razonable pensar que alguien se pondrá la linterna y el casco de espeleólogo para explorarlos.

No voy a echarle la culpa a la FIA, que sin duda la tiene, porque entre la egregia institución y Pirelli llevo camino de avinagrarme del todo, pero el problema que ha surgido a cuenta de que el RB9 del aussie trazó unas rodadas intermitentes sobre el asfalto del Gilles Villeneuve (lo que podría delatar la existencia de algún tipo de control de tracción en el coche), no me parece dato suficiente como llamar tramposos a los de Milton Keynes, aunque sí tal vez un poco demasiado espabilados, ya me entendéis.

lunes, 17 de junio de 2013

El hombre que inventó la Fórmula 1


Os echaba de menos, vaya por delante, y a pesar de que llevo un montón de horas levantado he preferido escribir un rato antes de acostarme, y no es que no me tire el cuerpo a la piltra sino que hay días, como hoy, que siento que hay que celebrarlos aunque sea a deshoras, sencillamente porque me da la gana.

Voy abriendo cordada. Me duelen los dedos y las muñecas pero en plan sano. Podríamos decir que estoy rendido pero en plan sano, que sueño terminar pronto con un montón de cosas, pero en plan sano. Total, que me he servido un vaso de whisky y he llenado reposadamente la primera pipa que voy a fumarme hoy sin prisas, que me estoy fumando de hecho, todo en plan sano, muy, muy sano, y aquí estoy, tecleando a las tantas, como hacía cuando el vapuleo diario se me olvidaba escribiendo sobre una de esas pequeñas pasiones con las que aún disfruto aunque a veces lo haga a regañadientes.

jueves, 13 de junio de 2013

How fortunate the man with none


Tras el cambio que Pirelli sometió en Barcelona a sus compuestos más duros —«Después de evaluar el rendimiento del neumático en las cuatro primeras carreras hemos tomado la decisión consultando a los equipos de cambiar el neumático duro del GP de España hacia delante, tal y como hicimos hace dos años también en Barcelona, donde introdujimos un nuevo neumático duro para el resto de la temporada.»—, Lotus debería haber desaparecido del mapa si no fuera porque una gélida escarcha se empecina en llevar el volante de uno de sus vehículos.

Escuchar How fortunate the man with none, el poema de Bertolt Brecht rasgado en la voz de Brendan Perry, mientras pienso una vez en más en Kimi, me lleva a recalar de nuevo en esas cosas que hacemos más allá de nuestras responsabilidades, cuando el sentido común nos recomienda dar descanso al cuerpo y la mente, cuando nos susurra al oído ¡basta, amigo, basta! y sin embargo, preferimos hacer oídos sordos a sus sabias palabras, para desplegar nuestras plumas negras y atrevernos a acariciar con sus puntas la frialdad de los riscos que nos amenazan desde la más profunda oscuridad para castigarnos por ser libres.