Envuelto en un chusco asunto propio de parvulario —las fotografías oficiales
circulaban por la red media hora antes de la presentación oficial,
gracias a un asuntillo menor que atendía al uso este año de la misma
localización en la página web de Ferrari que el pasado, aunque con diferentes nombres de archivos, obviamente—, el F138 de La Scuderia veía la luz a primeras horas de la mañana.
Vestida con el rosso corsa de toda la vida, la máquina
italiana comparte esquema con el MP4/28 como si ambos hubiesen sido
diseñados por el mismo lápiz. De manera que salvo por la posición de la
raíz de los pontones (menos adelantada en el mediterráneo que en el
coche británico), podría replicar punto por punto lo dicho el otro día a
cuenta del vehículo de Woking.









