Nadie parece apostar un chavo por Lewis Hamilton y la cosa me sorprende un poco. Este año que abrimos en apenas unos días se insinúa como el de la reválida de lo sucedido la temporada pasada entre Vettel y Alonso, con acaso alguna sorpresa auspiciada por Michael Schumacher.
Descartados a priori Webber, Button y Rosberg, con la ausencia palpable de Robert Kubica, por decir algo se podría decir que se aventura un 2011 donde la madurez, de nuevo, tiene mucho que decidir... y menciono «de nuevo» porque a comienzos de 2010 ya erramos el tiro poniendo pie en este valor que a la postre ha servido de poco.
Descartados a priori Webber, Button y Rosberg, con la ausencia palpable de Robert Kubica, por decir algo se podría decir que se aventura un 2011 donde la madurez, de nuevo, tiene mucho que decidir... y menciono «de nuevo» porque a comienzos de 2010 ya erramos el tiro poniendo pie en este valor que a la postre ha servido de poco.









