domingo, 20 de marzo de 2011

El joven padawan


Nadie parece apostar un chavo por Lewis Hamilton y la cosa me sorprende un poco. Este año que abrimos en apenas unos días se insinúa como el de la reválida de lo sucedido la temporada pasada entre Vettel y Alonso, con acaso alguna sorpresa auspiciada por Michael Schumacher.

Descartados a priori Webber, Button y Rosberg, con la ausencia palpable de Robert Kubica, por decir algo se podría decir que se aventura un 2011 donde la madurez, de nuevo, tiene mucho que decidir... y menciono «de nuevo» porque a comienzos de 2010 ya erramos el tiro poniendo pie en este valor que a la postre ha servido de poco.

... ni tan calvo


Como comentaba hace unos días, he tenido la fortuna de poder creer en el proyecto Hispania gracias, primero, a mi escepticismo preliminar, expuesto una y otra vez en este mismo blog hasta que se apuntaron algunas grietas en sus lienzos que lo hicieron tambalear. Y segundo, y más importante, porque vislumbré a mi alrededor actitudes divergentes a la mía que me obligaron a replantear mis propias ideas y presunciones.

No pretendo con esto que creáis más allá de lo que vuestra razón puede admitir. No se trata ni de que crucéis una linea que ya he cruzado yo, ni de que me sigáis con los ojos cerrados, porque tampoco voy a tratar de defender a HRT, sino a explicar un poco su nuevo monoplaza para erradicar esa idea tontorrona de que el F111 no ha evolucionado nada con respecto a su antecesor, cuestión que delata que en el fondo las ideas preconcebidas siguen pasándonos factura. Empecemos pues.

sábado, 19 de marzo de 2011

Your logo here


Este título no es original, replica la llamada que hace Hispania HRT desde los laterales del alerón delantero de sus vehículos para que algún patrocinador la sustituya por una marca publicitaria, y lo he utilizado porque mal que queramos y nos pese, desde que Colin Chapman disfrazó sus Lotus 49B de cajetillas de tabaco se acabó aquello de hablar sólo de deporte en referencia a la F1.

Incluso la tradición Ferrari terminó cayendo en la servidumbre de compartir vitola por unos miserables dólares (Marlboro), así que no creo que quepa rasgarse las vestiduras ante una realidad a día de hoy indiscutible, que sin embargo ha originado que creamos ver lo que en realidad no vemos y que hayamos dejado de percibir lo que nunca debimos perder de vista.

Código binario


Inevitablemente la F1 vuelve a caminar por los derroteros de antaño. Debe de estar en la sangre del engendro, porque si no, no hay quien entienda que haciendo apenas unos años que se decidiera minimizar los efectos de la aerodinámica sobre el comportamiento de los vehículos, ésta vuelva a mandar en ellos como si aquí no hubiese pasado nada.

Como siempre, sospecho que se cambiaron las cosas superficialmente para que el fondo siguiera siendo el mismo, pero intuyo que hay algo más porque no es normal que cuando se quiere erradicar algo, lo que sea, el resultado sea ese mismo algo elevado al cuadrado. No sé si me entendéis.

domingo, 13 de marzo de 2011

El Serengeti


Bulle la sabana que reniega del león. Bulle incómoda la fauna que el año pasado pronosticaba que Michael Schumacher iba a poner en su sitio a Fernando Alonso en su retorno anacarado. Bulle el territorio consagrado a negar una y otra vez que hay un tipo por ahí al que necesitamos todos.

No me refiero, obviamente, a los que han hecho del antialonsismo su modo de vida, a fin y a cuentas están en su perfecto derecho, sino a los que tratan de sentar cátedra con sus exposiciones. Hoy, sin ir más lejos, me he calzado entre pecho y espalda una página entera de El País en la que Manel Serras descubría el Mediterráneo haciendo un increíble panegírico del potencial de Renault (¿Lotus?), recalcando que en el remedo de escudería que es ahora la que fue antaño, hacen las cosas como en todos los sitios.

¡Han llegado los nuestros!


El año pasado no daba un céntimo por la aventura española en F1. Por ir de generoso les di hasta Barcelona como mucho, y aunque mi cautela tenía poco que ver con el gentilicio de Hispania HRT y mucho con la trampa lapa que había preparado Max Mosley como despedida de su mandato bajo la vitola de F1 low cost.

Han llegado tarde pero han llegado, que es lo que cuenta. Están aquí con la lección del año pasado bien aprendida y con ganas de seguir avanzando. El HRT F111 es una realidad que ha pasado como por arte de magia de la virtualidad del diseño 3D que presentaron hace poco, a un objeto tridimensional que se mueve sobre cuatro ruedas en el asfalto. Lo cierto es que no me duelen prendas de plegar velas a cuenta de mis recelos originales, porque todo indica que la de Carabante sigue en liza y dispuesta a presentar batalla.

sábado, 12 de marzo de 2011

Una de guerra


Disputar una carrera en el comienzo mismo de una guerra es un avatar que habría hecho inmensamente rico a quien hubiese apostado por él, si hiciese el caso, lógicamente, porque sobre estas cosas dudo mucho que se apueste. Pero sucedió el primer fin de semana de septiembre de 1939 en Belgrado, os cuento:
 
Con ocasión de la mayoría de edad del heredero al trono yugoslavo la capital se dispuso a celebrarlo con una serie de actos entre los que se encontraban algunas pruebas deportivas, y puesto que los Grand Prix de la época estaban muy en boga nada mejor que apañarse uno para redondear la fiesta. El problema estaba en que Hitler tenía previsto para las mismas fechas otro tipo de festival, sin duda más ruidoso y grave para la Humanidad, pero no adelantemos acontecimientos.

domingo, 6 de marzo de 2011

Espectáculo... eres tú


A los compañeros se les debe un respeto, pero el viernes llamaba Cavallino a Silvo en el blog de éste último y aquí estoy, dispuesto a lavar mis culpas intentando restañar el tonto agravio cometido sobre dos personas a las que aprecio y a las que suelo leer a hurtadillas en mis rondas nocturnas aunque no deje migas de mi paso.

Gracias a la generosidad de Silvo mi desliz ha pasado totalmente desapercibido, pero, y aquí viene lo bueno, el asunto no deja de ser un síntoma más de la vorágine en la que nos vemos envueltos en esto que llaman la red de redes. Y el caso es que él (Silvo), ella (Cavallino), y yo mismo, formamos parte de la misma locura, y creo sinceramente que lo llevamos bastante bien a pesar de que en lo que respecta a la F1 observemos lo que acontece en su interior desde perspectivas disparatadamente separadas en el tiempo.

jueves, 3 de marzo de 2011

Leyenda urbana


En el momento de escribir estas líneas se sigue aplicando nuestro particular catecismo a la hora de afirmar que un buen monoplaza de F1 sólo puede salir de la mente y manos de un ingeniero británico. Así las cosas, con Adrian Newey en el escenario la norma no escrita que siguen a pie juntillas nuestros gurúes, contempla unicamente la posibilidad de copiar descaradamente el ideario expuesto en sus vehículos por el mago de Red Bull.

Sin embargo, me temo, este año nos vamos a ver obligados a replantear algunos pilares de nuestro acervo, porque McLaren y Mercedes (la primera con ingenieros ingleses en sus filas) han tratado de clonar las soluciones principales que convirtieron el RB6 en un coche imbatible sobre la pista, pifiándola estrepitosamente.

martes, 1 de marzo de 2011

El gato triste y azul [CSI N.Y.]


Como corresponde a cualquier heredero de todo un señor campeón del mundo, al RB7 lo mirábamos nada más verlo con absoluto arrobamiento por dicernir si traía nueva magia consigo o si por el contrario, era consecuente con el RB6.

El día de la presentación lo veíamos por fin, y los escapes aparecían claramente dispuestos y a la vista de todos, sin pegatinas, vamos. La fotografía que va en unas líneas después muestra uno de ellos, y la siguiente, la configuración definitiva que ha originado ríos de tinta, toda vez que por arte de magia los escapes dejaban de estar donde estaban al principio, y parecían estar debajo del fondo plano o en su caso, encastrados en él.