Los domingos, a pesar de los pesares que he compartido con vosotros, siguen suponiendo el mismo algo especial de siempre, sobre todo a primera hora, cuando cargo baterías en la penumbra del Novelty mientras permanece oficialmente cerrada, pero amablemente abierta para los contados con los dedos de una mano que abusamos de la hospitalidad madrugadora de Lucio y su tropa. Hoy estaba él, el gran anfitrión, y antes de que le reloj marcara las ocho, el estruendo de nuestras carcajadas había contagiado a los otros dos o tres clientes que se encontraban a nuestro lado.
El asunto ha comenzado con nuestro querido Athletic, como suele ocurrir siempre, y con lo resultona que le está brillando la temporada. De ahí hemos pasado a que nos hace falta más cantera de centrales, y al poco estábamos hablando de Josu, mi chaval, y de cómo ejercía precisamente en esa posición en el Bizkerre, hasta que le rompieron la tibia y el peroné de la pierna derecha en el minuto 90 de un desafortunado partido de juveniles.









