martes, 17 de febrero de 2026

Un idioma distinto


Gracias a Elena (Helencilla) he recordado cómo pulsaba mi corazón cuando, ya en la universidad, comprendí que o estaba más despierto a partir de aquel instante o me iba a perder un trozo indispensable del pastel. Kate Bush, Wuthering Heights, Kate Bush, Running Up That hill...

Aquel primer año nos supuso a mí y mis compañeros, un espacio donde pudimos sacar lo mejor de nosotros mismos. El paso de Escuela de Artes y Oficios a Escuela Superior de Bellas Artes trajo consigo que, desde septiembre, cuando oficialmente debería haber comenzado el curso, hasta febrero, que fue cuando finalmente nos dieron el banderazo de salida y se iniciaron las clases, pasamos tanto tiempo juntos que lo mismo que compartíamos lecturas y música o recomendaciones de cine, dispusimos de espacio para hacernos amigos, hermanos, enemigos; para admirarnos, filosofar; para hacernos amantes o novios, para cuidar de recién nacidos y criaturas de pocos años, e idilios, o, incluso, para seguir puntualmente el embarazo de una compañera o temer por la vida de Tori cada vez que intentaba quitársela de nuevo.

La verdad es que el LightHouse pierde mucho si no comparto mesa con Ernesto. Esta mañana, por ejemplo, todo lo que acabo de narrar ha vuelto a mi mente mientras me tomaba el descafeinado solo de cafetera y agradecía en voz baja que su pareja entienda lo que vale Elena, y recapacitaba, también, en todo lo que hemos hecho en Nürbu sin importar un pimiento quién decía qué con tal de que nos permitiera volar.

Dimos en el clavo con las limitaciones que impone la posición del conductor dentro de un F1. Acertamos con que los monoplazas crecían demasiado ya entonces, con la flexibilidad de la nose, con el rake de los Red Bull y la variabilidad que aportaba. Desde luego vimos los tejemanejes de Pirelli antes de que Hembery advirtiera de que determinado cambio iba a beneficiar a Milton Keynes y Bernie confesara en 2012 que la italiana hacía lo que él pedía. Y el calor, pues una mano amiga nos lo explicó meridianamente para que en agosto de 2011 lo pasara yo a limpio en una serie de entradas [Los papeles de Anxo].

Aunque siempre hemos contemplado la termodinámica de fluidos como ingrediente a valorar en los vehículos, al menos desde 2010, por fin podemos saludarnos de que ahí fuera se lo hayan hecho ver y comiencen a tomársela en serio...

No es tiempo perdido ni nadie va a reconsiderar lo que aseguraba sobre Vettel o Hamilton. Pasa que hablábamos idiomas distintos y ahora hemos acercado posiciones, casi década y media después. Podemos y debemos ser generosos en esto, y os animo a comportaros así, sobre todo porque el bueno de Jero nos dejó como regalo un canal de Youtube [Curiosidades de Ingeniería], que conviene visitar regularmente porque para él, al igual que para Nürbu, resultaba más importante llegar a la gente que hacer oposiciones a estrellita en redes sociales.

Disculpad la chapa. Os leo.

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