lunes, 4 de febrero de 2019

La puerta de Tannhäuser


Adoro estos ambientes inquisitoriales que montan los triunfitos en cuanto la realidad parece que les da la razón. Imagino que ahora el libro que publicará Fernando sí va a valer la pena porque al parecer ya no cuenta sólo su verdad, sino la verdad que los listos de la clase estaban esperando...

Shame, shame, shame...!

En fin, sin comerlo ni beberlo nos hemos metido en febrero y ya tenemos encima las presentaciones de vehículos para este año y en nada podremos escucharlos y verlos correr. Da la sensación de que nada ha cambiado pero esta temporada sólo estará Carlos Sáinz como punta de lanza española en la parrilla, representación nutrida, por cierto, ya que tenemos una generosa panoplia de compatriotas entre bambalinas y muros.

No estará Alonso pero en el fondo seguirá estando. Hemos conocido que su adiós tiene bastante más de hasta luego de lo que nos han venido vendiendo. Hay quien quiere ver en todo esto el resultado de una nueva torpeza, un nuevo cambio de rumbo o un nuevo yo qué sé, en todo caso, una nueva oportunidad de prender con imperdibles a su mono de trabajo la palabra error o el sempiterno donde dije digo digo Diego, cuando lo que hay es el fruto de mucha más serenidad que cuando el asturiano lidiaba con los rigores del paddock.

Uno cambia, se adapta a las circunstancias con el paso del tiempo. Todos lo hacemos aunque resulte una actitud poco menos que incomprensible para los que hayan nacido de 1994 hacia acá, que ya espabilarán por la cuenta que les trae, lo doy por seguro, ya que el ser humano es cambio constante o sencillamente se convierte en una planta de interior que precisa que la alimenten y rieguen.

No me enrollo. Entre el Fernando de agosto pasado y el de ahora hay una figura que se ha sosegado y ha podido ver el espectáculo desde la barrera, sin prisas, sin urgencias, sin necesidad de proteger posiciones, que ha competido y vencido lejos del Circo, y el resultado es el que es.

El Nano ha visto cosas que no creeríamos... I've seen things you people wouldn't believe. Attack ships on fire off the shoulder of Orion. I watched C-beams glitter in the dark near the Tannhäuser Gate, pero a diferencia del replicante Roy Batty, considera que aún no ha llegado su hora. Y es que, ¿quién lo sabe?

Os leo.

2 comentarios:

cristobal casal dijo...

Lo que Fernando ha hecho tiene muchas lecturas e interpretaciines, pero casualmente a la mas simple y probable no le dan tanto bombo. Simplemente ha hecho lo que todos deberiamos hacer cuando estamos hasta los mismisimos cojones de algo: tomar distancia y ver las cosas desde un punto de vista diferente y mas desapegado. Pir eso lo que parecía un adios rotundo ahora es un posible hasta luego. Pero claro, entre el terraplanismo no caben ni venden las cosas simples y prefieren seguir con sus pajas mentales de "nadie lo quiere" o "ha intentado coaccionar a los jefes y le ha salido mal"

Anónimo dijo...

Me alegro infinitamente por el Nano porque estoy seguro que está disfrutando como un indio con sus nuevos retos que por otra parte se le están dando a las mil maravillas. Por el que no me alegro, creo que no soy el único, es por mí. La temporada de formula 1 tiene desde luego sus atractivos, ver que ocurre en Ferrari con el escalafón de pilotos, comprobar si Honda acumula otro chasco con Red Bull o son ciertas las promesas de que tienen un pepino y en este último caso ver si el pepino no se rompe y muchas cosas interesantes más, pero claro, sin Fernando puede que no madrugue para ver algunas carreras.
Espero cambiar de parecer durante la temporada.
Un saludo a todos.
Álvaro