miércoles, 11 de agosto de 2010

Los prescindibles


No somos nada. Aunque en líneas generales veo muy poco la tele, formo parte de esa generación que se crió al grito de ¡callaros que ponen el tiempo!, y vaya que cerrábamos la boca viendo a Mariano Medina explicándonos en blanco y negro aquello de las isobaras, las borrascas o los anticiclones que asolaban la península, así que necesito chutarme la imprescindible ración de noticias diaria nada más despertarme, para saber a qué atenerme y sentirme seguro sólo cuando veo a Conchín Fernández explicarnos lo que Don Mariano, en la primera como él, aunque sin puntero, eso sí, pero con la seguridad y gracilidad de gestos de todo un director de orquesta.

No somos nada. El domingo pasado, por ejemplo, por una de esas casualidades que tiene la vida coincidimos el televisor y yo en la apertura de un capítulo de Mentes Criminales, serie que por excesivamente seria no me encandila demasiado a pesar de que suele aparecer por allí el gran Joe Mantegna, y el caso es que la voz en off que presenta cada capítulo me clavó al suelo recitando a Erasmo de Rotterdam: «¿Qué es toda la vida mortal sino una especie de comedia donde unos aparecen en escena con las máscaras de los otros y representan su papel hasta que el director del coro les hace salir de las tablas?»

No somos nada. Mientras escribo estoy escuchando Run For Your Life, de los Beatles, y sin querer echo la vista atrás para descubrir a Ron Dennis y Luca Cordero di Montezemolo compartiendo un canuto, en 1965, mientras mueven el esqueleto en una fiesta hippy repleta de pantalones acampanados, minifaldas y cintas o flores en el pelo. Y pienso en lo que ha cambiado aquella generación de hombres y mujeres que pretendieron cambiar el mundo en el 68, pero que hoy nos devoran a nosotros de similar manera a como les devoraban a ellos.

No somos nada. Me he enterado hace muy poco de que Stallone se ha calzado a Bruce Willis y otras glorias de la escena para que le acompañen y engrandezcan The Expendables (Los Prescindibles), su última criatura, dejando incluso espacio en ella para que Mike Rourke y el Gobernador de California hagan acto de presencia. Y recalo en lo nuestro y reflexiono sobre la razón que ha llevado a algunas escuderías a contratar buenos pilotos para enjaularlos como conejos, negándoles siquiera el debido derecho a frase, mientras se tiende sobre sus cadáveres deportivos la alfombra roja por la que caminarán sus elegidos.

No somos nada. Leí Elogio de la Locura hace demasiado tiempo, pero aún recuerdo: «Si alguien se propusiese despojar de las máscaras a los actores cuando están en escena representando alguna invención, y mostrase a los espectadores sus rostros verdaderos y naturales, ¿no desbarataría la acción y se haría merecedor de que todos le echasen del teatro a pedradas como a un loco? Repentinamente se habría presentado una nueva faz de las cosas, de suerte que quien era mujer antes resultase hombre ahora; el que era joven, viejo; quien poco antes era rey, se convirtiera en esclavo; y el dios apareciese de pronto como hombrecillo. El suprimir aquel error equivale a trastornar la acción, porque son precisamente el engaño y el afeite los que atraen la mirada de los espectadores.»

No somos nada. El mayo francés me pilló muy niño aunque no tardé mucho en revivir sus ecos; no me gusta Mentes Criminales; veo poco o nada la televisión pero dependo de la sección de meteorología de un miserable telediario, como mis padres; creo que las cosas deben tener siempre un sentido…

7 comentarios:

AFicionando dijo...

Continuando con los japoneses, anoche vi en la tele (en canal deporte o uno de esos) una carrera de la IndyCar, pero en circuito no oval. La verdad es que es bastante coñazo, los coches son horribles y Sato quedó el último, o el penúltimo. No había apenas público en el circuito: estrecho, revirado, sin pianos y con la longitud de un Jarama: 3.500 metros.

Aficionando dijo...

El parte, se llamaba en muchos sitios. ¡Calláos, que dan el parte!

silvo dijo...

A Ron con un canuto me cuesta una barbaridad, mayo del 68, libertad y amor libre fue un movimiento de conciencias y aunque sus personajes se hayan acomodado sus ideas siguen vivas, fue una juventud que sabía qué era lo mejor y no se acomodó netonces dejando constancia de ello, saludos

seeyouinthenextlife dijo...

Podrían fumarse el canuto de hierba ahora Ron, Luca y Berni igual les entraba de puta madre y les da por cambiar todo lo que apesta ahora mismo por alli, no??.

csm dijo...

Jooooo !!! ¡ qué tiempos! XDDDD, D.Mariano el "intocable" (mi padre nos hacía callar como si le fuera la vida en esas líneas. Y qué curioso lo de guardar silencio por oir no se qué ocurría siempre en Las Azores ), el "uacheefe", ...
Pero llegaron los canutos y el "Aquarius", y los que usaban pantalones de pata de elefante ahora visten Armani y, para bien o para mal, enterraron la comuna, el sándalo y otros aromas y quizá encontraron el nuevo karma en el vil metal (el viejo vil metal XDDD).
Las máscaras: desde luego, todos bailando al son de la FOM, la FIA, la FOTA ..hasta que alguien apunta con su dedo y dice "basta" al que interpretaba para él...¿Soucek, Heidfeld, Boudais, ? Pues pareciera que no, no somos nada XXDDD.
Un placer leerte.

Anónimo dijo...

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

Pues si vemos lo presente
cómo en un punto se es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera,
más que duró lo que vio
porque todo ha de pasar
por tal manera.

Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos,
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos
descansamos.

Ay!! Ese bendito Tempus fugit de mis entretelas y de mi corazón...

Pero qué bonito que es eso de poder echar la vista atrás de vez en cuando y encontrarse con aquella maravillosa época de finales de los sesenta y principios de los setenta.

Época gloriosa del mayo del 68, de revueltas estudiantiles contrarias a la sociedad de consumo, de poner contra las cuerdas a un tipo como de Gaulle.

Tiempo de cultura underground y de hippismo; de Bob Dylan, Carlos Santana y Ten Years After; de la Nova Cançó Catalana y del Festival de Woodstock; de las muertes del Ché Guevara, Jim Morrison, Luther King, Jimi Hendrix y Robert Kennedy; de la llegada del Apolo XI a la Luna y de la Primavera de Praga; de la infumable Blow up, la fascinante 2001 y de la espléndida Chopper del Capitán América de Easy Rider.

Tiempos de magnetofón, singles y vinilos; de rock progresivo y de psicodelia con sus imprescindibles melotrones y sintetizadores; de largas improvisaciones, letras ambiciosas y virtuosismo instrumental en unos álbumes conceptuales sin parangón.

Tiempos que me traen a la memoria el nombre de grandes dinosaurios, de aquellos grandes grupos como lo fueron ELP, Focus, Pink Floyd, Genesis, Triana y el de mis tantas veces adorados King Crimson.

Ay!! Ese bendito Tempus fugit de mis entretelas y de mi corazón...

King Crimson

Orroe dijo...

Buenas noches.

Aficionando ;) Pues por la descripción tuvo que serlo, al coñazo me refiero XDDDDDD ¡¡¡El parte!!! XDD ¡¡Sí, señor, mi padre lo seguía llamando así!! XDDDDD

Silvo ;) Pues yo todavía imagino que esta gente tan seria de ahora tuvieron que ser jóvenes alguna vez en su vida XDDDDDD Y aunque como he dicho, tomé aquellos aires ya mayor, la verdad es que conviene tener presente que hubo una época como aquella a la que mirar para no sentirse ahogar entre tanto detritus como nos rodea ;)

Seeyouinthenextlife Pues yo se lo recomendaba XDDDDDDD

Concha ;) Es que el tiempo era como la misa de los domingos XDDDDDDDDDDDD Y sí, ¡qué coño!, somos y seguiremos siendo ;)

King Crimson ;) Permíteme que hoy brinde a tu salud por la maravilla que nos has escrito, y que cierre la boca porque me has dejado sin palabras ;)

Un abrazote

Jose