lunes, 9 de agosto de 2010

Ficciones


A cuenta del asunto ése de que el gran caimán llevaba a Barrichello contra el muro del pit-lane en Hungaroring, se ha desperdiciado mucha tinta destacando la canallada sin reparar en que la víctima interpretaba el papel de héroe griego, porque hay que ser como Aquiles para aguantarle a Michael un cerrojazo criminal como el que le metió cuando iba a ser superado.

Si al de Kerpen cabría pedirle por favor o por las bravas que nos deje de una puñetera vez en paz, al de Williams habría que levantarle un monumento por haber demostrado que no iba de farol cuando dijo aquello que dijo en 2008 sobre el viejo dinosaurio que sólo sabe acojonar a la parrilla con sus modales de matón de barrio. Si en aquel momento se atrevió a retratar en sus memorias cómo se las gastaba el heptacampeón y qué papel le tocó jugar a su sombra en su impenitente búsqueda de gloria, hace nada nos ha enseñado que bajo la piel del narrador que encara su vida sin paños tibios sigue habiendo un hombre que sabe empuñar la espada para reivindicarse cuando la ocasión lo merece, que en Hungría al parecer lo merecía.

Y es que lo de hace unos días sonó demasiado a poético ajuste de cuentas en el que Barrichello se cobraba lo que la historia le negó primero en Ferrari y más tarde en Brawn. ¿Segundón? ¿De qué? Rubinho mordía al Kaiser donde más le duele al alemán: en su orgullo, poniendo de relieve que si Todt fuese menos hijo de su madre a lo mejor el brasileño vería hoy ceñida su cabeza con alguna de las coronas que a todas luces le sobran a Schumacher; y que si Ross Brawn no se hubiera comportado como un perfecto cobarde durante la temporada 2009, también podría haberse calzado la que decora a Button.

Rubens es tierna fibra en este blog, lo sabéis, porque es uno de esos secundarios de lujo que me gustan tanto porque se comen la cámara y llenan de contenido las películas aún pasando por encima de los protagonistas. Lo mismo se cabrea y tira su volante para que se lo coma Chandhok en Mónaco, que encara sin titubeos a su demonio familiar y lo conjura en Hungaroring; y lo hace porque al igual que nuestro Pedro, anda en la cosa porque quiere conducir, de manera honesta, limpia en lo posible, divirtiéndose, mientras va encontrando, como el barcelonés, el momento en que aceptar que toca comenzar a disfrutar de un bien merecido descanso porque los años no pasan en balde.

Hoy es el día en que se habla mucho de un tipo que no debería volver a pisar un circuito en su vida, y poco, demasiado poco, del hombre que le plantó cara. Porque, admitámoslo, otros en su misma situación se habrían arrugado, desistiendo en su intento, así de llano, ya que Michael ha buscado siempre imponer el miedo antes que convencer... Pero nadie como Rubens para saber que quien cae en sus redes está perdido.

¡Bravo, porque cerca de Budapest el paulista demostró de qué material está hecho! De uno noble, sin duda, tan noble como para salir vivo y reluciente del ataque desproporcionado de todo un Premio Príncipe de Asturias del Deporte al que el heredero a la corona de España alabó en los siguientes términos durante la entrega del galardón: «No se es un gran deportista si no se está en posesión de otros valores, como los de la generosidad, el compañerismo y la nobleza.»

Estuvo atinado Don Felipe, ¿a que sí? Aunque en su descargo hay que decir que a lo peor el jurado se había equivocado de hombre, como tal vez lo haya hecho también la historia.

15 comentarios:

Mai dijo...

¿Para cuando la opción de aplausos a los posts? :D

Sobra decir que me ha encantado, saludos!!!

Anónimo dijo...

En este mundo tan sórdido y sombrío de nuestra Fórmula 1 en el que todo parece moverse bajo los crudos criterios del marketing y del business, business y nada más que business, a veces resulta reconfortante encontrarse con personajes como Rubinho y Pedro de la Rosa.

Personajes a los que desearíamos que nunca les llegase la hora de la retirada, gente que aman su trabajo y que así lo demuestran curva tras curva, carrera tras carrera, autógrafo tras autógrafo, entrevista tras entrevista y temporada tras temporada.

Gente que mejoran con el tiempo como los buenos vinos. Siempre sonrientes y demostrando una actitud positiva pese a todas las adversidades que han debido sortear durante su larga carrera.

Son algunos de los últimos románticos que aún perviven en este hermoso mundo de las cuatro ruedas. Románticos que nunca tendrán en sus vitrinas un campeonato del mundo como otros pero que, en cambio, han sabido ganarse el respeto de todos con su actitud señorial y deportiva.

Eran bien sabidas las ganas que el bueno de Rubinho le tenía a Michael y que ese adelantamiento era algo más que un simple adelantamiento. Gran parte de los aficionados a la Fórmula 1 seguro que sonrieron abiertamente al ver como el ídolo con pies de barro en que se ha convertido Michael, era superado por su antiguo compañero.

PD. ¿Algún día los grandes campeones (Schumacher, Armstrong...) sabrán percibir cuándo les ha llegado el maldito momento de la retirada? ¿Aquello del "nunca segundas partes fueron buenas..."?

King Crimson

Lola dijo...

Tiene que ser duro ver cómo se te encasilla en la vida en un segundo plano, pudiendo, en algunos momentos, pasar a un plano superior con un poquito de ayuda.

A veces la suerte actúa en esto poniéndote en el camino a algunas personas como Michael Schumacher, como Jean Todt, etc, etc (la mala suerte, en este caso).

Y sacar fuerzas y continuar con ilusión haciendo un trabajo que te apasiona tiene un mérito extra porque habría que ver (bueno, ya se está viendo) a "aquellas personas" asumir las derrotas y los palos de la vida.

Al pobre Rubens le ha tocado esto, pero precisamente por eso, también le ha dignificado, porque se ha visto a una persona capaz de asumir las derrotas y también los éxitos.

No todo el mundo sabe hacer eso, y lo estamos viendo en las actuaciones patéticas del "siete veces", que, de tanto ganar, nunca aprendió a perder.

lazy girl dijo...

Esta entrada me ha emocionado, caramba. Bravo...

Aplausos y màs aplausos, como los que inundaron espontaneamente nuestro salón al ver como Rubinho adelantaba al "kaiser".

Bravo!!!

+karreras-futbol dijo...

Es evidente que el Principe o quien le escribio el discurso ,de F1 no debe estar muy puesto.
Despues de "la puesta en evidencia" por parte de Rubens y la humillacion por parte de Nico,carrera tras carrera, solo nos queda verle como Mercedes lo apea de su asiento para colocar a otro piloto y terminar de ver ,todos ,como él solito ha podido arruinar su prestigioso palmares.
Moraleja:la avaricia rompe el saco.
Saludos.

BilblogginG dijo...

Lo que los seguidores de ALO no queremos, es que este se convierta en un nuevo kaiser, y que MAS no se convierta en un nuevo Rubens. No porque creamos que en Ferrari buscan algo parecido, sino por la prensa canallesca que pueda terjiversar la historia.

No me gustaria ganar un mundial con actuaciones como la de alemania, desprestijian a cualquiera.

haciendo click dijo...

En el próximo GP espera Eau Rouge. Si llueve, allí sabremos de qué material están hechos los pilotos candidatos al campeonato.

csm dijo...

Josetxu;P
Qué memorión! Es verdad, fué "Príncipe de Asturias" !!
...Se estrelló quien redactó el discurso ¿eh?: generosidad, compañerismo, nobleza...
Desde que leí tu "RB Confidential" cambió mi visión de Rubens, y me "encantó" ese gesto de verle sobrado, tirando el volante en Mónaco..o ver su morro aparecer en posiciones de mitad de parrila arriba...me gusta esa soltura que lleva del que disfruta sin tener que demostrar ya nada XDD.
Buenísimo.
Un besote

pulguitaatodogas dijo...

¡Genial!: plas, plas, plas, plas...

Sinónimo dijo...

Joé, que el Premio Príncipe de Asturias (con dos ...) le metió un cerrojazo de poner los pelos de punta pero luego había que pasar por ahí tronco! Ese Runbens!!
Slds
Muy bueno el post ;>

Carlos Castellá dijo...

Muy buen post, aunque no estoy del todo de acuerdo contigo. Al fin y al cabo Rubens ha estado muchos años en Fórmula 1 sin acabar de concretar del todo, pero eso si, me alegré un montón de su maniobra: sin duda tenía una cuenta pendiente con el kaiser.

cavallino dijo...

Lo de tirar su volante en Mónaco no me pareció propio de un piloto que lleva casi veinte años en la F1.

En Brawn GP no estaba el Kaiser y Rubens Barrichello siguió siendo peón de Ross Brawn.

En Hungría, la F1 le hizo justicia y le brindó la oportunidad de saldar cuentas con Schumi. Un duelo de los que se quedan para siempre en la memoria de los que disfrutamos de este deporte.

Un gustazo leerte.

¡Se comen mi cena! Ciao!

Orroe dijo...

Buenas tardes.

Mai ;) XDDDDDDDDDD Pues le pediremos el gadget a Google, porque anima mucho XDDDDDDDDDDDDDD ¿Gracias ;)!

King Crimson ;) En otra época se los valoraba como Dios manda y es una pena que como dices ahora imperen otros criterios :P Y sobre el Kaiser, y a pesar de que he escrito algunas entradas en las que mencionaba que su retorno era «un problema» estrictamente suyo, la verdad es que toca ahora pedirle que lo deje porque está haciendo el ridículo :)

Lola ;) Rubens está muy curtido y carece de pretensiones más allá de disfrutar, y eso es lo que le hace más entrañable si cabe porque otros ya lo habrían dejado, y es que le gusta correr, y buscar retos y superarlos sin hacer daño a nadie ;) Le honra.

Lazy Girl ;) El box de Williams era el reflejo de lo que estaba sucediendo en muchas casas XDDDDDDDDDDDDDD

+Karreras-Fútbol ;) Sí, convendría que Michael comenzara a replantearse lo que ha hecho porque el mayo dagnificado es él :P

BiblogginG ;) Gracias a Dios, el Nano está hecho de otra pasta y Felipe no es Rubens. Lo de Alemania se olvidará pronto :P

Haciendo Click ;) ¡Ojalá llueva, porque Spa es un buen separador de grano y paja! XDDDDDDDDD

Concha ;) Los que hacen los discursos suelen meter la pata hasta el corvejón, y con gente como Michael de por medio, pues el riesgo que corren es doble, o triple XDDDDDDD

Jon ;) ¡Muchas gracias ;)!

Sinónimo ;) Ahí estamos, el héroe fue el brasileño, que no nos quepa ninguna duda. Fue dando caza al alemán vuelta a vuelta, y lo pilló al comienzo de la recta... ¡Ufff! XDDDDDD

Vuelvo en un momento ;)

Jose

Orroe dijo...

¿No he tardado mucho, eh? XDDDDD

Carlos ;) Un honor verle por aquí, sea usted bienvenido ;) Sí que había cuentas pendientes por medio de la maniobra en Hungría, sí, pero en cuanto a lo de Rubens, lo cierto es que pasó demasiados años bajo la sombra de Todt y Schumacher, y eso merma posibilidades de destacar, porque viniendo de Jordan y Stewart, la de Maranello supuso un auténtico regalo envenenado, y seis temporadas en su interior envejecen a cualquiera. Aunque ya vimos el año pasado que disponiendo de un buen coche, Barrichello seguía estando en la pomada al terminar 3º en el mundial ;)

De todas formas, Rubinho se ha calzado 2 subcampeonatos, 2 terceros puestos, y 2 cuartos... a mi no me parecen malas cifras ;)

Cavallino ;) Fue un pronto que delataba que por sus venas corre sangre y no horchata XDDDDDD Y sí, en Hungría la justicia le acarició de nuevo ;)

Un abrazote

Jose

Orroe dijo...

Nota del autor :P

¡¡¡Damnificado!!! ¡Anda que lo de «dagnificado» tiene tela! XDDDDDDDDDDD

Un abrazote

Jose