lunes, 2 de agosto de 2010

El sueño alado de Newey


Dibujar es una actividad que me deja mucho tiempo libre cuando se trata de rellenar zonas con jaspeados a pluma. Esta mañana, sin ir más lejos, mientras mi mano apretaba puntitos con la plumilla de la que os hablé el otro día, mi cabeza se entretenía pensando en ese monstruo azul oscuro que este pasado fin de semana ha vuelto a hacer de las suyas sobre Hungaroring, un vehículo que tiene algo especial que lo convierte en imbatible cuando encabeza la carrera, pero que sigue sufriendo algunos problemillas cuando circula con otro coche delante o a su lado.

Lo mencionaba cuando con mi disfraz de CSI intenté desentrañar la razón por la cual el alerón trasero de los Red Bull subía y bajaba con respecto al extremo posterior de la aleta de tiburón: Adrian Newey estaba jugando con el margen de elasticidad de los materiales con los que había confeccionado las superficies del RB6, y ésa era la ventaja de su diseño.

Lo que son las cosas, este mismo fin de semana ha vuelto a saltar la liebre en cuanto a que el demonio coche tiene truco por cómo flexiona su alerón delantero, y yo me permito incidir en lo que sugería en mayo al respecto de lo que podía estar ocurriendo en la zona del difusor de los vehículos azules, y en los laterales, y si me apuráis en la forma externa del último tornillo, pues son de lejos los que mejor han explotado de toda la parrilla la utilización de áreas limpias de obstáculos, potenciales alas, en una palabra, así que mejor haríamos en aceptar que Newey ha creado una obra maestra y que como tal costará ser comprendida como no la contemplemos en su conjunto, como si fuera un lienzo.

Así las cosas, el alerón delantero no sólo es un alerón delantero, entendedme, sino una parte importante de un morro que se dibuja también en su relación con los soportes verticales y la forma que se le ha dado a la nose, y ahí surgen muchos puntos donde podríamos encontrar la respuesta a tanta flexibilidad como ha quedado patente en Hungría, pues no es casual que los Red Bull y los Ferrari dispongan de una arquitectura delantera casi idéntica, mientras que los McLaren siguen jugando la baza de un trapecio ancho en su base para el anclaje del alerón, figura a toda luces mucho más rígida que el rectángulo vertical utilizado por sus imediatos rivales.

Si a ello sumamos que los ingenieros han podido prever holguras de algunas micras en las sujecciones del morro al chasis, o de otras partes de la carrocería al mismo, obtenemos rápidamente un conjunto dinámico que atiende a las fuerzas que soporta según sean las circunstancias que lo afectan, permitiendo que el todo varíe sutilmente su configuración estática para responder a las necesidades del terreno, como si estuviera hecho de puñetera plastelina.

Ahí le ha dado Adrian, y ahí ha encontrado cacho Ferrari siguiendo su estela; y ahí, también, ha perdido el tren la de Wocking, por no entender de qué iba la cosa.

Elasticidad, flexibilidad, hermosos conceptos para definir la manera en que un genio feo ha puesto alas a su sueño, utilizando para darle forma las mismas sutilezas que impiden que se vaya al suelo un puente que sortea un río ante un temblor de tierra, o que soportan grácilmente en vuelo a un planeador que se eleva gracias a una térmica.

6 comentarios:

silvo dijo...

Adrián es genial, lo del alerón trasero hace toiempo que lo he visto pero me llamó la atenci´çon que si circulaba por ahí nadie reclamara, como si hicieron con el delantero, en fin tener alguien que se adelanta en el diseño es magnífico, saludos

Primo de Anónimo dijo...

Estimado Orroe,
Estoy totalmente de acuerdo contigo que el niño de Newey de este año es un todo que si no lo abordas como tal no consigues desentrañar absolutamente nada. Por eso los McLaren van mal (por eso y porque tiene que haber vuelto el mal rollo a la escudería yéndose todo el mundo de ella, tres a Ferrari), y por eso los Ferrari aunque copian a porrillo no consiguen igualar al original. Una pregunta de ingenieros ¿Sabes quien recomendó el fichaje de Fry? ¿Fue Alonso?

csm dijo...

Jostxu ;P
Abusando de este tu espacio y de mi tremenda osadía, creo que has encontrado lo más importante del secreto Newey:
"Adrian Newey estaba jugando con el margen de elasticidad de los materiales con los que había confeccionado las superficies del RB6, y ésa era la ventaja de su diseño"
Tanto en flexibilidad para el alerón delantero y el conjunto del coche, como en la resistencia a las altas temperaturas del "difusor soplado". Ahí tenemos a Ross, buscando proveedores exclusivos de materiales aerospaciales para sus difusores...
Un genio este Newey, el secreto pareciera ser la suma de muchos secretillos, pero sin ningún artilugio mágico (ni tanta idea "peregrina" como venimos leyendo por todas partes) XDDD.
Un besote

Orroe dijo...

Buenas tardes.

Silvo ;) Adrian está aporvechando las sutilizas para imponer un criterio totalmente innovador. Es un lujo acercarse a sus diseños :P

Primo de Anónimo ;) Yo creo que Ferrari se está acercando y puede superar al Red Bull en un par de carreras, porque es un coche menos delicado y como den en la clave no va a sufrir tanto como el RB6 en montonera :P En cuanto a lo de la recomendación, no creo que haya salido de Fernando, sino de Costa XDDDDDD

Concha ;) Ross venció el año pasado, pero no convenció. A ver si tiene suerte en su búsqueda y nos sorprende en 2011, porque hacerlo este año le queda pelín lejos XDDDDDDDDDD

Un abrazote

Jose

silf1 dijo...

si newey hace obras de arte, una obra de arte es abstracta, subjetiva, no tiene interpretacion,, tal vez por eso nadie ha logrado interpretar al red bull, ya que su significado solo lo conoce su creador..saludos!!

Orroe dijo...

Buenas tardes.

SilF1;) Bonita definición, y tal y como está la cosa, totalmente acertada ;)

Un besote

Jose