Ayer se presentaba la decoración que vestirá Williams esta temporada, donde predomina el azul sobre el blanco, pero lo hacía sobre un vehículo muy distinto al que pudimos ver hace un mes, lo que me lleva a pensar en el duro trabajo que tenemos por delante antes de que el circo comience a rodar en Melbourne.Lo más llamativo son las dos aletas verticales y ligeramente inclinadas que surgen de los protectores del habitáculo, a los lados del snorkel; pero no queda ahí la cosa, porque en Grove han echado el resto afinando el nuevo monoplaza.
En la imagen superior podemos observar el FW31 en la configuración con que había realizado pruebas hasta hace un par de semanas. Como se puede ver, la línea horizontal que une la parte superior de los bordes de ataque de los laterales del alerón delantero delata que la posición del morro era baja (más o menos como en el R29 de Renault), con una zona abulbada bajo la amplia nariz, y que los pontones disponían de una joroba cada uno. Pues bien, esto ya es historia.
El morro se afila y eleva, abandonado el abulbamiento inferior de la nose, que ha sido sustituido por una superficie casi plana. No se ha perdido el espatulado característico (sin embargo es más estrecho pues los anclajes del alerón delantero mueren en los laterales de la nariz, en vez de debajo), y como apoyo a la nueva canalización del flujo delantero, mucho más abierta, aparecen ahora un par de derivas que cohabitan con los triángulos inferiores de la suspensión, con lo que las soluciones recuerdan bastante a las ofrecidas por BMW en su coche, aunque de menor tamaño.
En la parte central nos encontramos con que las derivas que custodian las entradas laterales de aire han crecido en altura, que los retrovisores se retrasan ligeramente, y que aparecen las aletas verticales que ya he mencionado al principio, lo que me lleva a pensar que ha habido un rediseño de los componentes que ayudarán a dirigir el aire por encima de los pontones (más limpios sin las jorobas) con dirección a las salidas de los escapes y al difusor, pues el perfil del cubrecapot y el grupo del alerón posterior parecen idénticos a los ya vistos.Habrá que esperar a verlo sobre la pista para seguir sacando conclusiones, pero en general este FW31b (lo de la «b» es mío) parece que ha evolucionado siguiendo las líneas maestras del RB5 de Red Bull, pero comprometido por el difusor alto (no hay elementos para comparar nada, lo siento), con lo que en Williams se han visto obligados a trasladar la importancia de los flujos laterales algo más arriba que en el coche de Newey, ya que la carcasa que cubre la caja de cambios y ampara la suspensión trasera parece de similares dimensiones y configuración a las que hemos visto hasta el momento, y por tanto podemos decir que aparentemente no se han tocado.





























