jueves, 6 de agosto de 2020

The Crown


Tiene su puntito que continuemos en Silverstone para celebrar el Gran Premio del Septuagésimo Aniversario, pues es allí donde el catecismo dice que empezó todo a pesar de que para los británicos no haya demasiado que contar, ya que las carreras de coches nacieron en Francia a comienzos del siglo XX, la FIA es gala —Federation Internationale de l'Automobile, institución que mantiene su sede en Place de la Concorde, París—, la FOM está ahora en manos norteamericanas, al menos nominalmente, y, en realidad, hay que hacer un auténtico ejercicio de desmemoria para olvidar la generosa historia de nuestro deporte que tuvo lugar en el periodo de entreguerras en territorio continental.

Pero sí, podemos dar por válido y cierto que el primer Gran Premio de la moderna F1 se desarrolló sobre la antigua pista de Silverstone (RAC British Grand Prix, 1950), con una representación de tan sólo 7 vehículos patriotas entre los 26 inscritos. Aquella carrera la ganó Nino Farina sobre un Alfa Romeo 158. La fábrica de Milán copó las tres primeras plazas, la cuarta y quinta fueron para sendos Talbot Lago franceses, y en la sexta y séptima por fin aparecían los dos únicos ERA (English Racing Automobile) que concluyeron de los 11 vehículos que vieron la bandera a cuadros.

miércoles, 5 de agosto de 2020

Euforia


«Llegó la guerra, pusimos cinta aislante en las ventanas, nos colgamos la máscara antigás en la cintura y, básicamente, seguimos haciendo lo mismo que en los meses anteriores. Cientos de tipos disfrazados de Rambo se congregaban cada tarde junto a la piscina del hotel y escribían vibrantes crónicas sobre la guerra que imaginaban. [...] En Kuwait e Irak había guerra, pero el grueso de la prensa estaba en el limbo saudí; pese a ello, las redacciones recibían la dosis cotidiana de hazañas bélicas de sus avezados reporteros en el conflicto del Golfo...» 

Anda la euforia británica por las nubes, y no es para menos. Reino Unido dispone, por fin, de un múltiple campeón del mundo al que sólo le queda vencerse a sí mismo en pista, pues fuera de ella prácticamente lo tiene todo hecho. Bueno, dentro también, para qué vamos a engañarnos. Goza del pepino que querría para sí Vettel y, su jefe, Toto Wolff, ya nos tiene advertidos sobre lo difícil que es mantenerse en el pináculo del motorsport con tanta amenaza como anda suelta.

Indy sin público


No nos ha sido dado el don de hacer que nieve a voluntad, de forma que en vez de escribir: la meteorología impedirá la afluencia de público a las 500 Millas de Indianápolis, toca aceptar que la pandemia de coronavirus condena al silencio al Indianapolis Motor Speedway en su prueba más emblemática, y quién sabe si cuando los españoles más habríamos agradecido el rugido de las gradas.

De momento la Indy 500 se celebra en su última fecha prevista (23 de este mes) pero va a resultar extraña, muy extraña... Fernando Alonso ya ha pisado suelo norteamericano y la semana que viene le veremos de nuevo en pista sobre un monoplaza real después de su aventura en el Dakar. Sé que nos vamos a divertir, pero como vengo diciendo desde que comenzó todo esto: el público me sigue pareciendo imprescindible, aunque entiendo perfectamente que lo que no puede ser, no puede ser.

Os leo.

martes, 4 de agosto de 2020

Anotaciones veraniegas


La mala fortuna va en el paquete de serie de cualquier piloto que se precie de ser llamado así. La buena también, claro, ya que en caso contrario la Fórmula 1 sería un sinvivir, algo intolerable porque siempre habría cosas, circunstancias, avatares, que chafarían la mínima posibilidad de protagonizar una buena actuación.

De Lewis se dice que tiene una flor en salva sea la parte porque siempre cae de pie. Antes le pasaba con más asiduidad porque el bueno de Charlie Whiting aún no había fallecido y hacía de Director de Carreras, y de las suyas, que hay que explicarlo todo, pero sí, podemos coincidir en que al británico le ha visitado la suerte en su vida deportiva como no les ha pasado a todos los pilotos de la disciplina juntos. Un enigma, sin duda, digno de ser destripado en Cuarto Milenio, ¡pardiez!

Justos por pecadores


De vez en cuando viene bien sacar la cara a Pirelli, básicamente para poder continuar zurrando a la milanesa cuando la ocasión lo merece. Y es que sí, en todo lo sucedido en Silverstone a cuenta de las ruedas, tienen más responsabilidad los equipos que el fabricante italiano, pues fueron ellos los que el año pasado decidieron usar la gama 2019 esta temporada [Pirelli se va a comer los neumáticos de 2020 porque la F1 ha decidido continuar con los de 2019].

Desconozco qué criterios se siguieron para alumbrar tan feliz idea, pero resulta obvio que alguien metió la pata hasta el zancarrón, ya que, a decir del proveedor único de compuestos para la F1, este año se ha conseguido más carga aerodinámica, lo que sumado a las peculiaridades del trazado inglés, dio lugar a que las últimas vueltas de la carrera fuesen de infarto, mayormente por la incertidumbre que provocó que nadie supiera quién lograría llegar a meta con las cuatro gomas intactas. Lewis lo consiguió con tres, pero esto resulta anecdótico para lo que nos ocupa, pues canta más que La Traviata que las escuderías tomen decisiones de este calado y luego le encalomen el muerto a Pirelli.

lunes, 3 de agosto de 2020

Trece años después


«El ser humano es quien implanta la norma y el motor responde. El coche tiene que tener el alma del ser humano, si no, es una máquina que no vibra. El hombre le da alma al motor...»

Casi cabe muy poco que añadir a las palabras de Salvador Mora que sirven de introducción al vídeo sobre el trazado de Terramar que podéis disfrutar más abajo, pero hoy es un día especial porque hace trece años (exactos) que se me ocurrió trastear con una herramienta nueva para mí: Blogger, y aquí estoy a fecha idéntica pero de 2020, feliz de poder decir que sigo pensando sin que me dicten al oído y con capacidad para cambiar de opinión porque ya acumulamos suficientes anclas y baratijas en nuestra vida diaria, como para perder el tiempo defendiendo pecios.

No pudo ser


Confieso que me quedé con las ganas de comprobar hasta dónde podía haber llevado Nico (Hulkenberg) el W10 rosa en carrera. Checo no es manco en velocidad y comparte con el alemán que ambos saben cuidar las gomas, circunstancia que a la postre resultó crucial durante el Gran Premio de Gran Bretaña, pero el de Emmerich am Rhein volvía al ruedo tras meses de no tocar coche en F1 y en misión one shot, lo que alimentó mis esperanzas de verle sacándose la espinita que le dejaron clavada en las espalda Ciryl Abiteboul y Alain Prost en otoño de 2019, ya que esta vez, había monoplaza.

Al final todo quedó en nada. Un problema en el embrague le impidió tomar parte en la carrera, y puesto que Pérez seguramente estará listo para disputar el Gran Premio del 70 Aniversario, resulta muy peregrino imaginar que podamos ver a Nico de nuevo al volante, salvo motivo de causa mayor, algo que nadie desea. En fin, otra vez será.

Os leo.

domingo, 2 de agosto de 2020

El martirio de San Sebastian


Silverstone a 2 de agosto de 2020. Otro desastre más, y van...

Os tengo dicho que cuando hagáis esbozos de conspiraciones toméis el asunto con un mínimo de respeto, no es tarea fácil. Una conspiración mal tirada te estalla en las manos cuando menos lo esperas, y el caso es que tenemos una bien argumentada hasta anteayer, que nos contaba que en 2014 Sebastian se mantuvo muy por debajo de su rendimiento real para forzar una supuesta cláusula de su contrato que le permitiría abandonar Milton Keynes sin sentarse a negociar. No han faltado sabios, gurúes y expertos con tropecientos mil años en esto a sus espaldas, que no se hayan agarrado a ella, el último, que recuerde, ha sido Martin Brundle, y recientemente. Aquí mismo, en Nürbu, tampoco nos hemos librado de que nos repitieran que 2014 no contaba...

Agosto


A tontas y a bobas, el coronavirus nos ha propuesto un agosto repleto de historias sobre cuatro ruedas, con plato fortísimo de aquí en tres semanas.

No está mal. Se mire como se mire no está nada mal, aunque nos pille un poco a desmano pues lo normal, en esta época del año, sería aparcar media temporada para retomar la otra mitad a vuelta de vacaciones. Tengo que mirar cómo ha quedado el calendario IndyCar tras las últimas modificaciones, pero así, bote pronto, la cosa está bastante densa y casi sin salir de casa: Silverstone, de nuevo Silverstone en unos días, luego Montmeló, más allá las 500 de Indianápolis y a finales Spa-Francorchamps...

Agosto, os leo.

sábado, 1 de agosto de 2020

Ernesto, dos puntos...


Ya me conoces, Nürbu acumula algunos descosidos y toca hacer de remendón para que el lunes estemos en perfecto orden de revista. 

Trece años no se cumplen todos los días y aunque sea el martes que viene, o el miércoles, ya te voy advirtiendo que haré todo lo que esté en mi mano para saldar la pequeña deuda de celebrar que mientras otros gastan más tinta, y ponen más empeño, escribiendo su historia personal y mostrando herramienta en los medios donde colaboran, que hablando en ellos sobre nuestro deporte, nosotros seguimos avanzando a buen ritmo a por las 6.000 entradas, quizá porque nunca vimos a Pedro y Pablo circulando a toda pastilla sobre el rocódromo de Piedradura, ni nos ha hecho falta una montañita desde donde dispensar sabiduría y humildad a 50 euros la papelina.