Tal vez estamos malacostumbrados a que Bottas haga de Robin de un superhéroe, o a que el segundo asiento de Red Bull no se ajuste ni a Kvyat, ni a Gasly, ni a Albon, ni ahora a Pérez, y el caso es que uno piensa que la vida ahí dentro siempre es así, desigual, y aparece un tal Esteban Ocon y nos rompe los esquemas y le jode las estadísticas a Fernando y a alguno le está suponiendo idéntico dolor a como si le estuvieran pisando una callosidad del pie...
Ocon no ha sido de mis preferidos aunque, en 2017, le apodé «Banchi» por otro Esteban muy querido para mi, y bueno, con vuestro permiso estoy cambiando de opinión.









